Relevo de vigilancia en el CIDE

·8  min de lectura

CIUDAD DE MÉXICO, enero 1 (EL UNIVERSAL).- La posibilidad de diálogo entre la comunidad estudiantil del CIDE (Centro de Investigación y Docencia Económicas) y la dirección de este Centro Público de Investigación tampoco se dio en el último día del año.

Un relevo de vigilancia, en el que personal de seguridad privada salió de las instalaciones y arribaron siete mujeres del Servicio de Protección Federal -- que depende de la secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana del gobierno federal-- no derivó en una confrontación pero tampoco abrió un camino de diálogo. Incluso despertó más sospechas cuando los propios estudiantes descubrieron que dos personas de la Guardia Nacional, sin uniformes, tomaban fotos del personal que se manifestaba y de las instalaciones; pero además los mismos agentes confirmaron que esa toma de fotografías es algo que han hecho a lo largo de estos 32 días de toma del CIDE, y que lo seguirán haciendo.

En las instalaciones del CIDE, en lugar del director José Antonio Romero Tellaeche estuvo Adolfo Fernández Ruiz, designado por el primero como coordinador de Administración y Finanzas. Y más allá de ser el responsable de asistir al relevo, Fernández Ruiz no dio respuestas a los estudiantes y tampoco a los medios de comunicación; no dio respuestas sobre los costos de este nuevo cuerpo de vigilancia, sobre el calendario del CIDE en el 2022, y menos sobre el futuro de la institución o el diálogo.

"Espero que comprendan la comitiva de la instrucción que me dieron para el día de hoy, a cuyo cauce me limito", respondió muy formal Adolfo Fernández Ruiz, y una frase similar agregó cuando dos de los estudiantes le preguntaron por la posibilidad de diálogo: "Soy un dependiente jerárquico de la Dirección General y faltaría a la administración pública en manejar la agenda del director, y no soy Comunicación".

La sede principal, en Santa Fe, al poniente de la Ciudad de México, desde el 29 de noviembre fue tomada por los estudiantes quienes se oponen a la designación de José Antonio Romero Tellaeche como director general, designación que califican como una imposición de la directora del Conacyt María Elena Álvarez-Buylla, y demandan que no continúe como director.

Durante alrededor de cuatro horas las siete policías del Servicio de Protección Federal, organizadas en tres contingentes, recorrieron las instalaciones del CIDE acompañadas por personal de Amnistía Internacional –Edith Olivares Ferreto directora ejecutiva de AI— y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos –Armando Hernández Cruz -director de la Sexta Visitaduría de la CNDH-.

En el acto estuvieron entre 40 y 50 alumnos de licenciatura y maestría, con playeras blancas con la leyenda de #YoDefiendoalCide, así como algunos exalumnos y maestros. Los estudiantes no aceptaron el ingreso a las instalaciones del coordinador de Administración y Finanzas; debió esperar fuera con otros alumnos y con medios de comunicación.

A lo largo de la jornada los estudiantes emitieron consignas como "si se niegan a escuchar esto nunca va a acabar", y "Romero, date cuenta: el CIDE es nuestra escuela". Leyeron un comunicado donde cuestionaron el relevo de la vigilancia que dio paso a un cuerpo federal: "La máxima prueba del comportamiento autoritario del doctor Romero es el acto de intimidación que hoy ejecuta: Durante los siguientes dos años la comunidad estudiantil será vigilada por personal autorizado, según sus propios protocolos, a utilizar fuerza letal. No cabe duda: el doctor Romero se irá vía los juzgados o vía la movilización estudiantil. Es imposible que alguien así dirija ninguna institución académica".

Además aseguraron en su texto que la renuencia de la doctora Álvarez-Buylla de solicitar su renuncia sólo abona a prolongar el conflicto: "Nos negamos a reconocer al doctor Romero como director del CIDE en función de que su nombramiento es ilegal y de que carece de toda legitimidad ante la comunidad. Carece de legalidad al no haber satisfecho los requisitos de la convocatoria de selección y al no contar con la ratificación del Consejo Directivo".

Más adelante, los estudiantes denunciaron que dos elementos de la Guardia Nacional estuvieron tomando fotografías de ellos. Relataron que los dos oficiales de la Guardia Nacional reconocieron que pertenecían al grupo de movilización y que por eso iban vestidos de civil porque son "agentes de campo", que estaban monitoreando porque las del CIDE son instalaciones federales, y que vienen tomando fotos del inmueble desde el 29 (de noviembre), cuando los estudiantes tomaron las instalaciones. Les aseguraron por otra parte que "van a seguir viniendo, en teoría nos dijeron que su siguiente visita sería el lunes, pero que es ‘recabación de inteligencia’".

Amnistía Internacional cuestionó esta acción. Edith Olivares Ferreto, directora ejecutiva de AI en México, definió esta presencia como preocupante porque se trata de una fuerza militarizada que además aceptó que desde el 29 de noviembre, que los estudiantes tomaron las instalaciones, los ha estado fotografiando y que volverá el lunes 3 de enero.

"Poner una fuerza militarizada, independientemente de cuáles son las labores específicas, a monitorear la toma nos parece que es una señal de amedrentamiento absolutamente innecesario si la toma es claramente pacífica", afirmó Olivares Ferreto. Agregó que el hecho de que la Guardia Nacional haga presencia en el pase de los cuerpos de protección "puede levantar alguna señal de alerta de las implicaciones que esto puede tener".

Olivares puntualizó que el tema de las fotografías podría ser delicado "si las personas no han autorizado que se las tomen".

Sobre el relevo concluyó: "Lo que hay que resaltar que es que hay el pase de una corporación de carácter privado que tenía contratada el CIDE y que ahora las autoridades del CIDE han decidido que las instalaciones estén en manos de una corporación de seguridad pública del Estado. Es la única institución académica en este momento que la tiene", señaló Olivares Ferreto.

Recordó la carta que Amnistía Internacional envió al doctor José Antonio Romero Tellaeche y él respondió que se trataba de una renovación del contrato, lo cual, dijo, no es cierto, "no hay una renovación del contrato, hay una suspensión del contrato de la empresa privada y una nueva institución que se está haciendo cargo de la seguridad del CIDE".

Por el contrario, para Armando Hernández Cruz el hecho de que elementos de la Guardia Nacional hayan estado tomando fotografías desde el pasado 29 de noviembre no vulneran algún derecho humano. "El hecho por sí mismo no necesariamente, habría que investigar qué o cuál es la finalidad de las fotografías, nosotros estamos tomando nota de todo lo acontecido, la visitadora adjunta se entrevistó con las personas, ya les pedimos los datos, su información y vamos a esperar, ver todo lo que está sucediendo sobre todo a partir de los intereses de la comunidad", señaló el funcionario.

Los estudiantes rechazaron estas formas de intimidación y recalcaron que están abiertos al diálogo mismo que debe llevarse a cabo en estas instalaciones.

Precisamente, acerca de cómo se encontraban las instalaciones y lo que observaron tras un recorrido que se prolongó por varias horas, la directora de Amnistía Internacional comentó que las instalaciones están absolutamente impecables, que no ha habido ninguna intervención sobre el edificio y está absolutamente cuidado.

Todos con flores blancas

Con flores y playeras blancas, los alumnos se organizaron para despedir al contingente de vigilancia privada que estuvo durante estas semanas en las instalaciones.

Si bien las autoridades todo el tiempo dijeron que el personal que llegaba eran mujeres que además no estaban armadas, los estudiantes de origen cuestionaron la presencia de este cuerpo de vigilancia del Servicio de Protección Federal. El gesto resulta preocupante porque en medio de un proceso de toma de las instalaciones, sin que haya prosperado el diálogo se designa un cuerpo de seguridad federal para que vigile. Según el coordinador de Administración y Finanzas esto no representó un incremento de recursos y se cubrió con lo que Hacienda previamente había asignado para esto; pero no supo decir cuánto se pagó por ello.

Un gesto más que inoportuno se dio a conocer en medio de este relevo: se trata de la carta de renuncia y un comunicado por parte del extitular de Vinculación, Carlos Heredia Zubieta. En su carta deja claro que dejó el cargo porque José Antonio Romero Tellaeche le pidió su renuncia.

Cuestionado sobre esta decisión, Fernández Ruíz, de nuevo negó tener información; es más, agregó que se estaba enterando del tema en ese momento. La salida de Carlos Heredia se suma a las remociones previas por mandato de Romero Tellaeche: de Catherine Andrews, como secretaria Académica; de Alejandro Madrazo, ex director del CIDE Aguascalientes, y de Gisela Morales González, excoordinadora de Administración y Finanzas.

En entrevista, Catherine Andrews –quien estuvo a lo largo de la jornada-- se refirió a la situación del CIDE: "Vamos a seguir insistiendo con los senadores que nos dieron tanta esperanza aquel día, de qué nos iban a respaldar en esta búsqueda para una solución negociada e iban a interceder por nosotros ante la Secretaría de Gobernación. Vamos a insistir en que cumplan su promesa para que podamos empezar a negociar una solución".

Añadió que se mantiene la oposición a la permanencia del doctor Romero como director: "En todo momento se ha mostrado incapaz de tratar con la comunidad; si antes estábamos en contra por sus actos como director interino ahorita su incapacidad y su negación a dialogar sin siquiera presentarse hoy, y mandar al coordinador de Administración y Finanzas en su lugar, para dar la cara en la entrega del servicio de seguridad pues nos dice todo.

El doctor Romero no tiene interés en dialogar con nosotros ni que esta situación se resuelva; entonces no puede haber solución que incluya al doctor Romero".

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.