El fin de las restricciones COVID ayudó al inicio temprano de la temporada de gripe en Europa

FOTO DE ARCHIVO. Un anciano recibe un refuerzo de la vacuna contra la enfermedad por coronavirus (COVID-19) coincidiendo con la campaña de vacunación contra la gripe en Sevilla, España

Por Natalie Grover

LONDRES, 30 dic (Reuters) - Las restricciones pandémicas que dificultaron la circulación de virus distintos del COVID-19 podrían estar detrás del repunte inusualmente temprano de las infecciones respiratorias en Europa este invierno, que las vacaciones festivas podrían prolongar, afirman diversos científicos.

Aparte del COVID-19, las normas para limitar la circulación y la interacción social limitaron la transmisión de los virus que suelen causar la mayoría de las infecciones durante los meses más fríos del invierno, como la gripe y el VRS (virus respiratorio sincicial).

Esto creó un mayor grupo de personas susceptibles, incluidos los niños nacidos en esta época, que estaban menos expuestos a estos virus.

El VRS suele causar síntomas leves similares a los del resfriado, pero puede provocar enfermedades graves en adultos mayores y lactantes.

Este invierno, las autoridades sanitarias han advertido de lo que se ha dado en llamar una "triple epidemia" de gripe, VRS y casos continuados de COVID-19, lo que aumentará la presión sobre unos servicios sanitarios sobrecargados.

Los datos de vigilancia del VRS procedentes de 15 países europeos que abarcan los años anteriores al COVID-19, 2010-2011 a 2015-2016, muestran que el inicio medio de la temporada del VRS es a principios de diciembre y que alcanza su punto álgido hacia finales de enero, destaca el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) en un informe publicado este mes.

Las tendencias europeas hasta el momento sugieren que este año los casos de VRS alcanzaron su punto máximo a finales de noviembre y están en declive, pero todavía habrá un número considerable de casos en las próximas cuatro a seis semanas, dijo Agoritsa Baka, experta del ECDC en preparación y respuesta ante emergencias.

En Gales, por ejemplo, hubo 111,6 casos confirmados de VRS por cada 100.000 en niños menores de cinco años en la semana que finalizó el 27 de noviembre.

Para la temporada 2018-2019 y 2019-2020, los casos confirmados bajo los mismos parámetros estuvieron por debajo de 50. En esos dos años, incluso los picos eventuales, que se produjeron unas semanas más tarde, estuvieron justo por debajo de 50.

Mientras tanto, los casos de COVID-19 han aumentado en las últimas semanas. En la semana que finalizó el 18 de diciembre, los casos europeos aumentaron un 7% respecto a la semana anterior, según las cifras del ECDC.

El repunte de la gripe comenzó en la segunda semana de noviembre en la región europea, un inicio más temprano que en las cuatro temporadas anteriores, según la agencia.

"La acumulación de más personas susceptibles en los dos últimos años, más la mayor mezcla de personas durante los meses de verano (tras la relajación de las restricciones) han contribuido a un inicio más temprano de los brotes en la actual temporada 2022-2023", dijo Baka.

"No tenemos ninguna referencia directa para esta afirmación", dijo, pero citó un estudio publicado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) que relacionaba el fuerte descenso de la circulación de la gripe en la temporada 2020-2021 con las restricciones de COVID-19 en los hemisferios norte y sur.

Peter Openshaw, médico respiratorio y profesor del Imperial College de Londres, dijo que era plausible que la limitada mezcla social en los últimos años hubiera contribuido a una "deriva descendente" en la inmunidad específica a estos virus a nivel de población, junto con una disminución de la capacidad de respuesta inmunológica general en las personas.

(Información de Natalie Grover en Londres; editado en español por Benjamín Mejías Valencia)