Reventa en tiempos de Covid-19

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CIUDAD DE MÉXICO, octubre 31 (EL UNIVERSAL).- Ni el temblor del 85, ni la crisis post Carlos Salinas de Gortari se comparan con el golpe contundente que recibieron este año los espectáculos en México y en el mundo, debido a la pandemia por Covid-19.

La reventa, esa acción que se desarrolla en los límites de la ley, también recibió el fuerte impacto, según comenta a El Gráfico de EL UNIVERSAL, Marco Antonio González, mejor conocido como "El Oso de la Guerrero", uno de los revendedores pioneros más famosos y populares del país.

"Viví etapas de crisis, pero no duraron tanto tiempo", recordó "El Oso", con esa voz rasposa que hace más de cuatro décadas comenzó con el canto de "le sobran, le faltan", tanto a las afueras de cines, como en foros de conciertos y eventos deportivos.

"En el temblor del 85 cuando mucho se suspendieron los eventos un mes, había soluciones, me puse a vender periódicos, era joven, ahora esto ya me agarró viejo.

"Esto (la pandemia) es lo peor que he vivido o hemos vivido... no ha habido nada, ha habido auto-conciertos pero no han servido, no han jalado gente, a la gente no le gustan", señaló el originario de la colonia Guerrero.

Marco Antonio, quien asegura enfático que él no es ningún delincuente por más que las autoridades y la gente lo señalen y prejuzguen, comenta que la "nueva normalidad" de la reventa viene con cambios sustanciosos, e incluso, visionario, piensa que la actividad de revender boletos está por desaparecer debido a la tecnología.

"La gente va a estar todavía con temor cuando todo regrese (a la 'normalidad'), si bien hay muchas personas que ya hacen fiestas en sus casas.

"Yo siempre he pronosticado que la reventa va a desaparecer, pero nunca pensé que por una pandemia. Siempre he creído que a la reventa nos va a eliminar la tecnología, que va a llegar el día que no va a haber boletos, que tú comprarás por internet con tu celular, computadora o tablet y con esa misma entrarás, pones tu huella y la de tu familia y entras, tengo la idea que no tarda mucho, de por sí muchos ya traen sus códigos de barras en el celular, les escanean y pasan, se va a complicar cada día más para nosotros con la tecnología".