A rehabilitación, edificio sede de Lotería Nacional

CIUDAD DE MÉXICO, enero 17 (EL UNIVERSAL).- El edificio "El Moro", sede de la Lotería Nacional desde hace 76 años, será sometido a trabajos de rehabilitación, pues aún tiene afectaciones por el terremoto del 19 de septiembre de 2017 y sismos posteriores.

En el inmueble, ubicado en Paso de la Reforma, hay cinta amarilla que impide a los transeúntes acercarse. Se pueden observar grietas y pequeños desprendimientos de los muros. En su puerta fue colocada una lona en la que se comunica la rehabilitación.

Ahí se detalla que la rehabilitación será un proceso de "varios meses" y que para mantener el valor histórico y arquitectónico del inmueble, "se atenderán a las recomendaciones y requerimientos que establece el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) y la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda de la Ciudad de México (Seduvi)".

La Lotería Nacional informó que seguirá ofreciendo servicio con normalidad y que los sorteos, así como el pago de los premios, no se verán afectados.

Tras el terremoto del 19 de septiembre de 2017, "El Moro" se mantuvo cerrado durante tres semanas. Luego recibió un dictamen que aprobaba su reapertura. El recinto reanudó sus actividades con un evento que conmemoró el Día Internacional para la Reducción de los Desastres.

"El Moro" —ejemplo del art decó en la arquitectura mexicana y diseñado por los arquitectos Manuel Ortiz Monasterio, Bernardo Calderón y Luis Ávila— fue construido entre 1934 y 1946.

En su momento, su altura de 107 metros le valió el título del primer rascacielos de la Ciudad de México.

Aunque hoy se encuentra dañado por los movimientos telúricos, el inmueble fue construido con un sistema de flotación elástica, el primer edificio en construirse de esta forma.

A finales de los 70 y mediados de los 80 sufrió dos intervenciones que alteraron detalles del estilo del edificio. En 1986, el inmueble enfrentó una remodelación importante al colocarle un reforzamiento estructural; en 2011 fue restaurado y recuperó su arquitectura original.

En junio de 2022, el edificio dejó de estar en manos de una institución de Beneficencia Pública y pasó a ser oficialmente parte del patrimonio público de la Lotería Nacional.