Quién es Regina Romero, la primera latina que gana la alcaldía de Tucson, Arizona

En la ciudad de Tucson, Arizona, cerca del 43% de la población es de origen latino, la gran mayoría de de ascendencia mexicana. Pero hasta hoy una sola persona de origen hispano había sido electa alcalde desde que, a mediados del siglo XIX, esa región se incorporó a Estados Unidos tras haber sido vendida por México.

En más de medio siglo, además, ninguna mujer había ocupado la alcaldía de Tucson.

Dos situaciones que se han revertido con el triunfo de Regina Romero en las elecciones para la alcaldía. Con cerca del 56% de los votos, Romero se convirtió en la primera mujer, la primera latina y apenas la segunda persona de origen hispano en ser electa para dirigir la alcaldía de esa ciudad de Arizona, no lejana de la frontera con México.

Regina Romero fue electa alcaldesa de Tucson, Arizona, la primera mujer y la primera latina en ese puesto. (Campaña de Regina Romero)

“En un momento en que nuestra política nacional ha sido separada con divisiones, los tucsonianos permanecen unidos por nuestro deseo común de promover una ciudad segura, justa y sustentable que provea oportunidades económicas para nuestras familias y las generaciones futuras”, dijo Romero tras su victoria electoral, de acuerdo al periódico Arizona Daily Star.

Cuando tome posesión, por añadidura, Romero será la única latina al frente del gobierno municipal en el grupo de las 50 ciudades más grandes de Estados Unidos.

Además de todas esas primicias, la elección de Romero trata de un hecho singular, si se considera que se da en un estado que tiene antecedentes problemáticos en relación a las comunidades inmigrantes en tiempos recientes. En Arizona se aprobó en 2010 la ley SB 1070, que criminaliza a los inmigrantes y propicia su persecución, norma que fue impugnada judicialmente y al final acotada por la Corte Suprema. Y, al norte de Tucson, en el Condado Maricopa, el alguacil Joe Arpaio fue notorio por su persecución y hostilidad hacia los indocumentados.

Menos de 10 años después de aprobada la SB 1070, Romero –de filiación demócrata- ha sido electa alcaldesa de Tucson, lo que mitiga la carencia de mujeres y de personas latinas en ese puesto.

Tras su victoria, al menos dos aspirantes a la candidatura presidencial demócrata, Julián Castro y Elizabeth Warren, expresaron sus felicitaciones a Romero.

Romero aporta al gobierno de esa ciudad Arizona un perfil singular, que sigue una creciente tendencia en varias ciudades del país de elegir mujeres jóvenes provenientes de comunidades inmigrantes y de orientación progresista.

Hija de trabajadores agrícolas migrantes, la menor de seis hermanos, Romero fue la primera en su familia en graduarse de la universidad (hizo su licenciatura en la Universidad de Arizona y luego realizó estudios de posgrado en Harvard). Es bilingüe y bicultural, al igual que su familia directa (su esposo y sus dos hijos).

Romero era la directora de participación latina del Centro para la Diversidad Biológica, una relevante organización sin fines de lucro dedicada a la preservación de las especies y la defensa de la naturaleza con actividades en el suroeste de Estados Unidos y en México. Además, era concejal por el Distrito 1 de Tucson desde 2007 (fue la primera mujer en esa posición), lo que le proporcionó también amplia experiencia en el gobierno municipal.

En su posición en el concejo municipal ha impulsado políticas de beneficio social, para fomentar el empleo y las prestaciones de los trabajadores, ampliar y mejorar la infraestructura en sus comunidades, establecer medidas de protección ambiental y luchar contra la ley SB 1070 y, recientemente, la noción de muro fronterizo de Donald Trump.

En su campaña, como se explica en el HuffPost, promovió una plataforma en la que combina emprender esfuerzos para enfrentar el cambio climático (busca que Tucson sea en 2050 neutral en materia de emisiones de carbono), mejorar el sistema educativo local, ampliar la infraestructura urbana y dar mayores oportunidades a los inmigrantes y los refugiados.

Eso no quiere decir, con todo, que la situación de las comunidades inmigrantes, en especial la de los indocumentados y refugiados, no retenga en Tucson fuertes riesgos. En la misma elección que llevó a Romero a la alcaldía, los ciudadanos de Tucson rechazaron una proposición que convertiría a esa urbe en una ‘ciudad santuario’ en cuestiones de inmigración, informó el canal KGUN9.

En todo caso, Romero contó con amplios apoyos tanto locales como externos para impulsar su candidatura, como es el caso de grupos de acción política como Latino Victory Fund y Chispa AZ PAC (de la Liga de Votantes Conservacionistas), además de otras organizaciones como Mi Familia Vota y el sindicato UFCW.

La orientación progresista, pro inmigrante y ambientalista de Romero le dará da un tono singular al gobierno de Tucson, la segunda ciudad más poblada de Arizona, un estado que se encuentra en un proceso de transformación política y demográfica de peso y que, luego de haber votado mayoritariamente republicano en 9 de las pasadas 10 elecciones presidenciales, podría convertirse en uno de los estados decisivos en la elección presidencial de 2020.