Renuncia de magistrado es "duro golpe" a Ortega, según movimientos sociales

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Managua, 11 ene (EFE).- La renuncia del magistrado de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Nicaragua Rafael Solís es un "duro golpe" para el Gobierno que preside Daniel Ortega, en medio de la crisis sociopolítica que vive el país desde abril, opinaron hoy varios movimientos sociales y organismos cívicos nicaragüenses.

"El orteguismo ha recibido un golpe contundente que tendrá consecuencias", señaló la Articulación de Movimientos Sociales y Organizaciones de la Sociedad Civil, en una declaración.

A juicio de esa unidad opositora, con su renuncia el juez "pondrá a pensar a muchos militantes" sandinistas "de que no deberían seguir defendiendo a unos dictadores corruptos y criminales que cometieron delitos de lesa humanidad y que algún día serán juzgados por ello".

El exmagistrado -padrino de bodas de Ortega y la vicepresidenta y primera dama, Rosario Murillo y considerado el operador político del sandinismo en el Poder Judicial- acusó a los dignatarios de no actuar con sensatez y cordura en la crisis que vive el país desde el 18 de abril pasado, sino más bien con el afán de imponer un "Estado de terror" con el uso excesivo de fuerzas parapoliciales.

También que bajo el Gobierno de Ortega y Murillo "no existe derecho alguno que se respete" y que se está consolidando en el país "una dictadura con caracteres de monarquía absoluta de dos reyes que han hecho desaparecer todos los poderes del Estado, dejando al mismo Poder Judicial reducido a su más mínima expresión".

Además, en su carta de renuncia sostuvo de que "no hubo tal golpe de Estado, ni agresión externa", a como denuncia el Ejecutivo, "sino un uso irracional de la fuerza" por parte del Estado.

Nicaragua sufre una grave crisis que ha dejado 325 muertos desde abril, de acuerdo con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque algunos grupos elevan a 561 las víctimas mortales, mientras que el Ejecutivo solo reconoce 199 y denuncia un intento de golpe de Estado. EFE