El mejor regalo que un recién graduado agradecerá toda su vida

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Cristina Guglielmetti, una planificadora financiera de Brooklyn, posa para un retrato el 6 de julio de 2021. (Sasha Maslov / The New York Times)
Cristina Guglielmetti, una planificadora financiera de Brooklyn, posa para un retrato el 6 de julio de 2021. (Sasha Maslov / The New York Times)

Con la adultez financiera vienen una serie de primicias: apartamentos, pagos de préstamos y otras decisiones complejas, todo en un contexto de alquileres altos y primeros sueldos bajos.

Entonces, ¿qué pasaría si ese joven adulto que incursiona en el mundo laboral pudiera confiar en un guía capacitado y confiable, alguien que pueda compartir la magia del interés compuesto o ilustrar cómo ahorrar un poco de dinero a los 22 años en vez de a los 32 puede hacer una diferencia de cientos de miles de dólares más adelante?

Si eres cercano a alguien que esté entrando en esta nueva etapa, ya sea tras salir del bachillerato, la escuela de posgrado o alguna formación intermedia, brindar el regalo de asesoramiento profesional puede ser una de las formas más eficientes de encaminarlo en la dirección correcta.

Hay muchas formas en que los profesionales pueden ayudar, ya sea ayudando a descifrar los planes de seguro médico o explicando un nuevo plan 401(k) o algún otro programa de jubilación. Muchos graduados universitarios ya habrán tomado al menos una decisión importante al pedir prestado para la educación superior, y podrían estar estresados por cómo se las arreglarán este año cuando esos préstamos deban pagarse.

Los conocimientos financieros vienen en muchas formas, por lo que las personas altamente motivadas pueden descubrir cómo adquirirlos por su propia cuenta. Pero hay muchos vendedores embaucadores, y los videos de TikTok y los amigos que promocionan las criptomonedas no siempre dan buenos consejos. Desembolsar unos cuantos cientos de dólares para asesoría puede ayudar a prevenir errores más costosos y, al mismo tiempo, brindar el apoyo para tomar decisiones financieras de manera más cuidadosa, aun si no es la opción más favorable en la hoja de cálculo.

“Con frecuencia, termino por crear planes en los que las personas no necesariamente hacen lo óptimo en términos matemáticos, pero es lo correcto para ellos”, dijo Cristina Guglielmetti, una planificadora financiera en el distrito de Brooklyn de la ciudad de Nueva York que ofrece un paquete para los nuevos graduados.

La buena noticia: el asesoramiento financiero se ha vuelto más asequible en los últimos años. A continuación ofrezco un vistazo a los temas que es probable que un recién graduado explore en una sesión, cómo encontrar el tipo de profesional adecuado y dónde puedes encontrar ayuda por la que no necesitas pagar.

Conceptos básicos y presupuesto

Es casi seguro que el enfoque principal será examinar tu liquidez y tu administración general del dinero.

“Si me llega alguien completamente nuevo en esto, les pediría que imaginen cómo quieren que su vida sea en cinco o diez años y que averigüen lo que eso requerirá desde una perspectiva financiera”, dijo Anna N'Jie-Konte, una planificadora financiera en Maryland.

Luego, una vez que se reserva el dinero para cubrir lo esencial, como el alquiler y la comida, N'Jie-Konte ayuda a definir metas de ahorro razonables. Todo lo que sobre se destina a gastos discrecionales. Apegarse a la fórmula correcta puede requerir algunos ajustes, pero esto configura las finanzas para que un recién graduado no tenga que pensar demasiado en el presupuesto, es decir, básicamente gastar lo que sobra.

Guglielmetti lo definió como una forma de ajustarse a una cifra de gasto seguro y proporcionar una “barrera de seguridad contra la inflación del estilo de vida”.

Los recién graduados pueden obtener ayuda en cuestiones tan simples como leer un talonario de pago lleno de abreviaturas. Los planificadores financieros también pueden ofrecerles consejos sobre cómo configurar un plan 401(k) u otra cuenta para la jubilación y elegir opciones de inversión, así como decidir qué hacer si se les ofrece una compensación en acciones y automatizar, tanto como sea posible, su vida financiera.

Encuentra el asesor adecuado

Durante mucho tiempo, los asesores financieros han tenido la reputación de ser hombres mayores orientados en familias de un alto patrimonio neto.

“Para una gran parte de la población, hubo una época en que ese asesor no tenía mucho en común con ellos”, dijo Kevin Mahoney, un planificador financiero en Washington D. C. que se dedica a aconsejar a los milénials. “Ese ya no es el caso”.

Buscar un compañero, o alguien que pueda relacionarse mejor con su situación, es una buena idea, ya que da acceso a los graduados a alguien en sintonía con sus antecedentes y necesidades.

No obstante, la personalidad también importa: cuando contactes a posibles asesores, toma nota de los tipos de preguntas que hacen y en qué orden. Algunos profesionales pueden estar más enfocados en las cifras, las hojas de cálculo y las tácticas, lo que puede estar bien para ciertos graduados. Pero otros pueden beneficiarse de un asesor que primero se concentre en el individuo y sea receptivo a los aspectos emocionales del dinero.

Mahoney dijo que a muchas personas nunca se les había preguntado sobre lo que les resultaba más estresante sobre sus finanzas, y que darles el espacio para considerar eso podría generar un mejor plan. Por ejemplo, sus préstamos estudiantiles pueden ponerlos nerviosos porque crecieron en un hogar con muchas deudas, lo que puede influir en las recomendaciones del asesor.

Cuotas y fiduciarios

Es poco probable que un adulto joven necesite más de una o dos reuniones, quizás una en profundidad y otra más corta. Puedes prever un pago de entre 200 y 450 dólares por hora, o tal vez de 500 dólares por un paquete. Los expertos recomiendan que, si eres un recién graduado que busca asesoramiento por su cuenta, no dudes en solicitar un plan de pagos o al menos la posibilidad de hacer dos pagos.

La Red de Planificación XY, la Red de Planificación Garrett y la Asociación Nacional de Asesores Financieros Personales son organizaciones con membresía que tienen cientos de planificadores financieros certificados que cobran una cuota por su tiempo y servicios, pero que no obtienen ganancias ni comisiones por los productos vendidos, lo que ayuda a minimizar los conflictos de interés. Más específicamente, puedes encontrar planificadores que cobran por hora o por proyecto; en otras palabras, puede pagarles una tarifa fija, mientras que los planificadores más tradicionales requieren un mínimo de activos y cobran un porcentaje de esos activos.

Los planificadores de los grupos también trabajan como fiduciarios, lo que significa que deben anteponer los intereses de sus clientes. Si un asesor no promete actuar como fiduciario, busca otro que lo haga.

Si tu graduado va a pagar el trabajo de su bolsillo, tal vez pueda encontrar un profesional que esté dispuesto a trabajar pro bono, algo que ha sido más frecuente durante la pandemia, según los expertos.

© 2021 The New York Times Company

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