"Revolución" en Renault, que separa y saca a bolsa sus vehículos eléctricos

El fabricante de automóviles francés Renault anunció el martes una profunda reorganización para atraer a inversores hacia sus proyectos eléctricos, a imagen de otros constructores que necesitan miles de millones de euros para la transición verde que quiere Europa.

Una nueva filial eléctrica, bautizada Ampere, tendrá 10.000 empleados en Francia que deben producir alrededor de un millón de vehículos eléctricos de la marca Renault en el horizonte de 2031, anunció el grupo en un jornada destinada a los inversores en París.

Ampere producirá por ejemplo los nuevos Renault 5 y Renault 4 eléctricos, en el norte de Francia.

El grupo quiere sacar a Ampere a bolsa "lo más temprano" a finales de 2023 y financiará así, gracias al aporte de nuevos capitales, su costosa transición eléctrica, aunque conservará una "importante mayoría" en esta filial.

Ampere quiere tener unas expectativas tan brillantes como las de su rival norteamericano Tesla, y prevé un crecimiento por encima del 30% anual en los ocho próximos ejercicios, y llegar al equilibrio financiero en 2025.

Esta nueva etapa de su plan estratégico, llamada "Revolución", tiene que permitir que la firma francesa logre un margen operacional superior al 8% a nivel del grupo, en 2025, y superior a 10% en 2030.

El estadounidense Ford también anunció la creación de una filial eléctrica, Model E, mientras que el alemán Volkswagen sacó a bolsa su marca Porsche para financiar su electrificación.

- Híbridos y térmicos -

Aunque Renault seguirá con los motores térmicos fuera de la Unión Europea (UE), en el bloque apostará por el futuro eléctrico para adaptarse a sus aspiraciones climáticas, ya que los vehículos nuevos autorizados a la venta en 2035 no deberán producir ninguna emisión de efecto invernadero.

Así, Renault prevé compartir sus actividades al 50% con el grupo chino Geely, ya propietario de Volvo.

Los dos socios crearán un proveedor de equipos llamado Horse (caballo en inglés) que desarrollará, producirá y venderá motores térmicos de gasolina y diésel, así como híbridos.

Esta división franco-china contará con 19.000 empleados en Europa (España, Rumanía y Suecia), China y Sudamérica, repartidos en 17 fábricas y cinco centros de investigación y desarrollo.

Su facturación, estimada en más de 15.000 millones de euros (un tercio del total de grupo en 2021), debería crecer un 4% hasta 2027.

Renault también anunció la creación de una nueva entidad, Power, que unirá todas sus actividades térmicas e híbridas del grupo: no solo el proyecto Horse, pero también los vehículos no eléctricos de la marca Renault, su modelo económico Dacia y los vehículos utilitarios.

La marca deportiva Alpine también se abrirá a los inversores y prevé un crecimiento del 40% anual entre 2022 y 2030.

Un gran tema queda pendiente: el Estado francés y el socio japonés Nissan tienen cada uno un 15% de participación en Renault, y queda por saber qué participación tomará el grupo nipón en la nueva filial eléctrica.

Esta reorganización precede de hecho a un profundo cambio en la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, con una reducción de la participación de Renault en el capital de Nissan, que será precisada "en las próximas semanas", indicó el director ejecutivo del grupo francés, Luca di Meo.

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