Cómo redireccionar tu carrera laboral en este mundo de cabeza

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Para casi todos los profesionales la vida se puso patas arriba durante la pandemia. Ya sea que hayas sufrido la pérdida de tu empleo o un cambio súbito a trabajar desde casa, posiblemente hayas tenido que lidiar con circunstancias radicalmente diferentes.

Muchos de esos cambios persisten hoy día. Para la experta en carreras Lindsey Pollak, cuyo negocio de discursos inaugurales se evaporó repentinamente, “fue terrorífico y frustrante”.

En respuesta, ella buscó la claridad al crear una hoja de ruta para sí misma y otras personas en la forma de un libro nuevo titulado Recalculating (Recalcular), una guía para darle dirección a tu carrera durante épocas de gran cambio.

En una conversación reciente en mi programa semanal de entrevistas para Newsweek, le pedí a Pollak que reflexionara sobre sus aprendizajes claves (ella también escribió un artículo para Newsweek sobre cómo los recién graduados se pueden adaptar a la era del trabajo del covid-19). He aquí algunos consejos que le da a cualquiera que se sienta estancado o en una encrucijada.

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Empieza por una mentalidad de crecimiento. Antes de que cambiemos el curso profesionalmente necesitamos creer que ese cambio en verdad puede suceder. Pollak cita la obra de Carol Dweck, psicóloga de Stanford y pionera del concepto de “mentalidad de crecimiento” (¡el cambio es posible!) en comparación con la “mentalidad fijada” (soy quien soy, y eso es todo). Según Pollak, una mentalidad de crecimiento es clave. “Empieza por la creencia de que en verdad cualquier cosa es posible pero solo si trabajas en ello”, dice.

Recalcular no significa reiniciar. Cuando enfrentas un cambio en tu carrera es importante recordar que nunca empiezas de cero. “Cuando tu GPS dice ‘recalculando’, nunca te envía de vuelta a tu garaje para empezar completamente de nuevo”, comenta Pollak. “Siempre lo hace desde donde estás. Has acumulado habilidades, conocimiento y experiencias en cualquier trabajo que hayas tenido”. Haz una autoevaluación o contrata a un instructor o llama a la oficina de servicios de carrera de tu alma máter para ayudarte a descubrir el talento y las habilidades que ya posees y que te servirán en tu próximo capítulo.

Hazte responsable. Descifrar qué sigue requiere de persistencia y paciencia. Pollak recomienda tener algunos socios de responsabilidad a quienes se les pueda llamar rápido cuando baje la motivación.

Por ejemplo, Pollak ha identificado a ciertas amigas a las que contacta cuando se siente aburrida o poco motivada y —dependiendo de las circunstancias— ellas la impulsan a hacer la tarea o la motivan a tomarse un respiro para cuidar de sí misma.

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Y luego hacer la tarea. En la preparatoria o la universidad, Pollak también usó una técnica que ella llama “emparedar”, en la que llamaba a su mamá para que la motivara y apoyase antes e inmediatamente después de completar una tarea dura. “Eso hacía la cosa un poco menos espeluznante y molesta”, recuerda.

Recuerda tus relaciones. Si buscas un empleo nuevo o una oportunidad de carrera nueva, hay altas probabilidades de que la encuentres a través de una conexión personal. Yo siempre he creído en el poder de establecer redes, y Pollak está de acuerdo: “Pienso que el mejor consejo que me han dado en toda mi vida fue: ‘Sin importar qué, sigue acumulando contactos, conserva tus relaciones’”.

“Siempre personaliza tu solicitud de contacto con la gente”.

Consejo profesional: Pollak, otrora embajadora de la marca LinkedIn, sigue siendo una gran admiradora del servicio como una manera de seguir en contacto. En vez de solo enviar una solicitud vacía de conexión, recomienda: “Siempre personaliza tu solicitud de contacto con la gente. Una sola oración: ‘Oye, Dorie, en verdad me gustó tu programa’, u ‘Oye, fue bueno conocerte en la feria del empleo. Somos egresados de la misma escuela’. En otras palabras, muestra que no solo estás escribiendo: ‘Estimado residente’”.

Puedes “recalcular” tu empleo actual. Incluso si estás descontento o insatisfecho con tu papel actual en la compañía, ello no significa necesariamente que necesitas irte. Los empleadores —más que conscientes de que muchos empleados están considerando marcharse— tal vez estén dispuestos a conversar sobre cambiar tu papel. Como dice Pollak: “Comparte tus ideas y tus sugerencias y tu deseo de tal vez cambiar de dirección o convertirte en un emprendedor dentro de tu compañía”.

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Sin embargo, la clave es asegurarte de que tu compañía no vea tu solicitud como una amenaza o ultimátum.

“Casi tienes que enfatizar de más que estás maravillosamente contento en tu posición actual y estarías muy contento de conservarla y seguir contribuyendo, y tienes algunas ideas de lo que querrías hacer después”, comenta. “El truco está en nunca actuar como si te largaras de allí si esto no sucede, o que solo quieres hacer este cambio y ya no estás realmente enfocado en tu trabajo”.

Conclusión: las circunstancias imprevistas pueden provocar altos en nuestras carreras, y tal vez necesitemos reinventarnos a nosotros mismos. Pero ello no significa que hayamos perdido el camino. Algunas veces recalcular nos ayuda a descubrir que siempre hubo una ruta mejor. N

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Dorie Clark es autora de Entrepreneurial You (Tu yo emprendedor) y profesora de la Escuela Fuqua de Comercio de la Universidad Duke. Publicado en cooperación con Newsweek. Published in cooperation with Newsweek.

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