Coronavirus: cómo están respondiendo los sistemas de salud pública en el mundo

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LONDRES.- La crisis de coronavirus está poniendo a prueba los sistemas con cobertura universal de salud pública de muchos países, un examen obligado y de alto riesgo que podría, sin embargo, revelar sus ventajas frente a una pandemia global como la actual.

¿Los sistemas de salud del estilo "salud para todos" que tienen Gran Bretaña, Canadá, Dinamarca, Corea del Sur y otros países funcionan mejor que el sistema de Estados Unidos a la hora de frenar el avance del coronavirus y dar tratamiento a quienes se enferman gravemente a causa del nuevo patógeno? La pandemia recién está en su fase inicial. En muchos países, incluido Estados Unidos, faltan semanas para el pico de infecciones, según los pronósticos más recientes. Y todavía no hay vacunas ni antivirales específicos.

Así que es demasiado pronto para saber cómo saldrán parados los diferentes sistemas de salud. Pero incluso en esta fase inicial, los expertos en salud pública dicen que los sistemas de salud estatal con cobertura universal están demostrando ser bastante sólidos.

A diferencia de Estados Unidos, donde las máximas autoridades de salud reconocieron ante el Congreso que la implementación de los tests estaba "fallando" y donde el Congreso recién ahora se está moviendo para aprobar una ley que incluya el test gratuito, los países con sistema público de salud han sido especialmente exitosos a la hora de testear gratuitamente o a bajo costo a todos aquellos pacientes con síntomas de tos o fiebre.

Dinamarca está ofreciendo a algunos pacientes la posibilidad de un análisis "sin bajarse del auto". También Corea del Sur, que en total ya ha testeado a casi 250.000 personas. En Australia, que también tiene cobertura pública universal, el actor Tom Hanks y su esposa Rita Wilson se enteraron de inmediato que su análisis de coronavirus había dado positivo.

Sin embargo, hay dudas de lo que podría pasar con estos sistemas de salud si se dispara la cantidad de casos y sus hospitales, especialmente sus unidades de terapia intensiva, se ven desbordados. De hecho, en Corea del Sur los médicos ya han tenido que racionar la atención en función de la disponibilidad de camas.

A continuación, un panorama de situación en cuatro países con sistema de salud público y universal.

Gran Bretaña: la preocupación es por la escasez de personal y unidades de terapia intensiva

Fundado después de la Segunda Guerra Mundial, el Sistema Nacional de Salud de Gran Bretaña (NHS) se financia con el dinero de los contribuyentes y es de acceso gratuito para todo en el país. Sería imposible exagerar hasta qué punto los británicos están orgullosos de su sistema de salud pública, un orgullo que trasciende las banderías políticas. Como muestra, basta recordar que durante la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos Londres 2012, el NHS fue homenajeado y celebrado con un desfile de enfermeras y de niños bailando sobre sus camas de hospital.

Pero por mucho amor que sientan los británicos por su sistema público de salud, lo cierto es que el NHS está resentido, tras años de austeridad presupuestaria y achicamiento del Estado por parte de gobiernos del Partido Conservador. Actualmente, enfrenta una escasez de alrededor de 100.000 trabajadores de la salud, personal médico y de enfermería. Y también preocupa que la crisis del coronavirus lleve al límite la "capacidad ociosa": antes del coronavirus, los hospitales ya funcionaban al 90% de su capacidad.

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Helen Buckingham, directora de estrategias y operaciones del grupo de expertos independiente Nuffield Trust, dice que las presiones que enfrenta el NHS "no significan que el sistema no pueda enfrentar" una escalada de casos de coronavirus, pero que tal vez el sistema "deba tomar medidas antes de lo que esperaba" para hacer frente a la demanda. Según Buckingham, durante una crisis de salud pública, la ventaja de los sistemas de salud estatal con cobertura universal, como el británico, es que la gente "no tiene que preocuparse por los análisis y las vacunas, o por el costo del tratamiento si caen enfermos".

La estructura vertical del sistema "a veces puede resultar irritante, porque la gente quiere soluciones a nivel local", dice la experta. Pero en caso de grave amenaza para la salud pública, "tenemos una muy clara estructura de planificación para la emergencia, lo que significa que todo el personal de salud sabe cuáles son sus responsabilidades y cuál es su lugar en la estructura". "Este tipo de circunstancias sacan lo mejor del sistema de salud estatal".

Canadá: El recuerdo de la epidemia de SARS de 2003 sirvió para robustecer el sistema de salud canadiense.

En Canadá, hay consenso generalizado sobre las ventajas de tener un sistema de salud público y universal en momentos como este. Lo crucial, según los médicos, es que la población sabe que puede recurrir al hospital o hacerse el análisis del coronavirus sin miedo a los costos. Eso ha permitido al sistema de salud aislar rápidamente a los individuos contagiados, realizar el rastreo de contactos y contener la propagación del patógeno, al menos en sus fases iniciales.

"Si la gente sabe que puede recurrir al sistema de salud pública, las medidas de control son más efectivas", dice Michael Gardam, infectólogo y jefe médico del Hospital Humber River, de Toronto. "Acá nadie fue rechazado por no tener seguro médico o por haberse presentado en el hospital que no les correspondía", dice Isaac Bogoch, infectólogo del Hospital General de Toronto. "Eso ayuda mucho".

Desde el estallido del brote, Canadá ha realizado más de 17.000 análisis de coronavirus. Hasta el sábado a la noche, 198 personas dieron positivo, incluida Sophie Grégoire Trudeau, esposa del primer ministro, quien tal vez se haya contagiado durante un viaje a Londres.

Los hospitales canadienses están en alerta máxima por el virus desde que se conocieron los primeros informes que llegaban desde China. En 2003, el SARS mató a 44 personas en Toronto -el mayor número de víctimas fuera de Asia- y los funcionarios de salud pública canadiense se propusieron que no vuelva a pasarles.

David Fisman, epidemiólogo de la Universidad de Toronto, dice que el sistema de salud de Canadá ofrece muchas ventajas respecto de un modelo como el de Estados Unidos para enfrentar una pandemia. "Contar con un sistema público de salud representa una ventaja estratégica frente a un modelo de negocios privado que busca la rentabilidad y permite un máximo nivel de coordinación y un óptimo uso de los recursos", sostiene.

Dinamarca: tests "sin bajarse del auto" para pacientes con síntomas y estudiantes de medicina en el frente de combate

Todos los países escandinavos cuentan con algún tipo de cobertura pública universal para sus ciudadanos, y en crisis sanitarias como la actual, los profesionales de la salud esperan ver una coordinación rápida de la respuesta.

Al no tener que ponerse de acuerdo sobre los costos con los prestadores privados, los establecimientos médicos de Dinamarca pudieron actuar con rapidez para enfrentar la actual pandemia, según Jørgen Kutzhals, decano de la Escuela de Medicina de la Universidad de Copenhague. "La verdadera fortaleza del sistema son todos esos profesionales altamente calificados y entrenados, que sin necesidad de directivas demasiado detalladas son capaces de elaborar rápidamente un plan de respuesta", dice Kutzhals.

Algunas localidades de Dinamarca ofrecen testear a la gente sin que tenga que bajarse del auto, y como los kits de prueba disponibles comercialmente tardan mucho en llegar, las autoridades han divulgado el contenido de la fórmula para que todos los laboratorios que quieran puedan fabricarlos.

Algunas localidades de Dinamarca ofrecen testear a la gente sin que tenga que bajarse del auto, y como los kits de prueba disponibles comercialmente tardan mucho en llegar, las autoridades han divulgado el contenido de la fórmula para que todos los laboratorios que quieran puedan fabricarlos.

Kutzhals señala que también han sumado al esfuerzo a los futuros médicos, estudiantes de enfermería y otros profesionales de la salud en ciernes. "Al dar respuesta a una necesidad como esta, no tenemos que andar preguntándonos qué prestador privado pagará esto o aquello", dice Kutzhals. "Sabemos que los gastos que afrontará el sistema son elevadísimos, pero no tenemos que preocuparnos porque hay una línea de comunicación directa que baja del gobierno nacional a los gobiernos locales y de ahí a los directores de los hospitales".

Algunas localidades de Dinamarca ofrecen testear a la gente sin que tenga que bajarse del auto, y como los kits de prueba disponibles comercialmente tardan mucho en llegar, las autoridades han divulgado el contenido de la fórmula para que todos los laboratorios que quieran puedan fabricarlos.

El jueves, los legisladores daneses aprobaron una ley de emergencia que faculta al gobierno nacional para obligar a los ciudadanos a hacerse el análisis, a permanecer en cuarentena y a vacunarse cuando exista la vacuna, amplios poderes extraordinarios que el Ejecutivo no tenía desde la Segunda Guerra Mundial.

Corea del Sur: Casi 250.000 personas testeadas, casi todas gratuitamente, pero hospitales sobrepasados en las zonas más golpeadas.

El sistema de salud pública estatal de Corea del Sur ha emprendido una masiva campaña de tests por coronavirus, así como un amplio rastreo de contactos, que podría ayudar a bajar la tasa de infectados.La limitada disponibilidad de kits de prueba durante el brote de MERS de 2015 es considerada una de las causas del agravamiento de aquella crisis en Corea del Sur. Después de esa experiencia, el país introdujo un sistema de "aprobación de emergencia" que hizo más expeditiva la autorización para el uso de kits de prueba de patógenos potencialmente pandémicos.

Corea del Sur ya ha realizado un enorme número de análisis -casi 250.0000-, casi diez veces más por día que Japón. "La intervención directa del Estado en el sector de salud es una ventaja enorme cuando hay un virus esparciéndose rápidamente por el país", dice Choi Jae-wook, profesor de medicina preventiva de la Universidad de Corea, Seúl. "Sin embargo, el mecanismo centralizado hizo más lenta la aplicación del criterio médico específico en cada caso".

En Daegu, la ciudad sudoriental que concentra más de dos tercios de los casos confirmados de Corea del Sur, el mayor problema es la escasez de cama en los hospitales. Quienes presentan síntomas más severos tienen prioridad en la asignación de plazas, mientras que hay unos 2000 enfermos de coronavirus a los que se les pidió que hagan cuarentena en sus casas. "La asignación de camas en los hospitales es de acuerdo a la gravedad de los síntomas en cada enfermo", dice un vocero de la ciudad de Daegu. "No depende de la capacidad económica o de lo que esté dispuesta a pagar cada paciente".

The Washington Post - (Traducción de Jaime Arrambide)

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