Se rescataron 4000 beagles de un centro en Virginia y ahora necesitan un nuevo hogar

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Los beagles del centro de cría Envigo estiran las patas en Homeward Trails Animal Rescue en Fairfax Station, Virginia, después de su rescate. (Sue Bell/Homeward Trails Animal Rescue vía The New York Times).
Los beagles del centro de cría Envigo estiran las patas en Homeward Trails Animal Rescue en Fairfax Station, Virginia, después de su rescate. (Sue Bell/Homeward Trails Animal Rescue vía The New York Times).

Cuando los funcionarios del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por su sigla en inglés) inspeccionaron una instalación de cría de beagles en Virginia el año pasado, encontraron a una beagle cuya pata había estado atrapada en un suelo de mala calidad durante tanto tiempo que estaba deshidratada, según documentos judiciales. Los empleados del centro dijeron a los inspectores que no sabían cuánto tiempo había estado atrapada.

En otra inspección, se descubrió que se había practicado la eutanasia a nueve beagles heridos en lugar de proporcionarles atención veterinaria. Una visita posterior reveló que muchos de los 196 beagles que debían ser sacrificados no recibieron anestesia antes de ser sometidos a la eutanasia mediante una inyección en el músculo cardiaco.

Varias inspecciones al centro de cría e investigación de Envigo en Cumberland, Virginia, durante los dos últimos años revelaron decenas de violaciones de la normativa federal, que dejaban a los beagles mal alimentados, enfermos, heridos y, en algunos casos, muertos. El 18 de mayo, el inspector general del USDA y otros organismos policiales ejecutaron una orden de registro federal de las instalaciones y se incautaron 145 perros y cachorros que, según los veterinarios, se encontraban en situación de “sufrimiento agudo”.

Al día siguiente, las autoridades presentaron una denuncia en un tribunal federal del Distrito Oeste de Virginia. La semana pasada, un juez federal aprobó un plan para rescatar a casi 4000 beagles del centro.

Ahora, las autoridades federales tienen cerca de 60 días para trasladar a los beagles fuera de las instalaciones y encontrarles un nuevo hogar. Los perros están al cuidado de la Sociedad Protectora de Animales de Estados Unidos, una organización sin fines de lucro. Si todo va bien, los perros podrían llegar a su nuevo hogar a finales de agosto, después de haber sido castrados, vacunados y tratados por cualquier problema de salud.

Cassie Staubus se inscribió en el Beagle Freedom Project, una organización de rescate de animales sin fines de lucro, para acoger a algunos de estos perros una vez que sean liberados. Está dispuesta a conducir desde Minnesota hasta Virginia para recogerlos y ayudar en el proceso de realojamiento. Staubus explicó que ya es propietaria de Stinky, un beagle de 6 años, y de otros dos perros, por lo que la acogida es la mejor manera de ayudar, puesto que ya tiene la casa llena de mascotas.

“Se siente muy bien salvar una vida y darles el amor que nunca antes habían recibido”, comentó.

Algunos de los más de cien beagles que llegaron a Homeward Trails Animal Rescue en camión desde un centro de cría en Cumberland, Virginia. (Sue Bell/Homeward Trails Animal Rescue vía The New York Times).
Algunos de los más de cien beagles que llegaron a Homeward Trails Animal Rescue en camión desde un centro de cría en Cumberland, Virginia. (Sue Bell/Homeward Trails Animal Rescue vía The New York Times).

Después de jubilarse tras 42 años de docencia, Mary Hunter Gallalee, de Virginia, está dispuesta a dar la bienvenida a dos beagles en su granja de 80 hectáreas en Prospect, Virginia. Se unirán a los tres perros que ya tiene —Baby Girl, Dalila y Gypsy— y Gallalee ya ha presentado la solicitud para adoptar y dedicar tiempo al cuidado de los beagles, una raza que ya ha tenido antes.

“Son simpáticos, alegres y disfrutan de la vida”, aseguró. “Les encanta acurrucarse, pero luego dicen: ‘Muy bien, ya es suficiente’ y se van a jugar al patio trasero de la granja”.

Envigo, una organización de investigación que fue adquirida el año pasado por Inotiv y que trabaja con las industrias farmacéutica y biotecnológica, señaló mediante un comunicado el viernes que había aceptado el plan de traslado de los perros. La empresa dice en su sitio web que cría “animales sanos y sin problemas de socialización” que se venden para fines de investigación y tiene una licencia expedida por el USDA para criar y vender los perros. La empresa afirmó en junio que el cierre del centro en Cumberland supondría menos del uno por ciento de los ingresos totales de Inotiv.

En las inspecciones del centro que comenzaron en julio de 2021, después de que Envigo adquiriera el sitio, los funcionarios federales han documentado lo que describieron como un largo historial de maltrato y peligro para los beagles en el lugar, donde los perros a menudo vivían con una acumulación de centímetros de heces y desechos de alimentos, según muestran los documentos judiciales.

Envigo no hizo comentarios sobre las afirmaciones específicas de la demanda federal. Los abogados de la empresa no respondieron a las solicitudes para hacer comentarios.

Los registros encontraron que desde el 1.º de enero de 2021 hasta el 22 de julio de 2021, las muertes de más de 300 cachorros de beagle en las instalaciones se atribuyeron a “causas desconocidas”, según la demanda.

Fue en una inspección del centro en julio de 2021 cuando los funcionarios encontraron a la beagle cuya pata izquierda había quedado atrapada en el suelo. “Estaba de pie sobre sus otras tres patas mientras jadeaba rápidamente y hacía pequeños movimientos, mientras los otros tres perros de la perrera saltaban a su alrededor con entusiasmo”, rezaba el informe de la inspección de julio.

Durante esa inspección, los funcionarios también descubrieron que uno de los edificios del lugar no tenía aire acondicionado para los perros, excepto por un gran ventilador y dos extractores de aire, según el informe de inspección. Ese día se registraron temperaturas en el interior de las salas de entre 27 y 32 grados Celsius.

Los informes sobre estas infracciones llevaron a la diputada Elaine Luria, demócrata de Virginia, y a otros seis miembros del Congreso a enviar una carta en febrero al Servicio de Inspección Sanitaria de Animales y Plantas del USDA, con la que instaron a la agencia a suspender la licencia de Envigo o confiscar a los animales. El mes siguiente, los senadores Mark Warner y Tim Kaine, ambos demócratas de Virginia, enviaron a la agencia otra carta en la que pedían la suspensión inmediata de la licencia de Envigo a la luz de las “violaciones persistentes y atroces” denunciadas en sus instalaciones.

En marzo, 446 beagles de Envigo fueron puestos al cuidado de hogares de acogida y refugios en varios estados de Estados Unidos. Sue Bell, fundadora y directora ejecutiva de Homeward Trails Animal Rescue, con sede en Virginia, ayudó a transportar este grupo de perros, que según ella era grande en ese momento, pero solo una fracción de los miles que se liberarán más adelante este año.

Una de las prioridades en la logística, agregó, será determinar qué perros deben ser liberados primero, como los cachorros o las perras preñadas y lactantes, ya que pueden empezar a socializar desde una edad temprana.

“Me emociona contar la historia de estos perros y lo que han soportado”, comentó Bell. “Realmente espero que el público dé un paso adelante y podamos ver esto como el comienzo de un cambio muy importante”.

El senador estatal republicano Bill Stanley propuso recientemente una ley que habría limitado la venta de animales de compañía —o mascotas, en lugar de animales de trabajo— para fines de investigación en Virginia. No se aprobó y Stanley fue invitado más tarde a visitar las instalaciones de Envigo, dijo.

Durante dos visitas independientes al centro en agosto de 2020 y noviembre de 2021, Stanley compró dos perros de Envigo (que luego recibieron los nombres de Daisy y Dixie) y dijo que las condiciones que vio eran perturbadoras. Un informe de 2021 del grupo de defensa de derechos de los animales PETA también manifestó que las condiciones eran inhumanas.

Stanley, a quien otros legisladores han llamado Senador Beagle, dijo que las personas interesadas en adoptar uno de los beagles pueden llamar a su oficina para anotarse en la lista para cuando lleguen a los refugios y centros de rescate. Está previsto que los perros sean liberados a partir del viernes y se espera que todos estén en refugios, centros de rescate u hogares más permanentes para septiembre, concluyó.

© 2022 The New York Times Company

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