Sin respuestas del caso Tadeo

CIUDAD DE MÉXICO, enero 10 (EL UNIVERSAL).- El 10 de enero de 2022 se reportó el hallazgo del cuerpo de un bebé en un basurero al interior del penal de San Miguel en Puebla, hecho que causó indignación entre la población y también provocó muchas incógnitas.

A un año del hecho, la presidenta de ReInserta, Saskia Niño de Rivera, señaló que pese a que la Fiscalía General del Estado hizo varias detenciones aún no hay respuesta de cómo el cuerpo del menor, identificado como Tadeo, llegó a donde fue encontrado.

"El caso de Tadeo no se nos puede olvidar. En este país tendemos olvidar y eso es peligroso ya que es el camino para repetir".

También señaló que aún no está claro si al día de hoy hay un culpable pagado por haber metido a un bebé muerto al penal y luego echarlo a un bote de basura, además de que cuestionó que medidas han sido tomadas para proteger a los niños en las cárceles y para evitar la exhumación de cuerpos.

"Como siempre, nos quedamos sin respuestas. Deseo, que aun con esta indiferencia, jamás se vuelva a encontrar un Tadeo en un basurero de la cárcel", sentenció.

Por último, deseó que los casi medio millón de niños que entran y salen de las cárceles en el país no caigan en manos de autoridades corruptas que no están al tanto de cómo salen o que no los cuidan cuando se encuentran de visita.

"Y digo deseo porque no veo la voluntad ni las iniciativas para proteger a la infancia en el sistema de justicia penal tras un caso como el que vivimos", concluyó.

El bebé Tadeo nació el 4 de octubre de 2020 en un hospital del Estado de México. Presentó problemas intestinales por lo que falleció el 5 de enero de 2022 en un hospital de la Ciudad de México.

Un día después de su deceso, el 6 de enero, fue sepultado por sus padres en un cementerio ubicado en la alcaldía Iztapalapa.

El 10 de enero de 2022, el cuerpo del pequeño fue localizado en un basurero del Centro de Readaptación Social (CERESO) de San Miguel, Puebla.

El hallazgo fue realizado por alguien que buscaba materiales reutilizables para venderlos dentro del penal, de acuerdo con lo informado por Saskia Niño de Rivera días después.

Ese mismo día, la Fiscalía General de Puebla hizo el levantamiento del cuerpo que presentaba una herida a la altura del abdomen.

El 14 de enero, la presidenta de la organización ReInserta denunció el hallazgo del bebé de tres meses y señaló que había ingresado en una visita familiar.

Una de las hipótesis del hallazgo del cuerpo fue que pudo haber sido usado para ingresar droga al penal, al encontrar la incisión de siete centímetros en el área del abdomen.

El sábado 22 de enero, la Fiscalía de Puebla anunció la identificación tanto de las personas que ingresaron el cuerpo del bebé como de quien lo depositó en el contenedor de basura del sitio.

Por el hecho, fueron vinculados a proceso una mujer (quien presuntamente introdujo al penal el cuerpo del menor Tadeo), dos custodios (quienes permitieron el ingreso del cadáver), y dos reos, uno que ordenó el hecho y otro que ocultó los restos en el basurero de la prisión.