Reincorporan a policías bonaerenses sumariados durante el gobierno de María Eugenia Vidal

María José Lucesole

LA PLATA. El Ministerio de Seguridad bonaerense reincorporó a unos 300 policías que habían sido desafectados durante el gobierno de María Eugenia Vidal. Se trata de efectivos de distintos grados que habían sido separados preventivamente entre 2016 y 2019 por la dirección de Asuntos Internos de la provincia, por causas o averiguación de antecedentes, y cuyos procesos, según se informó, quedaron archivados o fueron desestimados, según se informó desde el Poder Ejecutivo provincial.

Algunos de los policías desafectados cobraron el 50% del sueldo los primeros 120 días desde su pase a disponibilidad preventivo, mientras se cursaban las investigaciones, y luego percibieron el 100%, pero siguieron sin asignación de tareas por falta de resolución administrativa que diera por concluido el proceso por el cual habían sido separados de los cargos.

"Son causas estúpidas con sumarios que se tendrían que haber cerrado en una semana y las tuvieron abiertas cuatro años, pagándoles el sueldo y sin que vayan a trabajar", se argumentó en el interior del Ministerio de Seguridad. La reincorporación tuvo lugar en los últimos treinta días, pero salió a la luz ahora, en medio de la polémica por la liberación de presos beneficiados con prisión domiciliaria por la pandemia del Covid-19.

En la cartera que encabeza Sergio Berni -que ayer estuvo de recorrida oficial por Saliquelló, Carlos Casares, Pehuajó y Chivilcoy- se afirma ahora que hay unos 5000 hombres con procesos que podrían cerrarse, pues, en rigor, no existen pruebas suficientes para aplicar una sanción. Queda por confirmar si seguirán las reincorporaciones a un ritmo sostenido.

Berni considera que el gobierno de Vidal sobreactuó la "limpieza" de la policía bonaerense. Entre 2015 y 2019 se abrieron 13.000 sumarios contra efectivos provinciales por distintas causas. Unos 2390 oficiales terminaron exonerados. Otros 2200 quedaron suspendidos. Y cerca de 1100 fueron sobreseídos. Muchas de las causas fueron desestimadas y enviadas a archivo por la justicia y por la Auditoria General de Asuntos Internos. Sumariaban a granel por cosas mínimas para generar "estadísticas de marketing" y construir "el relato de un combate épico contra la corrupción", arriesgaron fuentes del gobierno de Axel Kicillof.

Críticas a la salida de presos

Como contrapartida a la firma del "perdón" de 300 policías sumariados durante la gestión anterior a la suya, Berni reafirmó su posición totalmente contraria a la pretendida liberación de presos en la provincia. "Masacres son las que tenemos todos los años en la provincia de Buenos Aires cuando los delincuentes nos matan a mil bonaerenses. Esas son verdaderas masacres", afirmó.

Berni fue el primero de los ministros del gabinete de Kicillof en cuestionar las salidas de presos en situación de riesgo ante la pandemia de Covid-19.

Esta tarde hubo cacerolazos y protestas por la liberación de detenidos. A las quejas de la sociedad civil se sumaron las críticas de los intendentes: "Considero que es una aberración que los presos salgan a la calle mientras miles de vecinos hacen un esfuerzo por quedarse encerrados en sus casas. Es un peligro para la sociedad y una muy mala manera de solucionar los problemas que nos desafían en esta pandemia", expresó hoy el intendente de esta capital, Julio Garro (Juntos por el Cambio).

"Obviamente, estoy en contra de una acción generalizada como se planifica", dijo el intendente de San Isidro, Gustavo Posse (Juntos por el Cambio).

"Entiendo que tienen que tener una calificación negativa aquellos delincuentes con condenas derivadas de delitos graves. Ni qué decir cuando registran reincidencias", concluyó el alcalde de San Isidro.

"La liberación de presos es una locura", dijo a LA NACION el intendente interino de Ezeiza, Gastón Granados.