El regalo envenenado de ‘Viva la vida' a Carmen Sevilla

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Por Mike Medianoche.- Carmen María García Galisteo, o lo que es lo mismo, Carmen Sevilla, cumplía este sábado 91 años, y por eso hubo varios programas que quisieron hacerle un gesto de cariño. Cine de Barrio, por ejemplo, programó una de sus películas, La hermana San Sulpicio, y Viva la vida repasó su trayectoria con un bloque de unos 20 minutos dedicados a su vida profesional y sentimental. Y lo cierto es que más que un homenaje aquello fue una pequeña faena, un regalo envenenado donde se ponía más en valor los cuernos de Carmen Sevilla que su trayectoria

Retrato de Carmen Sevilla, Madrid, España, 1990s. (Photo by Gianni Ferrari/Cover/Getty Images).
Retrato de Carmen Sevilla, Madrid, España, 1990s. (Photo by Gianni Ferrari/Cover/Getty Images).

El programa venía de hablar de Isabel Pantoja y su presunta relación con otra mujer durante su matrimonio con Paquirri cuando Emma García pasó página para hablar de Carmen Sevilla, a la que definió como “la sonrisa más bonita del cine español”.

Desde casa pudimos ver cómo fueron sus orígenes humildes, sus primeros años en el artisteo y su matrimonio con Augusto Algueró. Más tarde llegamos a su relación con Vicente Patuel, quien quiso retirarse al campo y al que Carmen Sevilla siguió. Desde finales de los 70 hasta 1991 Carmen Sevilla estuvo retirada, pero tuvo que volver (por la puerta grande) debido a múltiples problemas económicos.  

Ahí fue cuando en Viva la vida se olvidaron de ensalzar a Carmen y a su carrera para cargar tintas contra Vicente Patuel y cómo la trataba. “Ella, sabiendo que le era infiel una y otra vez ella, seguía a su lado”, decían desde el plató, sin pensar en un segundo que igual esas informaciones ya se han dicho demasiadas veces y que podrían transmitir otra imagen por ser el cumpleaños de la folclórica.

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Se llamó egoísta a Vicente Patuel (quien en el año 2000) y detallaron cuáles eran sus técnicas para engañar a Carmen Sevilla con amantes variadas, incluidas algunas azafatas del Telecupón. Qué de cosas salieron por ahí...” reconocía la presentadora, Emma, sin saber qué melón de qué infidelidad abrir primero.

Uno de los colaboradores que más sabían de este tema era Diego Arrabal; él mismo había sido el autor de muchas fotografías de Patuel con amigas especiales, y que el propio Patuel terminaba comprando para que no viesen la luz. “Ruinas”, “infidelidades”, “se hipotecó por amor”, estas y otras palabras siguieron sonando en el saloncito del programa, que literalmente dedicó la mitad del tiempo a la figura de Carmen Sevilla y la otra mitad a contar las infidelidades del segundo marido. Llegado el momento Emma García quiso zanjar el tema recordando a Carmen Sevilla y que “ha sido su cumpleaños y le felicitamos con muchísimo cariño”.

¿Con mucho cariño? ¿De verdad? Sabemos que Carmen Sevilla sufre Alzheimer y que probablemente no vea la televisión, o que si la está viendo no termine de conocer lo que en Telecinco están hablando de ella. Pero en el caso de que hubiese estado pendiente, cariño, lo que se dice cariño, no hubiese encontrado en Viva la vida al centrarse más en las supuestas traiciones amorosas que en su legado como artista.

Carmen Sevilla es una de las grandes de nuestro país. Ha sido actriz, presentadora, cantante, ha trabajado en taquillazos de Hollywood como Rey de Reyes y estuvo a las órdenes de cineastas tan interesantes como Eloy de la Iglesia. De ella se pueden contar muchas anécdotas televisivas, más allá de sus errores en el Telecupón o la vez que salió (de forma pactada) a presentar en babuchas.

Por ejemplo, ¿sabía alguien que Carmen Sevilla era la dueña del traje que Conchita Bautista llevó en su primera participación en Eurovisión? Fue un vestido en tonos rosas (que en España se vio en blanco y negro) que le prestó para cantar ‘Estando contigo’ ante toda Europa. Casualmente, ese mismo día Carmen Sevilla se casaba en Zaragoza con Algueró, el autor de la canción. Pues anécdotas como estas las tiene a miles. Sin ruinas ni hipotecas sentimentales.

Es de justicia que recordemos a Carmen solo con su aspecto más agradable, el que nos hizo felices como espectadores, el que nos llevó a todos a imitar su voz diciendo “mis ovejitas”. Sobre todo, porque hace años que no la vemos: su última aparición fue en Qué tiempo tan feliz, en una entrevista en su casa en 2013, y en ese mismo programa la oímos por última vez en una llamada en la que no estaba del todo centrada. La pobre solo atinaba a decir “te quiero, os quiero a todos mucho”, algo que rompía el corazón a cualquiera que lo viese.

A partir de ahí su hijo Augusto Algueró decidió proteger por completo a su madre, que vive en un hogar para mayores en Aravaca, y nunca más la hemos visto ni escuchado. Solo sabemos, según dijo recientemente, que “está estable, tranquilita y muy cuidada. Sin sufrir ningún dolor, pero muy mayorcita”.

 Y por eso mismo, porque está mayorcita y necesita tranquilidad, quizás desde la televisión se podría medir un poco más el cariño con el que pone al celebrar los cumpleaños, para que los regalos no tengan sabor envenenado como pareció este domingo.

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