Le redujeron la pena a Lula y podría salir de la cárcel en septiembre

Alberto Armendáriz

El expresidente brasileño está condenado a 12 años y un mes de prisión

RIO DE JANEIRO.- En un nuevo capítulo de la lucha judicial del encarcelado expresidente Luiz Inacio Lula da Silva , el Superior Tribunal de Justicia (STJ), redujo esta tarde en Brasilia la pena original de prisión de 12 años y un mes a ocho años, diez meses y 20 días, decisión que permitiría que el exmandatario, condenado por corrupción pasiva y lavado de dinero, pueda pasar en septiembre a un régimen de reclusión semiabierto o a arresto domiciliario.

Lula, de 73 años y máximo líder del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), está preso en una celda de la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba desde el 7 de abril de 2018. En dos instancias judiciales anteriores, fue hallado culpable de haber recibido de la constructora OAS un departamento tríplex en el balneario paulista de Guarujá a cambio de garantizar a la compañía jugosos contratos con la petrolera estatal Petrobras durante su gobierno (2003-2010). El expresidente siempre se declaró inocente y alegó que las acusaciones contra él eran parte de una persecución política para impedir que la izquierda regresase al poder.

Según el Código Penal, una vez cumplido 1/6 de su sentencia, los condenados tienen derecho a pedir la progresión de su pena, por lo que ahora -a no ser que haya otras novedades judiciales- a partir de septiembre Lula podría ya solicitar cambiar a un régimen semiabierto (trabajar fuera de la cárcel y volver para dormir) o incluso a prisión domiciliaria.

Esta es la primera vez que el caso, que polarizó a la opinión pública brasileña, fue juzgado por una corte superior. En el marco de la Operación Lava Jato, en julio de 2017, el juez federal Sergio Moro, en Curitiba, había sentenciado a Lula a nueve años y seis meses de cárcel. Los abogados del popular exmandatario apelaron, pero en enero de 2018 el Tribunal Regional Federal de la 4ª región, en Porto Alegre, confirmó el fallo original y aumentó la pena a 12 años y un mes. Esta tarde, cuatro de los cinco magistrados que integran la quinta corte del STJ votaron a favor de disminuir el tiempo de reclusión de Lula; el quinto miembro del tribunal se abstuvo de participar en la decisión por un conflicto de intereses. El STJ también redujo considerablemente la multa que pesaba contra el expresidente: de los originales 29 millones de reales (7,4 millones de dólares) a 2,4 millones de reales (613.000 dólares).

"En cuanto al crimen de corrupción pasiva, en lo que se refiere a las circunstancias descriptas en el artículo 59 del Código Penal, no verifico ilegalidad o arbitrariedad en la valoración negativa de las cuatro circunstancias judiciales: culpabilidad, circunstancias, motivos y consecuencias de los crímenes considerados por el ilustre tribunal de origen. Con todo, dado el exceso, reduzco el nivel estipulado por la ilustre corte", señaló el juez relator del caso, Félix Fischer, quien marcó el rumbo de la decisión colegiada del STJ.

La defensa de Lula había interpuesto su recurso ante este tribunal para anular la condena o reducir la pena, con el argumento de que el Ministerio Público nunca presentó pruebas ni de que el departamento en cuestión fuera de Lula ni de que el expresidente buscó beneficiar específicamente a OAS con los contratos de Petrobras. La fallecida exprimera dama, Marisa Leticia, había pagado las primeras cuotas para adquirirlo, pero luego desistió de comprarlo y se mantuvo a nombre de OAS. Sin embargo, el expresidente de la constructora, Leo Pinheiro, confesó que Lula le había pedido esconder su propiedad y destruir documentos cuando comenzaron las investigaciones de la Lava Jato.

Los abogados resaltaron además que Lula fue condenado por corrupción y lavado de dinero por un mismo acto y, por eso, la pena debería ser al menos reducida. Asimismo, subrayaron que las decisiones judiciales tuvieron un objetivo político: evitar que Lula pudiese volver a la Presidencia en las elecciones de octubre de 2018, para las cuales era el candidato favorito. Apuntaron que la motivación política quedó en evidencia cuando el ganador de aquellos comicios, el actual mandatario Jair Bolsonaro, designó al exjuez Moro como su ministro de Justicia y Seguridad Pública.

La decisión del STJ aún puede ser apelada tanto por el Ministerio Público como por la defensa de Lula, que ya adelantó que pretende recurrir hasta el Supremo Tribunal Federal (STF), la Corte Suprema, para lograr la absolución. Este es el juicio contra Lula que más rápido avanzó, pero el expresidente aún está procesado en otras siete causas que esperan sentencia y podrían alterar de nuevo su destino judicial.

El derrotero judicial del expresidente

Los cargos: Lula cumple una condena de cárcel por corrupción y lavado de dinero por haber recibido, según la evidencia disponible ante la Justicia, un departamento tríplex en el balneario de Guarujá como forma de soborno de la constructora OASLa condena: El expresidente (2003-2010) y referente del Partido de los Trabajadores (PT) fue condenado en 2017 por el hombre que lanzó y llevó adelante la operación Lava Jato, Sergio Moro, juez federal de la ciudad de Curitiba y actual ministro de Justicia de Jair BolsonaroLos argumentos: La condena de Moro comenzó a sustentarse a partir de la delación premiada de un exsocio de la constructora OAS, Leo Pinheiro, detenido en el marco del Lava Jato, que dijo que el departamento de Guarujá estaba destinado a LulaRatificación: El fallo de Moro fue ratificado en 2018 por el Tribunal Regional Federal de Porto Alegre, que determinó una pena de 12 años y un mes. La sentencia empezó a hacerse efectiva en la Superintendencia de la Policía Federal de Curitiba el 7 de abril del año pasado, donde se encuentra Lula desde entoncesNuevo intento: Tras los dos primeros fallos adversos de la Justicia, la defensa de Lula consiguió que la causa fuera tratada nuevamente ayer, en tercera instancia, por la Quinta Sala del Superior Tribunal de Justicia"Preso político": La defensa siempre sostuvo como base de su argumentación que Lula es un "preso político" que fue condenado, detenido e incomunicado en Curitiba para evitar su participación en las elecciones de octubre pasado, en las cuales figuraba como favorito en las encuestasOtra causa: Además del caso del tríplex de Guarujá hay otra condena contra Lula por corrupción y lavado de dinero relacionada con una quinta en Atibaia, pero este caso no fue analizado durante la sesión del tribunal de ayer