Reuniones privadas, tiempos muertos y un acuerdo con fecha de vencimiento, la trastienda de la presentación

Santiago Dapelo

Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli, ocuparon una de las salas de las oficinas que tiene la Jefatura de Gabinete y que están pegadas al despacho del Presidente en la quinta presidencial de Olivos. Axel Kicillof y Jésica Rey, ministra de Comunicación bonaerense, tomaron otro. Casi sin interacción, cada uno ajustó detalles de su presentación que concluyó con el anuncio de una cuarentena más estricta. Eran las 11.50 y todavía no había señales de Alberto Fernández.

Los minutos y cafés se fueron acumulando sin que nadie dé certezas o una hoja de ruta sobre cómo se realizaría la grabación del mensaje más importante desde que el Gobierno decretó la cuarentena. Recién, cerca de las 12.15, el Presidente llegó al lugar y después de un afectuoso saludo, los tres mandatarios se encerraron a pulir la presentación.

Mientras tanto, en el área común se movían y charlaban el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; y los ministros Sabina Frederic (Seguridad) -que estuvo un buen rato hablando con Santilli sobre los controles que reforzarán en las próximas horas- y Ginés González García (Salud), y la secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti.

"La relación es excelente. Todos entienden que estamos en el mismo barco", resaltaron fuentes cercanas a Fernández y Rodríguez Larreta.

Los tres mandatarios llegaron al anuncio con todo prácticamente resuelto y con todas las diferencias limadas en las horas previas. Todos los debates públicos respecto de cómo sería el endurecimiento de la cuarentena se desvanecieron ante la evidencia de los números.

"Hoy prácticamente el 97% de los casos que se detectan ocurren en el AMBA y los últimos 20 días el aumento de la velocidad de contagios fue del 147 %", resaltó el Presidente. Por si fuera poco, en ese mismo plazo, el número de fallecidos trepó un 95%.

Así fue que entre la reunión de ayer y hoy Fernández, Rodríguez Larreta y Kicillof sellaron un nuevo capítulo en el acuerdo de convivencia. Un pacto que ahora tiene fecha de caducidad: el 17 de julio, día en que finalizará la nueva cuarentena dura en el área metropolitana. Después de eso, el escenario quedó abierto y los consensos ya no serán fruto de las concesiones, como sucedió en esta oportunidad. En la ciudad hay un convencimiento total de que, si la medida es exitosa, no solo volverán a la actual etapa de flexibilizaciones, sino que agregarán otras.

Cerca de las 13, los tres salieron rumbo al quincho de la quinta presidencial de Olivos, desde donde transmitieron el mensaje. Pero eso no ocurrió de inmediato, ya que mientras se acomodaban, el equipo de comunicación cargaba en el sistema las "filminas" que el Presidente presentó durante su discurso. La grabación, prevista para el mediodía, recién comenzó a las 13.20.

Después de varias presentaciones juntos, los tres mandatarios parecen jugar de memoria. Ya ni siquiera hizo falta remarcar la necesidad de no mezclar las diferencias políticas o recordar los errores del pasado. Incluso, una vez más, resaltaron el trabajo mancomunado en un área común, el AMBA. "Sabíamos que había un riesgo muy claro en CABA y GBA, en eso que llamamos AMBA, que objetivamente es en términos demográficos una sola cosa, más allá de que haya una avenida que se llama General Paz que divida jurisdicciones", graficó el jefe del Estado.

Antes de comenzar, definieron el orden para hablar. Rodríguez Larreta y Kicillof estuvieron de acuerdo con la propuesta del Presidente. El mensaje solo tuvo una interrupción cuando el Presidente promediaba su presentación. Fueron solo unos segundos y siguió sin problemas.

Fue lo que ocurrió durante la emisión lo que llamó la atención. Mientras el jefe de gobierno daba las explicaciones y argumentos para restringir la circulación en la Capital y anunciaba el cierre de comercios, se produjo en falla de sonido que se prolongó durante unos minutos y que, por momentos, hizo casi inaudible lo que decía.

Según explicaron fuentes oficiales, el problema se originó en el enlace satelital entre la productora a cargo de la emisión, La Corte, y la Casa Rosada. Rápidamente, el equipo de comunicación de Presidencia, a cargo de Juan Pablo Biondi, se comunicó con los voceros de Rodríguez Larreta para explicar la situación. Por ese desperfecto, la Casa Rosada decidió enviar el discurso del jefe de gobierno a los medios de comunicación.