“Recurso humano crítico”: más pacientes, sueldos bajos y hastío, los reclamos que llevan a los médicos cordobeses a un paro

El comienzo del conflicto fue en el Hospital Padua de Río Cuarto
El comienzo del conflicto fue en el Hospital Padua de Río Cuarto

CÓRDOBA.- “Esperamos que la gente nos entienda y nos apoye. Paramos también por ellos”, dice Estela Giménez, enfermera y secretaria adjunta de la Unión de Trabajadores de la Salud (UTS) de Córdoba. El conflicto que comenzó hace una semana en el hospital de Río Cuarto fue escalando y hay paros y asambleas en todos los establecimientos provinciales. El miércoles no atenderán por 24 horas. Solo se podrá concurrir por emergencias y urgencias. Nada más.

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En Río Cuarto, fueron 21 los médicos que presentaron su renuncia el lunes pasado y, de las que se concretaron 15. El Ministerio de Salud otorgó, primero, un incremento no remunerativo de $70.000 para médicos de guardia activa del interior y de $50.000 para aquellos de Córdoba y el Gran Córdoba. Como las protestas no cesaron, determinó que serían remunerativos. Igual, no alcanzó para frenar el conflicto y las asambleas se multiplicaron.

Un médico con 10 años de antigüedad cobra, de bolsillo, $145.000 y un ingresante, $80.000. El reclamo de UTS –que rechazó la representación del Sindicato de Empleados Públicos (SEP) en las negociaciones– es un sueldo que parta desde $250.000. Giménez estimó en unos $30.000 lo que reciben por mes en bonos “dinero que se pierde en caso de enfermedad o de una licencia por maternidad”.

Los renunciantes de Río Cuarto reclamaron, además, que se los considere “recurso humano crítico”, pero ese pedido fue rechazado por el Ministerio de Salud de la provincia. UTS subraya que los agentes de salud están “cansados; hartos” y que los equipos se van reduciendo porque los profesionales buscan espacio en establecimientos privados o, directamente, dejan la profesión.

Giménez recuerda que en 2013 eran 16.000 y ahora suman 15.000 (incluyendo médicos, especialistas, enfermeros y administrativos) y que la demanda en hospitales públicos creció 40% en ese período: “Hay más gente sin cobertura social y también atendemos a quienes tienen obra social y aun así recurren a los hospitales”.

El aumento ofrecido por Salud alcanza a unos 1300 médicos de guardia, cuando el reclamo de UTS es que incluya “a todos, también a enfermeros”. La entidad gremial rechaza los “bonos parciales, discriminatorios y en negro”.

A nivel nacional

La semana pasada, la conducción de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud (Fesprosa) convocó a parar en todo el país el 17 y el 23, en reclamo de una recomposición salarial y una paritaria sectorial. La medida ya fue anunciada a la ministra de Trabajo de la Nación, Kelly Olmos.

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La organización sindical exige una recomposición salarial, la convocatoria a la paritaria sectorial nacional y el 82% móvil jubilatorio. También reclaman el cese del trabajo precario, la eliminación del Impuesto a las Ganancias y el reconocimiento profesional de la enfermería.

La Fesprosa dijo que parará “en apoyo y solidaridad” con los reclamos de residentes y concurrentes de la ciudad de Buenos Aires, del territorio bonaerense y Rosario y de los trabajadores de los hospitales nacionales y de los entes autárquicos y del personal en conflicto en Catamarca, Tucumán, Rio Negro, Neuquén, Santa Fe, Chubut, San Luis y Córdoba.