Retiran imputación contra exministra francesa por gestión de covid-19

La Corte de Casación francesa anuló este viernes la imputación de la exministra de Salud Agnès Buzyn por "poner en peligro la vida de otras personas", en el marco de la investigación judicial sobre la gestión de la pandemia de covid-19.

Buzyn era la única ministra o exministra imputada por este caso por la Corte de Justicia de la República (CJR), competente para investigar delitos cometidos por los miembros del gobierno en el ejercicio de sus funciones.

Este delito "sólo puede atribuirse a una persona si una ley o un reglamento le impone una obligación particular de prudencia o seguridad", condición que no se daba con la exministra de Salud (mayo 2017 a febrero de 2020), según el alto tribunal.

A Buzyn se le aplicará ahora el estatuto más favorable de testigo asistido por este delito, al igual que el ex primer ministro Edouard Philippe, que no implica que se les acabe juzgando.

Los magistrados de la CJR investigan desde el 7 de julio de 2020 la gestión de la crisis por parte del gobierno del presidente centrista Emmanuel Macron, tras recibir unas 14.500 demandas.

Esta médica de profesión estaba al frente de la cartera de Salud cuando empezaron a aparecer las primeras noticias sobre un virus detectado en la ciudad china de Wuhan en diciembre de 2019.

Sin embargo, a mediados de febrero, abandonó el cargo para ser la candidata oficialista a la alcaldía de París, tras la renuncia de Benjamin Griveaux por la filtración de un video de carácter sexual.

Aunque el 24 de enero de 2020 aseguró que "los riesgos de propagación del coronavirus eran bajos", tras su derrota en la elección municipal reconoció sus temores cuando era ministra sobre la epidemia que se avecinaba.

"Cuando abandoné el ministerio, lloraba porque sabía que la ola del tsunami estaba ante nosotros", dijo poco después al diario Le Monde.

Sus declaraciones, confirmadas en junio de 2020 cuando, ante diputados, afirmó haber alertado del potencial "peligro" a la presidencia francesa y al primer ministro, provocaron una oleada de indignación.

Desde su aparición, el covid-19 ha matado en Francia a unas 163.700 personas, según cifras oficiales.

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