Las restricciones podrían regresar a Chicago ante aumento de casos de COVID-19

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Lori Lightfoot, alcaldesa de Chicago, sonó la alarma sobre la pandemia de COVID-19 el martes, dijo que la ciudad tiene que anular los recientes aumentos de casos o enfrentar la posibilidad de que se restablezcan las restricciones de salud pública.

“En todo Estados Unidos se han registrado aumentos en los casos de COVID-19, en el centro y sur de Illinois, y aquí mismo en Chicago”, dijo Lightfoot.

Por otro lado, Chicago agregó a Florida, Luisiana, Nevada y las Islas Vírgenes de Estados Unidos a su alerta de viajes por COVID-19 el martes. La comisionada de salud de la ciudad, la Dra. Allison Arwady, instó a las personas a que reconsideren viajar a esos estados.

El promedio diario de casos nuevos en Chicago es de hasta 90, después de haber bajado a 34 por día el mes pasado, dijo la alcaldesa en una conferencia de prensa en el Ayuntamiento.

“Si permitimos que el virus permanezca aquí en Chicago, probablemente veremos más mutaciones, algunas de las cuales, nuestras vacunas actuales pueden no ser capaces de proteger, y tendremos que reforzar algunas de las restricciones que definieron infamemente 2020 y parte de 2021”, indicó.

En Chicago más del 90% de los hospitalizados y el 95% de los que ahora mueren de COVID-19 no están vacunados, dijo.

“Esta es una realidad que podemos evitar y se puede prevenir”, dijo la alcaldesa, y pidió que las personas se vacunen, particularmente en los vecindarios del sur y oeste que experimentan picos de virus. Citó especificamente los códigos postales 60621 y 60633.

La alcaldesa también expresó su preocupación por la llegada de Lollapalooza del 29 de julio al 1 de agosto en Grant Park, donde se reunirán grandes multitudes para el gigante festival de música.

Lightfoot ha estado ansiosa por mostrar a Chicago como una gran ciudad que puede manejar menos restricciones. Trasladó la reapertura completa de la ciudad hasta el 11 de junio, eliminando las restricciones de capacidad en restaurantes y otros negocios, y permitiendo que los Cachorros y los Medias Blancas llenen nuevamente sus estadios con fanáticos.

Si bien la alcaldesa advirtió durante toda la pandemia que no dudaría en restablecer pautas de seguridad pública más estrictas, hacerlo durante el verano después de la reapertura total sería un duro golpe para la psique de los residentes. Lightfoot se arriesgaría a sufrir una reacción violenta por parte de los habitantes de Chicago que apenas están volviendo a la normalidad, y podría enfrentar un motín de los dueños de negocios que estuvieron hambrientos de clientes durante más de un año antes de que la ciudad reabriera.

Sin embargo, ha habido claros signos de problemas recientes.

La semana pasada, la ciudad agregó a Missouri y Arkansas al aviso de emergencia para viajes de Chicago en medio de un aumento en los números de COVID-19 en esos estados gracias a la variante Delta, rompiendo una racha de varias semanas sin avisos de viaje. A los viajeros no vacunados que regresan a Chicago desde lugares bajo el aviso se les pide que cumplan con los requisitos de cuarentena o prueba COVID-19.

Desde principios de junio, ningún estado había estado en el aviso de viaje de COVID-19 de la ciudad, ya que la pandemia parecía disminuir en los EEUU gracias a las vacunas. Pero a medida que la variante delta más contagiosa comenzó a extenderse y los estados chocaron contra un muro con el alcance de las vacunas, las pruebas positivas comenzaron a aumentar una vez más.

Este texto fue traducido por Leticia Espinosa/TCA

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