El "relato vago" y otras curiosidades del descargo de Máximo Kirchner

LA NACION

Máximo Kirchner tuvo un paso fugaz por los tribunales de Comodoro Py. El hijo de la ex presidenta estuvo pocos minutos en el despacho del juez federal Julián Ercolini, quien lo citó a indagatoria por su participación en la supuesta maniobra de lavado de dinero en el caso Hotesur.

El diputado nacional por el Frente para la Victoria dejó un escrito de 20 páginas, no respondió preguntas del magistrado y se retiró.

Máximo Kirchner repitió los argumentos expuestos en el mismo expediente por la ex jefa del Estado, quien se presentó la semana pasada a la indagatoria. El legislador del FPV rechazó las acusaciones, pidió ser sobreseído y denunció que "han sido vulneradas de manera grosera las pautas más elementales que hacen al debido proceso legal".

En el descargo que presentó el jefe de La Cámpora tiene varias curiosidades.

Los negocios con Báez y el "relato vago"

En la causa se investigan supuestas irregularidades societarias y una presunta maniobra de lavado de dinero proveniente de sobornos de contratistas de obra pública, como el empresario detenido Lázaro Báez . Los investigadores judiciales creen que los sobornos se habrían pagado a través de la simulación de alquileres de habitaciones del Hotel Alto Calafate, administrado por la firma Hotesur, de la familia Kirchner.

Máximo defendió los negocios de los Kirchner con Báez: remarcó que lo investigan por "operaciones comerciales lícitas" y que la "imputación se sostiene en un relato vago". "Se ha formulado una grave acusación en mi contra sin siquiera atribuírseme un hecho puntual, concreto y específico de carácter prima facie delictivo", indicó.

"Por el contrario, la imputación se sostiene en un relato vago que solo describe operaciones comerciales absolutamente regulares y lícitas, que fueron declaradas por las partes intervinientes ante todos los organismos de control pertinentes, instrumentadas de conformidad con las prácticas legales, llevadas a cabo dentro del circuito bancario y por las que se pagaron todos los impuestos correspondientes", agrega.

Respecto de los alquileres que pagó Báez, Máximo Kirchner señaló: "Con relación al cobro de los alquileres, éstos siempre se materializaron a través de cheques (jamás se operó con dinero en efectivo) y cada una de las operaciones se encuentra debidamente facturada y registrada, extremo que descarta de plano la hipótesis de lavado de activos que se intenta presentar en la causa.

Un gráfico para defenderse

Además de subrayar y resaltar los tramos centrales del escrito, Máximo utilizó un gráfico y una detallada explicación sobre las etapas de lavado de dinero que extrajo de un informe del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) y del portal de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), para respaldar sus argumentos. Esa parte del escrito fue extraída del descargo que su madre dejó la semana pasada en los tribunales de Retiro.

Máximo Kirchner sostuvo que la presunta maniobra que le imputan a su familia en el caso Hotesur "jamás podría importar una operatoria de lavado de activos" porque "se encuentran ausentes los requisitos objetivos y subjetivos elementales del tipo penal que se pretende aplicar". "El presupuesto objetivo de la figura penal que se pretende aplicar en el caso es la existencia de dinero en efectivo u otros bienes fuera del circuito financiero legal, los cuales son colocados en los mercados lícitos a través de distintas maniobras con el propósito de disimular su verdadero origen y poder disponer libremente de ellos", explicó.

Y agregó: "Si no se verifica ese presupuesto típico resulta improponible tener por configurada una maniobra de blanqueo de capitales: en efecto, no hay «lavado» de activos ni tampoco delito si los bienes investigados, desde un primer momento, estuvieron y circularon dentro del sistema económico legal".

"Hipótesis absurda"

El jefe de La Cámpora y sus abogados consideran que "la hipótesis que se sostiene en autos es jurídicamente absurda". "Lo que se refiere en la causa es que Báez obtuvo un lucro indebido a través de la concesión irregular de obra pública y que el dinero supuestamente mal habido fue aplicado a la actividad hotelera para ser «lavado» y disimular su origen ilegítimo", detalló.

"Esta presunta maniobra, reitero, más allá de su absoluta falsedad, jamás podría importar una operatoria de lavado de activos, toda vez que ese dinero, de principio a fin, circuló dentro del sistema financiero legal", apuntó.

La "transparencia" de la familia

Máximo, además, defendió a su actuación en los negocios de su familia y dijo que todas las operaciones comerciales fueron hechas "con la transparencia que siempre caracterizó" a los Kirchner.

"Mi intervención en los actos de comercio que se llevaron a cabo entre los años 2005 y 2009 tuvo lugar, básicamente, en mi carácter de mandatario de Néstor y/o Cristina Kirchner", aseveró. "Tal actuación fue desarrollada en el marco de la relación familiar y de confianza existente, ateniéndome en todo momento a los límites del mandato conferido, con estricto apego a la ley y con la transparencia que siempre caracterizó a todas las operaciones comerciales realizadas por nuestra familia", resaltó.

El escrito que presentó Máximo Kirchner