Regula tu apetito con una colación de almendras

CIUDAD DE MÉXICO, enero 16 (EL UNIVERSAL).- Controlar el antojo entre comidas es complejo, porque a veces, aunque no sea por hambre, hay una sensación que nos invita a comer cualquier cosa que se nos atraviese cuando tenemos estrés, ansiedad, aburrimiento o alguna otra emoción.

Esta acción de comer fuera de los horarios de comida nos pueden ocasionar sobrepeso u obesidad. Recientemente, se publicaron los resultados de un estudio australiano dirigido por la doctora Alison Coates, catedrática de Nutrición Humana y directora de la Alianza para la Investigación en el Ejercicio, la Nutrición y la Actividad en la Universidad de Australia Meridional en el que se estudiaron a pacientes con sobrepeso y obesidad demostrando que el consumo de almendras ayudó a mejorar hormonas cruciales que regulan el apetito.

Estudios continúan analizando cómo las almendras pueden ser una adición sencilla y efectiva a los planes para bajar de peso. Una paradoja de estos deliciosos tesoros es que la densidad calórica de las almendras no incrementa el peso corporal, el índice de masa corporal (IMC) ni la grasa corporal, e incluso puede reducir la circunferencia abdominal.

"Las calorías son importantes, pero para nosotros va mucho más allá. Cada vez sabemos más sobre las almendras a medida que investigadores nutricionales aplican métodos científicos para explorar estos temas de relevancia. Por ejemplo, los consumidores que comen nueces de árbol, como las almendras, corren menor riesgo de padecer obesidad. Pero, ¿qué hace tan especiales a las almendras? Queríamos descubrirlo. Pensamos que algo benéfico debía suceder a nivel hormonal cuando se añaden almendras a la dieta".

En su estudio, la Dra. Coates formuló la hipótesis de que las almendras tendrían un efecto favorable en las hormonas que regulan el apetito, así como impacto en la percepción de sus apetitos entre los participantes del estudio. Asimismo, los investigadores querían saber si un snack de almendras reduciría el consumo subsecuente de calorías en comparación con snack común principalmente conformado por carbohidratos.

Sobre el estudio

En el estudio participaron 140 individuos con sobrepeso y obesidad (42 hombres, 98 mujeres), con una edad promedio de 47.5 años (+ 10.8 años). Los participantes consumieron almendras naturales sin sal (intervención) o una barra de cereal y fruta horneada (control) y habían medido sus niveles de hormonas reguladoras del apetito y los niveles de apetito auto reportados durante un periodo subsecuente de 2 horas. La porción de almendras provista fue de aproximadamente 30 a 50 gramos de almendras (dependiendo del nivel calórico del participante).

A otro subgrupo de pacientes se le invitó de forma individual a cenar libremente en un buffet durante un periodo de 30 minutos. Los niveles de apetito se midieron una vez concluida la experiencia del buffet. Los investigadores exploraron si el consumo de almendras, cuando se compara con un snack de carbohidratos, influía en qué tanto consumía la gente en el buffet.

El resultado

El grupo tratado con almendras consumió alrededor de 100 calorías menos en el buffet, aunque el hallazgo no fue estadísticamente significativo. (La reducción exacta fue de 72 calorías).

El perfil nutricional de las almendras puede contribuir a las propiedades de saciedad que explican por qué los comensales del buffet consumieron menos calorías. Un puñado de almendras (aproximadamente 23 piezas) incluye seis gramos de proteína y son una buena fuente de fibra. Evidencias científicas sugieren, aunque no prueban, que comer un puñado por día de la mayoría de las nueces, como almendras, puede reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular. Una porción de almendras (30 g) contiene 13 gramos de grasa insaturada y solo un gramo de grasa saturada.

Estudios en el futuro podrían examinar cómo los individuos con peso saludable responden a los snacks de almendras y brindar información sobre posible prevención de sobrepeso y obesidad. Por último, el equipo de investigadores recomienda que estudios futuros analicen las implicaciones de la regulación del apetito a largo plazo.

23 almendras (aproximadamente), aportan cuatro gramos de fibra y 15 nutrientes esenciales, incluyendo: 77 miligramos de magnesio 210 miligramos de potasio y 7.27 miligramos de vitamina E haciendo de ellas un snack sumamente nutritivo.

En conclusión, el estudio indica que el consumo de almendras resultó en mejores respuestas hormonales, lo que refleja un mejor control de la liberación de insulina y mejor regulación de la glucosa en la sangre. También es posible que las personas que consumen almendras con regularidad sean más propensas a consumir menos calorías y controlar mejor su peso.