Revés para Trump: el Departamento de Justicia no encontró pruebas de fraude

Rafael Mathus Ruiz
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WASHINGTON.- Fue una estocada al corazón de la ofensiva de Donald Trump contra la elección presidencial, y llegó de una de las figuras más prominentes de su propio gabinete. El fiscal General de Estados Unidos, William Barr, dijo que el Departamento de Justicia no había visto fraude en una escala que pudiera dar vuelta el triunfo de Joe Biden, en la refutación más significativas que surge desde el gobierno federal a la cruzada trumpista por deslegitimar la victoria de Biden.

"Hasta la fecha, no hemos visto fraudes a una escala que pudiera haber provocado un resultado diferente en las elecciones", dijo Barr en una entrevista con la agencia de noticias AP.

El respaldo de Barr al triunfo de Biden en la elección del 3 de noviembre llegó horas después de que los seis estados donde se decidió la puja por la Casa Blanca -Arizona, Nevada, Wisconsin, Michigan, Pensilvania y Georgia- terminarán el proceso formal de certificación de los resultados y ratificaran el triunfo del demócrata, un mero trámite en elecciones anteriores que este año cobró una inédita importancia por la decisión de Trump de desconocer su derrota. Aislado, sin agenda oficial y cada vez con menos respaldo político, Trump ha denunciado, día tras día, que la elección estuvo "arreglada" y Biden ganó gracias a que los demócratas hicieron fraude con el voto por correo.

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A la par del avance de la certificación de los resultados en los estados y la ratificación del triunfo de Biden, la ofensiva legal de los abogados de Trump en los tribunales chocó contra el rechazo de jueces, tanto demócratas como republicanos, ante la ausencia de pruebas sustanciales para respaldar la denuncia del magnate. Pese a las sucesivas derrotas, Trump y sus abogados, liderados por Rudy Giuliani, han prometido llevar su planteo a la Corte Suprema. Barr también desestimó la teoría conspirativa que ofrecieron Giuliani y otra abogada, Sidney Powell, quien denunció un complot global para dar vuelta la elección a favor de Biden con "dinero comunista", en el que estaban involucradas Venezuela, Cuba, y las empresas que aportaron las máquinas y el software que se utilizó en la votación.

"Ha habido una afirmación de que sería un fraude sistémico y esa sería la afirmación de que las máquinas fueron programadas esencialmente para torcer los resultados de las elecciones. Y el Departamento de Seguridad Interior y el Departamento de Justicia han investigado eso, y hasta ahora, no hemos visto nada que lo corrobore", indicó

Los comentarios de Barr implicaron uno de los golpes políticos más duros contra Trump porque ha sido uno de los más fervientes aliados del presidente, al punto tal que muchos demócratas llegaron a acusarlo de manejar el Departamento de Justicia como si fuera un bufete de abogados dedicado a proteger al magnate. Y además antes de las elecciones Barr se había parado al lado de Trump al poner en duda, en repetidas ocasiones, al igual que el propio Trump, la seguridad del voto por correo, afirmando que podía ser especialmente vulnerable al fraude durante la pandemia de coronavirus.

El equipo legal de Trump dirigido por Giuliani ha alegado una conspiración generalizada al sistema electoral sin aportar evidencias que respalden la acusación. Los abogado de Trump han presentado múltiples demandas en los seis estados "pendulares" que decidieron la elección -aunque no así en el resto del país- en las cuales una de las principales acusaciones ha sido que los observadores electorales republicanos estaban demasiado lejos en algunos sitios de votación y, por lo tanto, no pudieron comprobar que la elección fuera transparente. Ninguna de las demandas ha prosperado hasta el momento. Poco después de que se conoció la entrevista de Barr, Giuliani difundió un comunicado.

"Con el debido respeto al Fiscal General, no ha habido nada parecido a una investigación del Departamento de Justicia. Hemos reunido una amplia evidencia de votaciones ilegales en al menos seis estados, que no han examinado. Tenemos muchos testigos que juraron bajo juramento que vieron que se cometían delitos en relación con el fraude electoral. Hasta donde sabemos, el Departamento de Justicia no ha entrevistado a ninguno. El Departamento de Justicia tampoco ha auditado ninguna máquina de votación ni ha utilizado sus poderes de citación para determinar la verdad", dijo Giuliani.

"No obstante, continuaremos nuestra búsqueda de la verdad a través del sistema judicial y las legislaturas estatales, y continuaremos con el mandato de la Constitución y asegurando que cada voto legal sea contado y cada voto ilegal, no. Una vez más, con el mayor respeto para el Fiscal General, su opinión parece no tener conocimiento ni investigación de las irregularidades sustanciales y evidencia de fraude sistémico", insistió el abogado de Trump.