El rey Carlos III, un paso más cerca de perder en el Caribe uno de los países bajo la corona británica

La playa de Frenchman''s Cove. Foto: Sofía López Mañán
Frenchman Beach, en Jamaica

KINGSTON.- El rey Carlos III podría perder pronto una de la monarquías constitucionales de la Commonwealth, luego de que el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, urgió el lunes a los ministros de su país para que “avancen con celeridad” en la adopción de las medidas necesarias para que la nación caribeña se convierta finalmente en una república.

“Nunca pretendimos que ese trabajo fuera una línea recta, pero nos estamos asegurando de marcar todas las casillas”, señaló la autoridad esta semana, y añadió que hará lo necesario para llegar a buen puerto.

Esta decisión ha estado durante mucho tiempo en el centro de los debates, y el primer ministro planteó la cuestión a los entonces duques de Cambridge, cuando visitaron Jamaica en marzo de 2022.

William y su esposa Kate participaron en varios eventos multitudinarios en Jamaica en los que fueron recibidos con entusiasmo por parte de la población local
William y su esposa Kate participaron en varios eventos multitudinarios en Jamaica en los que fueron recibidos con entusiasmo por parte de la población local - Créditos: @Reuters

En aquel momento, se oyó al primer ministro decir al príncipe Guillermo: “Tenemos la intención de alcanzar, en breve, nuestros objetivos de desarrollo y cumplir nuestras verdaderas ambiciones y nuestro destino como país independiente, desarrollado y próspero”.

Ahora parece que el asunto avanza, ya que Holness habría dicho a la ministra de Asuntos Jurídicos y Constitucionales, Marlene Malahoo Forte, que “por favor, avance con rapidez y presteza en este asunto”, según un informe del periódico jamaiquino The Gleaner.

La semana pasada, Malahoo manifestó la “decepción” del ejecutivo por el fracaso en la selección del comité de alto nivel para la revisión constitucional, y culpó al Partido Nacional del Pueblo (PNP), principal en la oposición, de retrasar el inicio hacia un Estado republicano.

Malahoo declaró ante el Parlamento que, aunque es necesario un referéndum para que Jamaica abandone la monarquía británica, el proceso debe implicar la colaboración de todas la fuerzas políticas y la comunicación con los ciudadanos de a pie.

La isla, conocida entonces como “Santiago”, estuvo bajo posesión española entre 1494 y 1655, cuando fue invadida por tropas inglesas. Luego se convirtió en una colonia británica y fue bautizada “Jamaica”. Logró su independencia el 6 de agosto de 1962 pero se mantuvo como una monarquía constitucional de la mancomunidad de naciones.

Al convertirse en república, Jamaica seguiría los pasos de otros países; el último de los cuales fue Barbados, cuando, en noviembre de 2021, dejó de tener como jefa de Estado a la reina Isabel II. A la ceremonia asistió el entonces príncipe de Gales en representación de su madre.

El príncipe Carlos observó cómo se arriaba la bandera británica y se cantaba por última vez el Dios salve a la reina, mientras se izaba la bandera de la nueva República de Barbados y el país dejaba de ser una monarquía constitucional.

Sandra Mason, la primera presidenta de Barbados; Rihanna y el príncipe Carlos
Sandra Mason, la primera presidenta de Barbados; Rihanna y el príncipe Carlos

Barbados, sin embargo, sigue formando parte de la Commonwealth, la mancomunidad de naciones con orígenes en el imperio británico, al igual que otros 53 territorios.

“Nos quitamos el yugo colonial, pero mantenemos la amistad con Reino Unido”, dijo entonces a BBC Mundo el historiador barbadense Henderson Carter.

La realeza británica lleva mucho tiempo adoptando una política de apoyo a los países que expresan su deseo de convertirse en república y desligarse del dominio británico. En este sentido, los comentarios del príncipe Guillermo de que la monarquía “apoya con orgullo y respeto vuestras decisiones sobre vuestro futuro”, que ofreció a su regreso de Jamaica, parecen estar en consonancia con la postura oficial de la institución.

No obstante, a figura de Isabel II había sido clave para la atenuación de los distintos movimientos republicanos en cada monarquía constitucional de la Mancomunidad (Commonwealth), especialmente en Australia o Jamaica. No obstante, su muerte en septiembre del año pasado, sumada a una serie de escándalosla implicación del príncipe Andrés en un caso de alto perfil de tráfico sexual y abuso de menores y la renuncia del príncipe Harry y Meghan a sus funciones en la familia real, a la que la actriz estadounidense acusó de racista—, avivaron la llama del republicanismo en varios países.

Agencias AP y AFP