Respeto a la milpa hermana cocinas de Michoacán y Oaxaca en festival

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CIUDAD DE MÉXICO, septiembre 8 (EL UNIVERSAL).- "La cocina une y hermana". Esa es la convicción que comparten las maestras Rosalba Morales Bartolo y Celia Florian, michoacana y oaxaqueña, respectivamente, quienes hace unos días, con la presencia de otras cocineras tradicionales y chefs de todo el país, protagonizaron la realización del "Morelia en Boca", Festival Internacional de Gastronomía y Vino de México, que en su primera etapa llegó a Oaxaca para fusionar ambas tradiciones culinarias.

Fue así que ingredientes y técnicas de la cocina tradicional de Oaxaca y Michoacán se abrazaron a través de este encuentro, que este 2022 cumple 12 años con el objetivo de "difundir y enaltecer el valor gastronómico de los productos, técnicas, prácticas y rituales que conlleva la cocina tradicional mexicana". Parada frente a los comensales, la maestra cocinera Rosalba Morales, originaria de la comunidad San Jerónimo Perecuaro, perteneciente al municipio de Quiroga, Michoacán, presenta un plato de carne de puerco bañada con chile negro y yerbabuena criolla, acompañada con quelites de Oaxaca, mientras reflexiona sobre la comunión necesaria para cocinar.

"Hay una hermandad al compartir la cocina, es maravillosa, ya sea aquí, en el extranjero o con nuestros paisanos, en este caso Michoacán y Oaxaca (…) Somos hermanos, tenemos mucho en común, los climas son parecidos a los de mi comunidad" dice a EL UNIVERSAL. Nacida al pie del lago de Pátzcuaro, la maestra Rosalba cuenta que en sus días en Oaxaca compartió técnicas, métodos, experiencias y hasta semillas, gracias a un pequeño encuentro con cocineras tradicionales de la Mixteca de Oaxaca, donde quedó seducida por un pulque con abejas, donde los insectos se dan un baño y que se toma con su cera, bebida oriunda de Tlaxiaco.

"La gente de Oaxaca me ha recibido de forma muy cálida, fueron muy amables, muy respetuosos. Qué más puede pedir el ser humano", dice la maestra, quien destaca que la unión de Oaxaca y Michoacán se siente natural y necesaria.

"Me siento en casa, con comida de casa, de pueblo, de raíces, comida con cultura, ahí esta en un plato", narra. Celia Florian, anfitriona en su restaurante Las Quince Letras de uno de los dos eventos culinarios del "Morelia en Boca en Oaxaca" coincide con la maestra michoacana sobre esa cualidad fraterna de la cocina. "La cocina une, hace lazos, fortalece cariños y esa amistad tan fuerte que existe entre los que cocinamos", dice.

Para la oaxaqueña, además del aprendizaje y hermanamiento de técnicas e ingredientes, encuentros como éste son espacios para reconocer el trabajo de los exponentes gastronómicos y en el caso de Michoacán destaca que se trata de una de las cocinas más importantes de Mexico por todo el trabajo que ha hecho de investigación y con las conocieras tradicionales. "Siempre he pensado que ambos estados son muy hermanables en todos los sentidos, por cómo ven el campo, la milpa, el respeto a la cultura y a la lengua. Son los estados que más han guardado la identidad y orgullo de sus raíces", señala.

En la edición del festival en Oaxaca participaron también las chefs Thalia Barrios y Cynthia Martínez. La segunda etapa, luego de recorrer diferentes ciudades del país llevando los sabores michoacanos a distintas ciudades, consiste en reunir dichos sabores ahora en Michoacán. "Morelia en Boca es un proyecto más contemporáneo, con los grandes chefs de Mexico con invitados especiales y las grandes cocineras que nunca faltan, para mí es un gran honor ser su anfitriona", finaliza Celia Florian.