Revelaciones del libro. María Eugenia Vidal, la tensión con el gobierno de Mauricio Macri y su “gran arrepentimiento”

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Rodrigo Néspolo
Rodrigo Néspolo

Luego de un año y medio de bajo perfil, María Eugenia Vidal regresará al centro de la escena política con la presentación de su libro Mi camino . Como el expresidente Mauricio Macri , la exgobernadora aprovechará el lanzamiento de las memorias de sus cuatros años gestión en la provincia de Buenos Aires para reaparecer en público.

La exmandataria bonaerense presentará su libro este miércoles, a las 18, a través de las redes sociales. Con una mirada retrospectiva y varias “autocríticas” , Vidal repasa las decisiones políticas que atravesaron su mandato, los errores que cometió en su gestión y analiza su vínculo con los principales referentes de Juntos por el Cambio: desde Macri y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, hasta la jefa de la CC-ARI, Elisa Carrió. A su vez, ratifica su apuesta por la moderación y analiza el futuro de la principal coalición opositora.

En uno de los pasajes más fuertes de sus memorias, Vidal dice que se arrepiente de no haberse diferenciado más de Macri durante la campaña de 2019. “Diferenciarme le hubiera dado al Gobierno una excusa para tomar un rumbo distinto, y esto, lejos de debilitarlo, seguramente lo hubiera fortalecido, porque muchos bonaerenses se hubieran sentido más escuchados y defendidos. Esta es mi mayor autocrítica, mi gran arrepentimiento”, subraya.

El regreso de María Eugenia Vidal. La autocrítica, el libro y el deseo de ser presidenta

En el primer tramo de sus memorias, editado por Penguin Random House, Vidal recuerda su desembarco en la provincia de Buenos Aires, el distrito más poblado del país. Y reconstruye el diálogo que mantuvo con Macri el día en que el fundador de Pro le pidió que compitiera como candidata a gobernadora. “Me decidió el vínculo con Mauricio y mi compromiso con el proyecto, pero también me atraía el desafío de una tarea que parecía imposible”, relata Vidal.

La triple fuga

En la revisión de su experiencia política y personal, Vidal considera que la fuga de los hermanos Martín y Cristian Lanatta y de Víctor Schillaci, condenados por el triple crimen de General Rodríguez, fue la primera “reacción” del sistema de poder de Buenos Aires. “La triple fuga fue el primer mensaje brutal, como si me dijera: ‘Acá estamos, esto es la provincia, ¿vos creés que con ganar y decir que sos honesta vas a poder cambiarla?’”, reflexiona Vidal.

Y agrega: “Ahí vi el sistema en su esplendor: las fallas y la complicidad del Servicio Penitenciario, el entramado de la política, la Justicia y la policía; el comportamiento y las carencias de la Bonaerense; la falta de tecnología, entrenamiento y capacitación; las redes de crímenes y delitos informales del conurbano”.

Mauricio Macri y María Eugenia Vidal, entre la mística y el realismo
Fabián Marelli / LA NACION


Mauricio Macri y María Eugenia Vidal (Fabián Marelli / LA NACION/)

“La pelea contra las mafias”

En su producción, Vidal cuenta cómo su paso por la gestión bonaerense alteró su vida personal. “Fue extraño porque en esa pelea, para que el sistema cambiara y los mafiosos fueran presos, perdí parte de mi libertad”, señala.

En ese tramo, la dirigente de Juntos por el Cambio recuerda su decisión de irse a vivir a la base militar de Morón, cuando “las amenazas y las intimidaciones empezaron a subir de nivel”. “Algunos decían que vivir en una base era un privilegio, pero para mí fue una cárcel”, expresa.

Su vínculo con Macri y Larreta

En su producción, Vidal describe su relación con Macri y Rodríguez Larreta, sus padrinos políticos. “A lo largo de mi carrera tuve dos padres. Horacio Rodríguez Larreta fue mi padre en la gestión : él me recibió en mi primer trabajo en el Estado, en 1998, y gran parte de lo que aprendí sobre gestión pública, lo aprendí trabajando con él. Mauricio fue mi padre en la política : siempre apostó por mi crecimiento y me dio un espacio para ocupar espacios políticos que otras personas no me dieron”, remarca.

Vidal reconoce las fricciones con el gobierno Macri durante la gestión de Cambiemos. “En la dimensión política, sin embargo, nuestra relación pasó por dos etapas en esos cuatro años, las mismas en las que divido mi gobierno: 2016-2017, que tuvieron una dinámica positiva, y 2018-2019, que fueron una realidad completamente diferente”, asegura.

La exgobernadora dice que en los primeros años de gobierno existió “un vínculo de cooperación fuerte” con la administración de Macri. “La Provincia y la Nación trabajaron juntas, y eso fue muy bueno para los bonaerenses porque hacía muchos años que la presidencia y la gobernación no se relacionaban de esa manera tan fluida, tan natural, tan de equipo”, indica.

Las diferencias con Macri y la crisis

Luego, Vidal explica los motivos que deterioraron su relación con Macri , con la crisis cambiaria de 2018. “Entonces, las distintas miradas sobre la situación económica y social que teníamos en el gobierno provincial y el gobierno nacional generaron una tensión imposible de ocultar ”, apunta.

Y añade: “Mauricio solía explicarme lo que le pasaba con las sucesivas devaluaciones dramáticas con una imagen muy gráfica: cuando el precio del dólar se disparaba, sentía que el piso debajo de sus pies desaparecía y que ya no tenía dónde pararse. No era algo metafórico, era real, porque cada devaluación le quitaba base de apoyo”.

María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta
Prensa CC


María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta (Prensa CC/)

Según Vidal, las sucesivas devaluaciones afectaron el vínculo entre la provincia y la administración de Macri. A su vez, recuerda que tenían distintas visiones con el expresidente sobre cómo abordar la crisis económica y política. “En esa dinámica, que no tenía que ver con nuestro vínculo personal, sino con los roles que cada uno de los dos ocupaba en el país, los entornos agudizaron el problema y entre nuestros equipos empezaron a generarse dudas que antes no existían” , explica.

“Nosotros, que estábamos en contacto directo con un territorio inmenso, con los intendentes y con la gente, veíamos cosas distintas de las que veían en el gobierno nacional, y a medida que la crisis se agudizaba, empezamos a tener una mirada muy diferente de la que sostenían los funcionarios nacionales, sobre todo en el equipo económico de Nicolás Dujovne, respecto de lo que estaba pasando y de cuánto más esfuerzo podíamos pedirle a la gente”, remarca.

En ese tramo, cuando detalla sus diferencias con Macri, la exgobernadora desliza críticas a la gestión de Dujovne. “Una y otra vez el equipo económico pronosticaba una recuperación que nunca llegaba”, resalta.

Baradel y su autocrítica por el conflicto docente

En sus memorias, Vidal hace autocrítica sobre su gestión del conflicto con los gremios docentes que se desató en enero de 2018. “El primer error fue mi rigidez. Haberme plantado en un 15% inicial pensado que con esa posición iba a poder contener las expectativas inflacionarias cuando, en la realidad, quien gobierna la provincia de Buenos Aires no determina la inflación”, repasa.

Y recuerda su enfrentamiento con Roberto Baradel, jefe de Suteba. “Yo no puedo hacer la autocrítica por Baradel ni por los dirigentes gremiales, pero puedo hacer la mía, y creo que como gobernadora no hice lo suficiente. No agoté todas las instancias de diálogo. No dimensioné los costos del conflicto, del desgaste, de la pérdida de días de clases ”. Para Vidal, ese “fue uno de los errores más graves” de su gobierno.

Por otro lado, recuerda que uno de los peores momentos de su gestión fue la explosión en la Escuela Primaria N° 49 de la localidad de Moreno, que provocó la muerte de la vicedirectora Sandra Calamano y el portero Rubén Orlando Rodríguez.

"Mi camino"; el libro de María Eugenia Vidal
"Mi camino"; el libro de María Eugenia Vidal


"Mi camino"; el libro de María Eugenia Vidal

El plan V y el desdoblamiento

En Mi Camino, Vidal asegura que no impulsó en 2019 el “plan V”, es decir, su candidatura a la presidencia en lugar de Macri, ni el desdoblamiento de las elecciones de la provincia. “No me equivoqué”, reflexiona.

Según la exgobernadora bonaerense, no había un “consenso unánime” en Cambiemos de que “el camino elegido” por la gestión de Macri “no estaba funcionando”. “Cada vez que las alternativas se discutían entre nosotros, las proyecciones económicas del gobierno anticipaban una recuperación de la economía […], y en el terreno político, no dudaban de la candidatura de Cristina Kirchner a presidente, lo que incrementaba las chances electorales de Juntos por el Cambio”.

Libro. El día que Macri evaluó el “plan V” y las razones por las que lo descartó

Su “gran autocrítica”

En ese capítulo, en uno de los pasajes más fuertes del libro, Vidal advierte que se equivocó al no diferenciarse más de Macri y alzar su voz para “defender” su convicción de que “era necesario hacer un cambio, para decir que las cosas estaban mal y había que tomar decisiones”.

“Me equivoqué al no arriesgarme, creyendo que, al hacerlo, podía dañar al gobierno nacional” , indica. Para Vidal, su voz “podría haber ayudado a mucha gente y al propio gobierno, aun incomodando a muchos en el poder”. “Diferenciarme le hubiera dado al Gobierno una excusa para tomar un rumbo distinto, y esto, lejos de debilitarlo, seguramente lo hubiera fortalecido, porque muchos bonaerenses se hubieran sentido más escuchados y defendidos. Esta es mi mayor autocrítica, mi gran arrepentimiento”, afirma.

Luego, concluye: “Yo sé que Mauricio no es un especulador”.

Su separación

En Mi camino, Vidal recuerda que sintió “una enorme tristeza” en el amanecer de su mandato por su separación de Ramiro Tagliaferro, exintendente de Morón, tras dieciochos años de matrimonio.

La exgobernadora de la provincia de Buenos Aires y el periodista deportivo disfrutan de unos días de descanso en el sur de la Argentina
Instagram @mariuvidal


En su libro, Vidal habla de su vínculo con Enrique Sacco (Instagram @mariuvidal/)

“La política hecha por mujeres tiene un lado B, un lado frágil, que se vuelve ineludible para todas las que ocupamos espacios de poder: la familia. Esto fue lo que más se puso en crisis durante mis cuatro años como gobernadora” , señala. “Pasaron muchos meses hasta que pude llorar, y muchos más hasta que logré cerrar esa etapa de duelo”, confiesa.

El futuro de Juntos por el Cambio

“Es cierto que, si Juntos por el Cambio quiere cambiar Argentina, el primer requisito es la unidad. Es una exigencia del 41% que nos votó. Pero si algún dirigente cree que esos votos tienen nombre y apellido, se equivoca: ese 41% votó a Juntos por el Cambio y a lo que representábamos . Votó una manera de ver el país y votó determinados valores y eso, lejos de ser un cheque en blanco, nos pone en un lugar de responsabilidad”, señala otro de los párrafos de Mi Camino.

La reunión de la mesa nacional de Juntos por el Cambio
La reunión de la mesa nacional de Juntos por el Cambio


La reunión de la mesa nacional de Juntos por el Cambio

“Pero con la unidad no alcanza. Si queremos ser un espacio que supere el 41%, no hay que escandalizarse con el hecho de que haya miradas distintas” , agrega.

Apuesta por el consenso

“Yo creo que el método para esta transformación es el consenso. Una Argentina diferente es, para mí, una Argentina con un rumbo consensuado. Que nos permita hacer una revisión profunda y tener un diagnóstico colectivo común y, a partir de ahí, asumir un compromiso claro sobre lo que hay que hacer, no esta semana ni el mes que viene ni el año en curso ni de acá a la próxima elección, sino lo que hay que hacer en las próximas décadas”, afirma Vidal en su libro.

“La buena noticia es que el consenso tiene cada vez más votos. La grieta rinde cada vez menos”, aventura, para completar: “Quiero escapar de esta actitud tan común en quienes están en el poder, sean del espacio que sean, de echarle la culpa al otro: la culpa es de los bancos y las empresas, la culpa es de Estados Unidos, la culpa es de Macri, la culpa es de Cristina. La culpa siempre es de alguien más: ese es un lugar en el que me siento profundamente incómoda y que no quiero volver a transitar”.