La reurbanización de Flagler St. en el downtown de Miami

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Prometida y aplazada durante mucho tiempo, la resucitación de Flagler Street del downtown de Miami —la calle principal original de la ciudad— quizá tenga que esperar a los imprevisibles diseños del empresario Moishe Mana, que controla gran parte de las propiedades en ese corredor.

Pero Mana no es el único con un proyecto en la ciudad.

Aunque las aproximadamente 70 propiedades de Mana en la famosa calle o colindantes con ella están en su mayoría sucias y vacías, creando un agujero sin vida en el núcleo del distrito comercial central de Miami, otros propietarios, emprendedores e inversionistas están avanzando con proyectos grandes y pequeños. Como remolcadores que guían a un enorme carguero, pudieran ayudar a fijar un nuevo rumbo para el largamente catalogado corredor de Flagler.

Entre ellos está una microcervecería en uno de los edificios más antiguos y arquitectónicamente distintivos del downtown, un juzgado y una oficina de correos de 1912. Un nuevo centro de joyería de varias plantas en un rascacielos abandonado, renovado hasta dejarlo reluciente. Nuevas oficinas en un remodelado rascacielos de 1926 que es el edificio más ornamentado de la época del auge económico en el downtown. Un puñado de nuevos bares y locales nocturnos de moda, que aportan vida al anochecer a las sombrías calles del downtown. Y un bar clandestino y salón de comidas con temática de Al Capone en el elevado atrio del histórico edificio Streamline Moderne, de 1936 y que en su día albergó la mayor tienda Walgreens del país.

“El downtown va a ser otra cosa”, dijo Devlin Marinoff, cofundador y socio administrativo de la empresa de corretaje Dwntwn Realty Advisors. “No importa lo que haga o deje de hacer Mana”.

Estos esfuerzos comerciales se ven fortalecidos por algunos nuevos edificios residenciales significativos en el downtown. El primer proyecto del constructor de apartamentos The Melo Group en el distrito central de negocios, una torre de 57 pisos con 560 unidades, está ahora en construcción en SW 1 Street, uniéndose a la cercana torre de condominios Centro, que se inauguró en 2016.

Una representación arquitectónica muestra el aspecto que tendrá la calle Flagler de Miami una vez finalizada su reconstrucción. El proyecto traerá aceras más anchas, árboles, nueva iluminación y una calle sin bordillos con adoquines adecuada para eventos especiales.
Una representación arquitectónica muestra el aspecto que tendrá la calle Flagler de Miami una vez finalizada su reconstrucción. El proyecto traerá aceras más anchas, árboles, nueva iluminación y una calle sin bordillos con adoquines adecuada para eventos especiales.

El escenario: un costoso y ambicioso plan de la ciudad para reconstruir por completo la propia calle Flagler, que por fin parece estar en marcha después de años de falsos comienzos, retrasos y fallos. El plan de $32 millones —promovido por Mana después que una remodelación anterior se paralizó durante casi una década por problemas de gestión y contratación de la ciudad— transformará el tramo de media milla de Flagler desde Biscayne Boulevard hasta el Tribunal de Miami-Dade en un bulevar majestuoso y adoquinado digno del nombre de la calle y de su importancia histórica.

Igualmente importante es que la reconstrucción de la calle, que ya está en marcha y cuya finalización está prevista para finales de 2023, está aportando una infraestructura moderna —piense en nuevas bóvedas eléctricas subterráneas, líneas de comunicación de fibra óptica y tuberías de agua y alcantarillado— a una calle en la que algunas tuberías soterradas datan de hace 100 años.

Esto no significa que el esperado cambio de Flagler sea fácil.

La reconstrucción, que se lleva a cabo cuadra a cuadra, pudiera desalentar el tipo de tráfico peatonal que los nuevos negocios necesitan para prosperar. La pandemia ha contribuido a la desaparición de algunos clubes y restaurantes, algunos incipientes y otros ya establecidos, incluido un Starbucks. Los trabajadores de oficinas y los tribunales no han regresado con fuerza. Y muchos desamparados que rechazan la ayuda del bien financiado sistema de asistencia de Miami-Dade sigue ocupando aceras y las entradas de edificios cerrados.

Y la finalización de algunos proyectos nuevos, desde bares de diseño sencillo hasta complejas renovaciones, se ha visto frenada considerablemente por los retrasos en la obtención de permisos que los propietarios de negocios a lo largo de Flagler —incluido Mana— achacan a lo que dicen es una burocracia municipal onerosa.

El resurgimiento de Flagler ha sido declarado prematuramente como un hecho en más de una ocasión, para luego desvanecerse. Esta vez, sin embargo, la experiencia, la paciencia y los recursos financieros de una nueva ola de emprendedores parece que van a llevar a buen puerto media docena de iniciativas significativas, que se suman a un puñado de esfuerzos que ya están dejando su huella en el corredor.

Entre ellos:

Una renovación completa del histórico Security Building, que en su día albergó un infructuoso proyecto de lofts residenciales y que, más recientemente, fue sede de WeWork, en el downtown, que alquiló el edificio de 17 plantas desde 2017 hasta que entró en dificultades financieras en 2021. Una renovación de $10 millones por parte de los nuevos propietarios ha cambiado el diseño abierto por oficinas privadas y cubículos, una cafetería y un bar en el vestíbulo.

El elegante edificio de 1926, un raro ejemplo en Miami de la arquitectura francesa del Segundo Imperio con un tejado inclinado de cobre rematado por una cúpula y fachadas de granito y terracota, reabre este mes como edificio de oficinas con espacio para entre cuatro y 15 empresas. El propietario anterior, Security Building AR Owner LLC, vendió la torre a Security Building Miami LLC por $12 millones en 2021 después de enfrentar una demanda de ejecución hipotecaria de $46 millones.

Vista aérea del Security Building, en el downtown de Miami, Florida, el miércoles 6 de abril de 2022. El edificio está siendo convertido de la antigua sede de WeWork en un edificio de oficinas apto para múltiples empresas.
Vista aérea del Security Building, en el downtown de Miami, Florida, el miércoles 6 de abril de 2022. El edificio está siendo convertido de la antigua sede de WeWork en un edificio de oficinas apto para múltiples empresas.

Los agentes de arrendamiento del Security Building dicen que su modernización y reactivación presagia un nuevo día para el núcleo del downtown que depende del nuevo atractivo de Miami para las empresas centradas en la tecnología y los servicios financieros, un sector de rápido crecimiento.

“Hace 100 años, tuvimos un auge en el downtown de Miami. En lugar de lámparas de gas, hoy tenemos luces LED. Cien años después, tenemos otro auge”, dijo Tony Arellano, uno de los agentes de arrendamiento del edificio junto con Marinoff.

Los agentes esperan empezar a firmar contratos de arrendamiento este mes. Según el interés de los posibles inquilinos, los agentes ven interés por parte de empresas de tecnología financiera de todo el país, Canadá y Europa.

Vista general de un piso listo para ser alquilado dentro del Security Building en el downtown de Miami, Florida, el miércoles 6 de abril de 2022.
Vista general de un piso listo para ser alquilado dentro del Security Building en el downtown de Miami, Florida, el miércoles 6 de abril de 2022.

Julia & Henry’s Eatery and Drinks incluirá un salón de comidas, un bar clandestino y un espacio de oficinas en el antiguo edificio Art Deco de Walgreens, que recientemente albergó la gran tienda por departamentos La Época, que cerró en 2016. El salón de comidas lleva el nombre de Julia Tuttle y Henry Flagler, conocidos como la madre y el padre de Miami, respectivamente.

El urbanizador y propietario Stambul, que adquirió el edificio de Walgreens en 2018 por $19.75 millones, declinó ofrecer una actualización del proyecto. Cuando se anunció, Stambul dijo que Julia & Henry’s abriría sus puertas esta primavera. Una mirada al interior de la puerta principal sugiere que eso no sucederá. Los trabajos de construcción sustancial en el edificio destruido han comenzado, pero parece que tiene un largo camino por recorrer.

Los responsables de Stambul han dicho que la idea del bar clandestino se inspiró en el pasado de la era de la Depresión del edificio. Se cuenta que durante la Prohibición, Al Capone, entonces vecino de Miami, usaba túneles subterráneos en el downtown para trasladar el alcohol. El edificio de cinco plantas se inauguró en 1936, tres años después del fin de la Ley Seca, como la tienda Walgreens más grande del país, con un mostrador de una fuente de soda de 88 pies de largo dentro de un atrio de tres plantas. Miami declaró el edificio monumento histórico y arquitectónico en 1988.

Una de las pocas empresas prósperas y duraderas del corredor Flagler, un compacto distrito de joyería centrado en el famoso edificio Seybold, se ampliará sustancialmente cuando se inaugure el nuevo Time Century Jewelry Center en agosto.

El presidente de Time Century Holdings, Yair Levy, está invirtiendo $30 millones para convertir el antiguo Metro Mall, de ocho plantas, que durante años ha sido un adefesio cerrado y en mal estado, en un imán de ventas minoristas y mayoristas de productos y servicios para los aficionados a la joyería, como joyas acabadas, piedras preciosas y limpieza y reparación.

“El centro de joyería del downtown es el que existe, pero necesita algo nuevo”, dijo Levy, que reclutó a su hija, la vicepresidenta de Time Century, Rafaela Levy-Obadiah, y a su yerno, el director gerente de Time Century, Ronald Obadiah, para que ayudaran a supervisar la construcción y las operaciones.

El director administrativo de Time Century, Ronald Obadiah, y la vicepresidenta, Rafaela Levy-Obadiah, son fotografiados en el interior del centro joyero Time Century en construcción en el downtown de Miami, Florida, el martes 5 de abril de 2022.
El director administrativo de Time Century, Ronald Obadiah, y la vicepresidenta, Rafaela Levy-Obadiah, son fotografiados en el interior del centro joyero Time Century en construcción en el downtown de Miami, Florida, el martes 5 de abril de 2022.

El edificio tiene capacidad para 100 inquilinos, minoristas y mayoristas. Isis Pellegrino, que se encarga de los arrendamientos y que antes trabajaba en la empresa competidora Seybold, ha contratado hasta ahora a unos 50 inquilinos. Vienen del Seybold de enfrente, de todo el país —Georgia, Michigan y Nueva Jersey, entre otros— y de todo el mundo, como Turquía, Israel, Argentina, Brasil, Italia, Canadá y México.

La respuesta ha sido tan alentadora, dijo Levy, que ya está imaginando nuevos proyectos para él y su familia en el downtown. Quiere empezar a trabajar en un nuevo hotel y edificio de condominios el año próximo para aprovechar el potencial de la zona. Es optimista sobre un futuro prometedor debido a la proximidad del downtown a la estación MiamiCentral de la línea ferroviaria Brightline, la zona de Brickell y la I-95, una conexión con muchas otras partes de la ciudad. También ve las grandes inversiones que otros están haciendo en el downtown.

La administradora de propiedades de Time Century, Isis Pellegrino, es fotografiada junto a los planos del centro joyero Time Century en construcción en el downtown de Miami, Florida, el martes 5 de abril de 2022.
La administradora de propiedades de Time Century, Isis Pellegrino, es fotografiada junto a los planos del centro joyero Time Century en construcción en el downtown de Miami, Florida, el martes 5 de abril de 2022.





Margot, un bar de vinos “naturales” dirigido por el grupo que está detrás del conocido salón Broken Shaker de Miami Beach, abrió el año pasado con buenas críticas en el histórico Ingraham Building. Diseñado por Schultze y Weaver, la sociedad que está detrás de la Freedom Tower y de hoteles como el Biltmore de Coral Gables, el Breakers de Palm Beach y el Waldorf-Astoria de Nueva York, la torre es otro opulento vestigio de los años 20 en el downtown.

El bar, que recibió el premio al mejor bar de vinos del Miami New Times en 2021, sirve 80 cosechas naturales, cocteles de bajo contenido alcohólico y pequeños platos del chef Jimmy Lebron, del 27 Restaurant & Bar, su restaurante en el local del Broken Shaker en Mid-Miami Beach. Un sistema de audio Marantz de los años 70 pone música de fondo.

Lost Boy, un bar de barrio hogareño y sin pretensiones que se abre a la calle Flagler, ha estado reuniéndolos en su espacio de la planta baja en el Alfred I. DuPont Building de 1936, la torre de oficinas más grandiosa de Miami después de la depresión, desde su apertura en 2018. El bar fue en un principio una tienda de ropa puesta en marcha por la familia Alonso, propietaria de la tienda La Época, después que cerró y vendió el antiguo edificio de Walgreens, que está a dos pasos del DuPont.

Pero Randy Alonso, miembro de la familia, lo convirtió en un local de copas tras llegar a la conclusión de que el futuro de la calle es el entretenimiento, y no el comercio minorista que durante mucho tiempo ha caracterizado a Flagler. “Nos encanta la historia, y el color del downtown, y estamos orgullosos de servir a la zona”, dice el portal digital de Lost Boy.

Alonso y el propietario Gary Ressler dicen que les preocupa el efecto del proyecto de reconstrucción de la calle, que comienza en su cuadra a continuación, pero esperan que la fiel clientela del bar, que lo ayudó a capear la pandemia, siga acudiendo.

Tras el levantamiento de las restricciones del COVID-19, Alonso dice que “estamos teniendo los mejores seis meses que hemos tenido jamás”.

Otros emprendedores del entretenimiento han apostado por el corredor junto a Alonso.

▪ Al lado de Lost Boy, los veteranos de Broken Shaker abrieron Over Under, un bar que sirve algunos bocadillos inusuales, como crujientes trozos de caimán, nachos y empanadas de jabalí. Eater lo nombró uno de los 11 mejores restaurantes nuevos del país el año pasado. Aunque está cerrado temporalmente debido a problemas con la licencia de licor, el propietario Gary Ressler dijo que volverá a abrir a finales de abril.

▪ A la vuelta de la esquina está Mama Tried, un moderno bar nocturno de cocteles. Otra torre de oficinas histórica, el edificio Huntington de 1925, en SE First, alberga el bar deportivo de lujo Black Market Miami.

▪ Tras años de obras, Biscayne Bay Brewery afirma en su página web que está “a punto de abrir” una cervecería en el histórico edificio de inspiración clásica Old U.S. Courthouse and Post Office, el primer edificio federal importante de Miami, que data de 1912. A través de las puertas de cristal que flanquean la gran escalera frontal del edificio se pueden ver los relucientes tanques de cobre, y en su fachada se han colgado recientemente pancartas que anuncian las cervezas artesanales del lugar.

Pero el presidente de la cervecería, José Mallea, no respondió a los mensajes del Miami Herald en los que se le pedía una actualización del proyecto. Y su arrendador, el propietario del edificio Stambul, el urbanizador detrás de la remodelación del antiguo edificio de Walgreens, se negó a hablar para este artículo.

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