Reseña de The Tourist: Jamie Dornan es un actor más interesante y francamente más raro de lo que se cree

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La BBC tuvo un periodo festivo “mixto”, es decir, hubo cosas buenas (A Very British Scandal), malas (Around the World in 80 Days) y feas (Mrs Brown’s Boys). Así que es un alivio ver que el buque insignia de la televisión terrestre entra en 2022 con un producto excelente. The Tourist (BBC One) es el regreso de Jamie Dornan a su antiguo terreno de The Fall, aunque en circunstancias bastante diferentes.

Al comienzo del primer episodio, su personaje sin nombre, The Man (The Man), de aspecto robusto y hombros anchos, atraviesa el interior de Australia en un viejo y destartalado automóvil. No sabemos quién es, a dónde va o dónde ha estado, solo que es irlandés y necesita ir al baño. Un empleado de la gasolinera le pide que firme por la llave. La gente se ha marchado con ella antes. Después de que el personaje de Dornan, aliviado, sale de la gasolinera, un enorme camión conducido por otro hombre extraño, este con botas de vaquero, aparece detrás de él y empieza a chocar con él. Los dos vehículos se salen de la carretera y se baten en duelo en el polvo.

Violencia impactante, ingenio desquiciado y hombres enigmáticos en gasolineras, todo ello en un paisaje vasto y vacío. Hasta aquí, los hermanos Coen. Es entretenimiento, sin duda, pero ¿es original?

Por suerte, este nuevo drama de seis partes, escrito por otro par de hermanos, Harry y Jack Williams, pronto emerge como su propia bestia. Después de ser atropellado por el camión, The Man se despierta en el hospital sin saber quién es, qué estaba haciendo allí o por qué la gente parece querer liquidarlo. Los bateadores ingleses podrían simpatizar con él.

La trama se desarrolla rápidamente a lo largo del primer episodio, mientras The Man intenta averiguar qué está pasando. Hay un villano enorme como un oso, Billy (Ólafur Darri Ólafsson), que le sigue la pista, silbando espeluznantemente mientras avanza. En otro lugar hay un hombre atrapado en un barril, relacionado con nuestro héroe, aunque no sabemos cómo. La policía está intrigada, en la forma de Helen Chambers (Danielle Macdonald), en su primer trabajo real después de pasar de tráfico. Es seria y torpe, con toques de una tenacidad profunda. También está Luci (Shalom Brune-Franklin, más conocida por Line of Duty), una bella desconocida a la que The Man conoce en una cafetería momentos antes de que explote. Ambas mujeres hacen una interpretación memorable, equilibrando toda la exageración de Ozzie.

En otra producción, estos elementos podrían parecer apresurados, pero The Tourist, dirigida por Chris Sweeney (y Daniel Nettheim para los tres últimos episodios), sabe cómo jugar con las escenas tranquilas junto a los choques y las explosiones. Como todos los buenos westerns, se toma su tiempo para establecer la geografía, no solo el desierto, sino también los tristes pueblecitos por los que pasa The Man mientras reconstruye lo que ha sucedido. Su situación no le priva, ni al guion, del sentido del humor. Saboreando una cerveza fría, se pregunta si descubrirá que era alcohólico. Más tarde, al descubrir que tiene amnesia, un hombre vestido de soltero exclama: “Amigo, esto es increíble”. Nada que ver con Memento.

A pesar de las excelentes interpretaciones secundarias, es inevitable que The Tourist dependa de Dornan. Dado que la trama gira en torno a que él no recuerda nada, da a su personaje sin nombre un sentido sorprendentemente vívido de la vida interior. En general, es un actor más interesante y francamente más raro de lo que algunos -yo, por ejemplo- le han dado crédito en el pasado. Si le perdonamos ese asunto de los látigos -y sería de mala educación negar a cualquier actor un viaje tan satisfactorio al banco- está construyendo una carrera ecléctica envidiable. En los últimos años, se ha encargado de A Private War, Wild Mountain Thyme y la próxima Belfast. La trayectoria recuerda a la de Robert Pattinson, otro de este lado del Atlántico que aprovechó un éxito de taquilla, en su caso Twilight, para escoger papeles interesantes con directores adecuados.

The Tourist puede ser su mejor trabajo hasta ahora. Aprovecha un guion que le permite estirar sus músculos metafóricos además de los más literales, abundantes como son. Para ser un misterioso forastero, está impresionantemente bien redondeado bajo su espesa barba: implacable, desconcertado, genial, encantador, escabroso y aterrorizado según la situación. Sea quien sea este turista, será divertido descubrirlo.

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