Revuelo en Italia por una foto de Salvini empuñando una ametralladora

Elisabetta Piqué

ROMA.- No fue tranquilo el feriado de Pasquetta, también llamado "Lunes del Ángel", que se celebra hoy en Italia: una foto de Matteo Salvini, viceprimer ministro del gobierno populista italiano, empuñando una metralleta, que posteó ayer en Facebook su asesor estratégico para la comunicación, provocó una enésima polémica en el siempre inflamado mundo político local.

Aunque Salvini, ministro del Interior, líder de la derechista Liga y hombre fuerte del gobierno, minimizó, muchos pidieron que rodara la cabeza de su "spin doctor", Luca Morisi. Morisi, en efecto, tuvo la insólita idea de enviar sus augurios pascuales subiendo a su Facebook una foto de su jefe, a quien llama "capitán", con camisa blanca y una ametralladora en mano y rodeado de agentes de la policía, junto al siguiente texto: "¿Se dieron cuenta de que hacen de todo para tirarle barro a la Liga? Se acercan las elecciones europeas e inventarán de todo para detener al Capitán. ¡Pero nosotros estamos armados y dotados de casco! ¡Adelante con todo, Feliz Pascua!".

Al margen de referirse a las elecciones para renovar el Parlamento Europeo, del 26 de mayo próximo y en las que según sondeos, Salvini arrasará, Morisi aludía, sin nombrarlo, al último escándalo político que afecta a la Liga por diversas investigaciones judiciales que involucran a algunos de sus miembros, acusados no sólo de corrupción, sino también de contactos con la Cosa Nostra, la mafia siciliana. Algo que hizo aumentar las tensiones con los aliados del Movimiento Cinco Estrellas (M5E).

En una jornada de Pascua marcada por los terribles atentados en Sri Lanka, donde hubo más de 200 muertos, la foto de Salvini armado con metralleta enseguida creó gran revuelo en las redes sociales.

El escritor y periodista Roberto Saviano -autor del best seller Gomorra y una de las plumas más críticas del ministro del Interior-, enseguida tildó la salida de Morisi como una "grave amenaza a la democracia" y una "instigación a delinquir".

"Si ese hombre no fuera el ministro del Interior italiano sería solamente una imagen ridícula y patética y no una inaceptable provocación en un día ya trastornado por el atentado en Sri Lanka", denunció, por su parte, Massimiliano Smeriglio, candidato para el Parlamento Europeo del Partido Democrático (PD), de centroizquierda, en la oposición. "¿Pero Salvini es o se hace? Cuando empuña una metralleta, sobre todo en el día de Pascua, la impresión es que el ministro del Interior no sabe bien lo que está haciendo", coincidió el senador Edoardo Patriarca, también del PD. "Salvini debería hablar con su 'spin doctor' Morisi porque me parece que se le está yendo la situación de las manos", agregó.

Pese al revuelo, Morisi no borró su post de Facebook. Y Salvini, que suele ser muy activo en las redes sociales -donde al margen de publicar fotos de lo que está por comer, también se muestra vestido con camperas de la Policía y de los Carabinieri-, minimizó el escándalo. "Son polémicas basadas en la nada", aseguró hoy a la prensa. "Esta mañana publiqué la foto de tres peluches que llevo de paseo a Campiglio (lugar de montaña del norte de Italia) con mi hija y también han polemizado sobre los peluches, así que significa que si la izquierda se agarra de las fotos para hacer polémicas sobre peluches, ametralladoras o al pan con Nutella, quiere decir que estamos trabajando bien", agregó el ministro, como siempre irónico.

Sus dichos no aplacaron las protestas, muy fuertes en las redes sociales, donde el hashtag #licenzialucamorisi (despide a Luca Morisi) se convirtió en trending topic. "En el día de Pascua el ministro del Interior y vicepremier del actual gobierno se dejó retratar con metralleta en mano por su consejero estratégico para la comunicación, funcionario pagado con dinero de los italianos, para alimentar el viento del odio y la provocación. Salvini debería despedir a estos fenómenos de la comunicación que le cuestan a los ciudadanos 400.000 euros por año y que sólo sirven para incrementar la campaña de selfies y anuncios construida para exaltar el vacío de ideas de este gobierno", denunció Alessio Pascucci, alcalde de la localidad de Cerveteri y coordinador del partido Italia en Común.

"El dinero público gastado por el Ministerio del Interior por un equipo de comunicación que se permite exaltar a un ministro con una ametralladora en mano es una ofensa a todos los italianos. En lugar de construirse la imagen de ovejita inocente, víctima de ataques, el ministro Salvini debería pensar en cómo devolver los 48 millones de euros que la Liga le robó a los italianos", siguió, indignado.

En medio de las protestas, lo cierto es que la polémica sobre la foto de Salvini con la metralleta sirvió para que se hablara de otro tema. Y se eclipsara el escándalo que involucra a un hombre de la Liga, Armando Siri, subsecretario del Ministerio de Transporte, que está siendo indagado por corrupción. El caso de Siri, vinculado a un empresario que sería socio del supuesto nuevo capo de todos los capos de la Cosa Nostra, el hiper buscado Matteo Messina Denaro, provocó una enésima pelea entre Salvini y su socio Luigi Di Maio, viceprimer ministro del gobierno. El líder del M5E, movimiento que siempre tuvo como caballito de batalla la cuestión moral, pidió la renuncia de Siri. Pero Salvini lo respaldó: "No debe renunciar, sólo si será condenado deberá dar un paso al costado", dijo, al recordar que nunca exigió la renuncia de la alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, del M5E, cuando también fue puesta bajo investigación por abuso de poder. Este nuevo choque puso de manifiesto, una vez más, la fragilidad de la extraña alianza de gobierno entre la Liga y el M5E, en la que Salvini (con o sin metralleta) domina la agenda.