El Reino Unido anuncia recortes presupuestarios y alzas impositivas

AP - Stefan Rousseau

El gobierno británico presentó el jueves medidas para sanear las finanzas públicas, ahorrando 65.000 millones de dólares de los cuales casi la mitad procederán de subidas de impuestos y el resto de recortes en el gasto público.

El ministro de Finanzas británico Jeremy Hunt ha anunciado una subida de impuestos de más de 27.000 millones de euros y unos recortes de gastos de 35.000 millones. Con este plan fiscal intenta estabilizar la economía británica, que está al borde de la recesión, y cubre el agujero de 45.000 millones anuales de deuda pública que tiene el país. Espera reducir la inflación, que está en el 10%, y los tipos de interés de las hipotecas.

Todo el mundo pagará más impuestos. Se han incrementado las tasas a las empresas, las tasas municipales y la contribución a la seguridad social. Como contrapunto, ha subido las pensiones y las ayudas sociales de acuerdo con la inflación.

Entre estas medidas, el Reino Unido incrementará su impuesto a los beneficios excepcionales de las empresas energéticas del actual 25% a 35%, anunció ante el parlamento el ministro de Finanzas, Jeremy Hunt. También confirmó que el país ya entró en recesión y se prevé que su PIB caiga 1,4% en 2023.

Este plan generará controversia porque en el programa electoral de 2019 con el que Johnson ganó las elecciones los conservadores prometieron no subir los impuestos de la renta y de la seguridad social, aunque Jeremy Hunt lo ha atribuido a la crisis global.

Con este plan el gobierno de Rishi Sunak intenta reparar el daño provocado por su predecesora, Liz Truss, también conservadora, que hizo caer los mercados al anunciar una bajada de impuestos en septiembre. Los mercados están muy pendientes de este plan, considerado como una vuelta a la austeridad.


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