Las revelaciones sobre la fortuna escondida de Vladimir Putin

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© Natalia Kolesnikova, AFP

Una investigación publicada el pasado 20 de junio por un grupo de periodistas logró por primera vez establecer la relación entre Vladimir Putin y una cooperativa secreta de 86 empresas que posee propiedades inmobiliarias de lujo, yates y múltiples cuentas bancarias. Se lo contamos.

De puertas afuera es un presidente que ha mantenido la sencillez con un salario de unos 11.000 dólares al mes y un patrimonio que se limita a un terreno, un apartamento en San Petersburgo, relojes de lujo y tres autos. Pero de puertas adentro, Vladimir Putin sería en realidad uno de los hombres más ricos del mundo, dueño de yates, jets privados y múltiples propiedades inmobiliarias.

Pero a diferencia de Elon Musk o de Jeff Bezos, el presidente ruso no posee estos activos a título personal. Sus propietarios oficiales son oligarcas millonarios, sospechados de ser testaferros para disimular la fortuna del hombre fuerte del Kremlin.

Cuando en 2021 el militante anticorrupción Alexéi Navalny reveló la existencia del ‘palacio de Putin’ a orillas del mar Negro, el multimillonario Arkadi Rotenberg, amigo de larga data y compañero de judo del presidente ruso, afirmó ser el propietario de ese suntuoso complejo de 17.000 metros cuadrados, valorado en un millón de dólares.

Pero en una investigación publicada el lunes 20 de junio, la red de periodistas de investigación 'Organized Crime and Corruption Reporting Project' (OCCRP) y el medio independiente ruso 'Meduza' por primera vez lograron establecer el vínculo entre el presidente Putin y una cooperativa secreta de 86 empresas y fundaciones que posee 4,5 mil millones de dólares en bienes inmobiliarios de lujo y activos financieros.

“Todo lo que hago es firmar papeles”

Una filtración de datos alojados en Moskomsvyaz, una empresa informática rusa, le dio la pista a los investigadores sobre los miles de millones de Putin. Los periodistas analizaron los metadatos de correos electrónicos enviados entre las entidades de esa cooperativa, las cuales, a priori, operan en sectores diferentes y no tienen nada que ver entre sí. Primera sorpresa: todas utilizan el mismo dominio de mensajería privada: LLCInvest.ru.

Otro detalle inquietante: los dirigentes, ejecutivos y empleados de esas empresas se comunican regularmente entre sí a través de ese sistema de mensajería y hablan sobre negocios comunes, como si todas hicieran parte del mismo grupo. La OCCRP cita como ejemplo a la empresa Volna, cuyo propietario es Sergueï Rudnov, el hijo de Oleg Rudnov, un amigo de Vladimir Putin que falleció en 2015. En unos correos publicados, el cofundador de una empresa que pertenece a esa entidad secreta discute sobre las finanzas de Volna con otro hombre, aunque ninguno de los dos tiene vínculos públicos con la empresa de Rudnov.

Contactado por teléfono (por los autores de la investigación), el director de varias empresas de la cooperativa confirmó a los periodistas que utiliza el servicio de mensajería LLCInvest.ru. “Solo soy un humilde empleado que se ocupa de sus asuntos. Todo lo que hago es firmar papeles. Sabe, a veces un indigente es registrado como director de una empresa. Yo no soy un indigente, pero firmo los papeles sin interesarme por los detalles”, confesó.

Finalmente, una buena parte de esas 86 empresas y fundaciones administran bienes atribuidos desde hace mucho tiempo a Vladimir Putin. Es el caso de viñedos cuyos propietarios son el oligarca Guennadi Timtchenko y el hijo de un amigo de infancia de Putin, o de la estación de esquí de Igora, cerca de San Petersburgo, vinculada a Svetlana Krivonoguikh, la presunta amante del presidente ruso.

Esta red de empresas también posee varios yates de lujo, de los cuales el más grande es el ‘Shellest’, un navío de 46 metros de largo con un valor de 23 millones de dólares y que viaja regularmente entre Gelendzhik, donde se encuentra el ‘palacio del mar Negro’, y el puerto de Sochi. Este gigante de los mares pertenece a Revival of Marine Traditions, una fundación relacionada con Vladimir Putin, según el Tesoro de Estados Unidos.

Una nebulosa al servicio del clan Putin

Por si fuera poco, el grupo LLCInvest tiene vínculos estrechos con el banco Rossia, llamado el 'banco de los amigos de Vladimir Putin' e implicado en los Panama Papers. “La única explicación que veo es que esas empresas tienen un sistema común de gestión”, afirmó a la OCCRP un experto ruso sobre corrupción, bajo condición de anonimato. “LLCInvest actúa como una cooperativa o una asociación dentro de la cual los miembros pueden intercambiar beneficios y bienes”.

Ese esquema de corrupción informal pero perfeccionado recuerda al sistema descrito por Sergueï Kolesnikov en 2010. En esa época, el empresario huyó de Rusia tras afirmar que había diseñado un montaje financiero opaco que le permitía a un grupo de oligarcas reunir miles de millones de rublos en un 'fondo de inversión’ en favor de Vladimir Putin.

Según Sergueï Kolesnikov, ese dinero se desvió de un proyecto de caridad destinado a comprar equipos médicos y fue transferido a la empresa Rosinvest. Esta última debía invertir en empresas rusas, pero Vladimir Putin finalmente habría decidido utilizar los fondos para construir su palacio en el mar Negro. Tras las revelaciones de Kolesnikov, Rosinvest se disolvió.

Según el experto anticorrupción entrevistado por la OCCRP, LLCInvest tiene puntos en común con Rosinvest, pero está menos centralizada, por lo tanto, es menos vulnerable a los denunciantes. “(Ese sistema) reduce las posibilidades de revelaciones de un nuevo Kolesnikov”, analiza el especialista ruso.

A las preguntas de los periodistas, el Kremlin contestó que “el presidente de la Federación Rusa no está vinculado ni relacionado con las organizaciones mencionadas”.

Aunque la fortuna de Vladimir Putin sigue siendo un enigma, algunos expertos la evalúan en varias decenas –incluso centenas– de miles de millones de dólares, según la revista 'Forbes'.

En 2015, el empresario anglo-estadounidense Bill Browder –el inversionista occidental más importante en Rusia a finales de los años 1990– aseguró en su libro titulado ‘Notificación roja’ que Vladimir Putin se había otorgado la mitad de la riqueza de todos los oligarcas. Según sus cálculos, el presidente ruso dispondría de una fortuna de unos 200 mil millones de dólares.

Este artículo fue adaptado de su original en francés

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