Recrudece la tensión en Chile: violencia, renuncia de una ministra y prisión preventiva para un líder radical mapuche

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Hector Llaitul, líder de la CAM, fue detenido ayer
Hector Llaitul, líder de la CAM, fue detenido ayer - Créditos: @MARTIN BERNETTI

SANTIAGO, Chile.- La detención del líder radical mapuche Héctor Llaitul en la ciudad de Cañete, Región del Biobío, por delitos asociados al robo de madera, usurpación de tierras, atentado contra la autoridad, y Ley de Seguridad del Estado, impulsó de manera automática una nueva escalada de tensión en la zona de La Araucanía y provocó hoy la primera renuncia en el gabinete del presidente Gabriel Boric.

La ministra de Desarrollo Social, Jeannete Vega, renunció en medio de una polémica por supuestos contactos que su oficina habría intentado tener con Llaitul. Boric, que asumió la presidencia de Chile hace poco más de cinco meses, aceptó la renuncia de su colaboradora.

La dimisión de Vega ocurrió después que el medio digital Ex-Ante divulgó un presunto informe de la Policía de Investigaciones que indica que una de las asesoras de la ministra se comunicó el 11 de mayo con Llaitul, que había exhortado a la lucha armada para exigir la devolución de tierras ancestrales.

La asesora habría intentado agendar un intercambio de mensajes vía WhatsApp entre Vega y Llaitul. “Los hechos que hemos conocido hacen que corresponda hacer valer la responsabilidad política de la ministra”, dijo Boric.

La renuncia coincidió con la prisión preventiva contra Llaitul firmada por una jueza de Temuco.

El líder de la Coordinadora Arauco-Malleco (CAM), quien en mayo pasado llamó a la “resistencia armada” para conseguir la autonomía del territorio mapuche, se enfrentó durante la mañana a la lectura de los cargos que se le imputan en una audiencia que se realizó en el Juzgado de Garantía de la ciudad de Temuco.

En la diligencia, el fiscal regional de La Araucanía solicitó la prisión preventiva para Llaitul, quien fue detenido el marco de una investigación desarrollada por Ley de Seguridad del Estado en 2020, presentada por el gobierno del expresidente Sebastián Piñera. El órgano persecutor presentó el registro de llamadas telefónicas que vincularían a Llaitul con la presunta ocupación de predios y se exhibieron una serie de imágenes y videos que relacionarían a la CAM con uso de armas de fuego.

“No son dichos o ideas los que configuran delitos, son acciones concretas”, manifestó el fiscal regional de La Araucanía, Roberto Garrido.

En contraparte, su defensa pidió declarar ilegal la detención y aludió a una “persecución”. “El Ministerio Público está siendo instrumentalizado en una operación politica para resolver un problema político”, indicó Rodrigo Román, abogado defensor de Llaitul.

En la antesala de la formalización de su principal referente, la CAM - organización activista que promueve “la liberación de la nación mapuche”- emitió un duro comunicado y realizó un llamado a “continuar” con la resistencia e iniciar nuevos proyectos de “recuperación contra el régimen del capital”.

“La detención de Llaitul es un punto de inflexión para el movimiento mapuche autonomista revolucionario que contrapone tajantemente la confrontación a este Estado colonial y su política de integración forzada. O luchamos de verdad por la reconstrucción nacional mapuche o sólo es discurso y presión para recibir migajas que ofrece el Estado”, se leyó en un comunicado que fue enviado al sitio Werkén Noticias.

El gobierno chileno, que el pasado 27 de julio amplió las acusaciones contra el líder de la CAM relacionadas con hechos de violencia, participó de la audiencia y también fue parte de la solicitud de las medidas cautelares en contra Llaitul. “Nadie está sobre la ley”, dijo la ministra chilena de Interior, Izkia Siches, mientras el subsecretario del Interior, Manuel Monsalve, aseguró que “el gobierno de Chile no acepta amenazas”.

Para Mario Herrera, académico del Centro de Análisis Político de la Universidad de Talca, la continuidad del conflicto está condicionada por el nivel de estructuración que en este momento tenga la CAM, una de las tantas agrupación indigenistas que han reivindicado ataques incendiarios contra latifundistas en el sur del país.

“Si se trata de una estructura avanzada y descentralizada, lo más probable es que el conflicto se intensifique y que la situación de Llaitul sea tomada como casus bellis (motivo de guerra) para avanzar en el conflicto. Por otro lado, si la CAM tiene una estructura dependiente del líder, es posible que el conflicto se desactive. En cualquiera de los dos casos, las demandas continuarán vigentes y, por tanto, el conflicto no se soluciona con la detención de Llaitul”, analizó el académico.

“Noche infernal”

Durante la madrugada se produjeron diversos atentados incendiarios a camiones y predios en la zona macrosur chilena. En uno de los lugares encontraron lienzos exigiendo la libertad de Llaitul y la salida de las empresas forestales de la región. A raíz del tenso ambiente, decenas de camioneros decidieron apostarse en la orilla de la Ruta 5 a la altura de la ciudad de Los Ángeles, evitando continuar hacia el sur para prevenir posibles ataques.

La policía chilena, en tanto, aumentó su despliegue de funcionarios y las autoridades anunciaron la seguridad se va a reforzar en distintos puntos estratégicos de la macrozona sur, que actualmente se encuentra militarizada luego que el Congreso renovara la semana pasada por sexta vez el estado de excepción.

El líder mapuche Héctor Llaitul sostiene su bastón junto al ataúd de Camilo Catrillanca, un joven indígena que recibió un disparo en la cabeza cuando la policía perseguía a ladrones de autos no identificados, durante su funeral en Temuco, Chile, el 17 de noviembre de 2018
El líder mapuche Héctor Llaitul sostiene su bastón junto al ataúd de Camilo Catrillanca, un joven indígena que recibió un disparo en la cabeza cuando la policía perseguía a ladrones de autos no identificados, durante su funeral en Temuco, Chile, el 17 de noviembre de 2018

“Fue una noche bien infernal en La Araucanía”, dijo la senadora Carmen Gloria Aravena del partido de derecha Evopoli. “Felicitamos a la Fiscalía y a la PDI, pero tenemos que ser responsables y plantearle al gobierno que hay que reforzar el cuidado de las carreteras y de los habitantes de la región, porque es obvio que el grupo no va a quedarse tranquilo frente a la detención de su máximo líder”, aseguró.

El último atentado ocurrió en la comuna de Curacautín en La Araucanía. De acuerdo con los antecedentes policiales, el atentado se concretó por un grupo de desconocidos durante la noche de este miércoles, y dejó dos galpones, maquinaria forestal destruida y un caballo calcinado.

Giro de Boric

Cuando restan poco menos de dos semanas para el plebiscito que definirá si se establece una nueva Constitución, la detención del líder mapuche también generó repercusiones en el espectro político vinculadas al hito electoral y que ocurre en medio de una cerrada campaña que también tiene al presidente Gabriel Boric como uno de los protagonistas.

“Si la elección del plebiscito se transforma en una rendición de cuenta al Presidente, entonces la detención de Llaitul será vista con buenos ojos por los indecisos del Apruebo”, comentó Mario Herrera, académico de la Universidad de Talca.

Boric no se pronunció hasta el momento sobre la detención del líder mapuche
Boric no se pronunció hasta el momento sobre la detención del líder mapuche - Créditos: @Esteban Felix

En tanto, Boric continuó con su agenda en el norte del país y no abordó la detención del comunero mapuche, frente a quien cambió su postura luego de declarar en mayo que su gobierno “no persigue ideas ni declaraciones” al justificar la decisión de no querellarse contra Llaitul quien en ese entonces llamó a la “resistencia armada”.

“Nos pareció que era pertinente ampliar la querella que ya había sido presentada porque hay, justamente, nuevos antecedentes”, explicó hace unos días el jefe de Estado sobre su giro frente al caso y a la espera de lo que la justicia determine con el líder mapuche.