Refutan despojo de hotel y ocupación ilegal de zona federal en Cancún

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Refutan despojo de hotel y ocupación ilegal de zona federal en Cancún

CANCÚN, QR., noviembre 22 (EL UNIVERSAL).- La empresa Chichi Bichi reviró este lunes las acusaciones hechas por el arquitecto Tomas Auñón, quien se asume dueño del hotel Club Las Velas en Cancún y se amparó ante el Juzgado Octavo de Distrito en contra del aseguramiento y probable despojo del inmueble por parte de la Fiscalía General de Quintana Roo (FGE), derivado de un proceso legal.

Auñón Alonso denunció la semana pasada que un grupo de 15 personas vestidas de negro, cubiertas del rostro y armadas, ingresaron a su propiedad sin mostrar documentos que acreditasen su presencia y el motivo del aseguramiento, que calificó como un allanamiento, además de acordonar y colocar una malla para delimitar la zona federal marítimo terrestre (Zofemat), cuya concesión asume como propia desde 1985 y luego a partir del ocho de diciembre de 2009, fecha en que dice haber renovado el título.

El problema es que, conforme a los documentos mostrados este lunes por Germán Hernández -representante de la empresa Chichi Bichi- Auñón Alonso dejó de ser representante de la Organizadora Turística Internacional (OTISA), y también dejó de ser propietario del Club Las Velas desde el 17 de enero de 2020, derivado de una serie de juicios laborales a favor de empleados a quienes se les adeudaban salarios y prestaciones, desde el 2001.

El hotel y la propiedad entera, ubicada en el kilómetro 3.3 y 3.5 de la zona hotelera de Cancún, del lado del Sistema Lagunar Nichupté, fueron adjudicados por un monto de 99 millones 347 mil 220 pesos, cantidad adeudada por OTISA y Las Velas Resorts, a 16 trabajadores.

La decisión fue tomada por la Junta Especial de Conciliación y Arbitraje número 1, de Cancún (JECA), como parte del expediente 172/ 2002, durante una audiencia de remate en Cuarta Almoneda correspondiente a ese inmueble, que le había sido embargado a OTISA desde el siete de agosto de 2013.

La adjudicación fue inscrita en el Registro Público de la Propiedad y el Comercio (RPPyC), con el folio electrónico 143509, lo que significa que desde el 17 de enero de 2020 ni OTISA, ni Las Velas Resorts, ni Tomás Auñón, son propietarios del inmueble, que el empresario y su familia han seguido ocupando mediante la tramitación de diversos amparos para evitar el desalojo de la propiedad.

En entrevista con EL UNIVERSAL, Germán Hernández explicó que, en el tema de la concesión de zona federal, tal y como lo admitió el propio Auñón Alonso, OTISA poseía el título para el uso de 7 mil 620.12 metros cuadrados, desde 1985.

"Sin embargo, le fue revocada por adeudos millonarios, por más de 10 millones de pesos que nunca pagó; mañosamente solicitó otra concesión a través de la figura moral de Las Velas Resorts, obteniéndola en el 2009, con el número DGZF 1415/09", expresó Hernández.

En efecto, Auñón Alonso relató a este medio que había renovado la concesión, que la había obtenido -habiendo cerrado ya el hotel- pero tres años después (2011) la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) le había informado que se la retiraban porque no había dado una dirección para ser notificado.

Conforme a documentos oficiales mostrados, que forman parte del expediente a que tuvo acceso Chichi Bichi como tercero interesado, Auñón Alonso sí fue notificado oficialmente, pero nunca recogió el título de concesión, ni tampoco pagó por su uso al ayuntamiento de Benito Juárez, razón por la cual le fue revocado y extinguido el título el siete de enero de 2011, según el oficio 04/ SGA/ ZFM/ 16587 10-000029.

El propio Auñón Alonso admitió el pasado 18 de noviembre, al hacer público el caso, que no poseía ningún documento oficial que amparase el pago de zona federal, asunto al cual no le dio seguimiento porque era potestad de un Fideicomiso, que también incumplió con una serie de pagos de agua y luz.

En 2016 la compañía de Hernández Cortés se mostró interesada por conseguir esa concesión y la contigua, que pertenecía a Marina Dulche, la cual se perdió también por falta de pago, según el empresario.

Así fue como el 18 de septiembre de 2018 la Dirección General de Zona Federal y Ambientes Costeros (Zofematac) otorgó el título de concesión a Chichi Bichi, para el uso goce y aprovechamiento de una superficie de 9 mil 649.969 metros cuadrados de zona federal, lo cual se protocolizó ante un notario y fue notificado a Auñón, personalmente en la propiedad, para solicitar el acceso a ella.

"El notario 49, Leonardo Medina, dejó asentado en la escritura pública 13872, que no nos fue permitido el acceso y fuimos repelidos por la seguridad del señor Tomás Auñón", narró Hernández, quien añadió que, en consecuencia, se denunció lo sucedido ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) el nueve de enero de 2019, según el oficio PFPA7 29.7/ 2c.28.2/ 0002/ 2019.

"Lo que les dijimos fue que la zona federal que nos tenían concesionada estaba siendo ocupada ilegalmente por personas ajenas y que nos fue negado el paso, por lo cual solicitábamos su intervención para el desalojo de los invasores.

"Ahí fue cuando inició el caso nuestro, específicamente. Luego la Profepa turnó el caso a la Procuraduría General de la República (hoy FGR) y a la Fiscalía General del Estado (FGE) con el número de expediente 12695/ 2021", detalló.

Derivado de lo anterior, el pasado 13 de octubre, elementos de la Fiscalía realizaron un operativo en el hotel Club Las Velas.

"Esto tiene que quedar muy claro. Ese operativo, no fue para despojarlo, no fue para allanar su propiedad, porque ni él, ni OTISA son dueños.

"Mas bien, la Fiscalía actuó debidamente para asegurar un inmueble, adjudicado ya a otras personas que están esperando justicia y para que nosotros pudiéramos recuperar la zona federal que tenemos concesionada y por cuyo uso hemos pagado desde hace tres años, sin poder siquiera acceder, porque esta persona nos lo impide", subrayó.

Durante el operativo de aseguramiento, participó David Selem Salinas, perito acreditado por el gobierno del estado, contratado por Chichi Bichi, para establecer la identificación de coordenadas georreferenciadas que permitieran la delimitación correcta de la zona federal bajo concesión DGZF-748/ 18, datos que obran en el peritaje 01-13/ octubre/ 2021.

La malla perimetral que se colocó para delimitar la zona, dentro de la propiedad, tuvo como finalidad garantizar la seguridad del personal de Chichi Bichi, amenazado por Auñón, a través de un perro pastor alemán y para evitar que se les acusara de robo de joyas, como amenazó el empresario, según el relato de Hernández.

"La FGE actuó lícitamente ejerciendo justicia a la víctima de despojo de esta concesión, o sea nosotros, después de tres años de investigación, no al revés", sostuvo, al señalar que el expediente 12695/ 2021 se mantiene abierto.

Del reciente amparo tramitado por Auñón, en contra del aseguramiento del hotel, Hernández dijo que es un nuevo recurso para retrasar y entorpecer el proceso que le será adverso, porque el empresario no tiene como comprobar ni la propiedad legal del inmueble, ni la concesión de la zona federal, además de enfrentar adeudos millonarios.

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