Recordando a Patrick Swayze: maltrato, alcoholismo y una vida marcada por la lucha constante

Por increíble que parezca, el próximo 14 de septiembre se cumplirán 10 años de la muerte de un ícono del cine como Patrick Swayze. Sin embargo, para recordarlo por su vida y no su fin, el canal Paramount Network estrenó un documental el pasado domingo 18 de agosto, en el mismo día que el actor hubiese cumplido los 67 años. Se trata de I am Patrick Swayze, y a juzgar por los medios estadounidenses que ya pudieron verlo, es un documental revelador que ahonda en las facetas más privadas y personales del intérprete, dando a conocer una lucha que comenzó mucho antes de aquel cáncer de páncreas que le valió la vida.

Patrick Swayze y su esposa Lisa Niemi en un estreno de Londres en 2005 (AP Photo, Autor: Lefteris Pitarakis, Copyrigth : GTRES )

Nacido un 18 de agosto de 1952 en Houston, Texas, Patrick nació con el arte en las venas, y exploró cada faceta como actor, bailarín, cantante y compositor (¿sabías que She’s like the wind es suya?). Él quería dejar su marca en el mundo, como dijo en una ocasión, y probó con todas las disciplinas posibles, incluso como gimnasta, deportista y hasta cowboy al final de su vida. Y lo logró. Hoy lo recordamos como un ícono pop -por no utilizar el término ‘sex symbol’ que él detestaba- que todavía hoy en día, unas tres décadas más tarde, aún consigue hacernos suspirar cada vez que volvemos a verlo moviendo las caderas com el bad boy enamorado en Dirty Dancing (1987), como el héroe romántico y fantasma de Ghost (Más allá del amor)(conocida como Ghost: la sombra del amor en Hispanoamérica, 1990) o sacudiendo sus rizos rubios entre las olas de Le llaman Bodhi (o Punto límite, 1991), y tantos otros héroes románticos o tipos duros que interpretó en su carrera. Pero más allá de su don para cautivarnos en escena, Patrick lograba transmitir una vulnerabilidad difícil de encontrar en los “tipos duros” de Hollywood, una sensibilidad única que emanaba de manera natural más allá de sus músculos de acero o sus papeles letales. Y una frase que describe perfectamente a lo que me refiero es cuando lo definieron como “el guaperas con corazón” al entregarle la corona del Hombre más sexy del mundo de la revista People en 1991.

A través de diferentes entrevistas con compañeros de trabajo como Rob Lowe, Demi Moore o Jennifer Grey, así como amigos, allegados y su esposa Lisa Niemi, el documental presenta las luces y sombras de su vida, haciendo hincapié en los demonios que le persiguieron desde niño para recordarlo como un superviviente nato.

En I am Patrick Swayze, su esposa ahonda en los abusos que el actor sufrió en manos de su madre, Patsy Swayze, una mujer estricta que también era su profesora de baile. Tras la emisión del documental en EEUU y gracias a una entrevista que Lisa concedió a People, hemos sabido que entre sus declaraciones cuenta que el abuso era tan frecuente y extremo que el padre de Patrick tuvo que detener a su esposa en una ocasión y amenazarla con el divorcio si seguía lastimando a su hijo. Fue el día que Patrick cumplía 18 años y nunca más volvió a ponerle una mano encima, recuerda la esposa del actor con quien se casó en 1975.

A su vez, su hermano Don recuerda que Patrick creía que su madre era muy estricta solo con él. “Pero creo que lo hacía para estimularlo” explica. “Él lo era todo para mi madre”.

Patsy fue un ejemplo de lo que sucede en las familias cuando existe un ciclo de abusos” dijo Lisa. “Podía ser muy violenta, pero no era nada comparado con lo que ella sufrió con su propia madre” añade mientras afirma que el perfeccionismo y las altas expectativas de la mujer solían transformarse en abuso físico. Según Lisa, el actor comenzó a ver a su madre con una luz más positiva cuando se distanció de ella al mudarse a Nueva York, y años más tarde los acompañó a Hollywood donde trabajó como coreógrafa en la industria del cine. “Se hizo muy consciente de los aspectos positivos y negativos de cómo fue criado” añade Lisa. “Si alguien te empuja tan fuerte como hizo su madre, puede hacer que algunas personas cedan, pero a él lo hizo un luchador”.

Pero eso no es todo. Debido a sus clases de baile que lo obligaban a llevar medias de ballet ajustadas, Patrick se convirtió en víctima del bullying. Sufrió de las bromas durante un tiempo hasta que un día no pudo más. Equipado con las habilidades necesarias para defenderse, Patrick ni siquiera dejó caer sus libros o su violín (también tomaba clases de música) que, como recuerda su hermano Don, “hizo un pequeño giro con las piernas y los tumbó a los dos” matones. “Crecí con un superhéroe en mi familia” recuerda Don en el documental.

Ya de adulto, y tras debutar en Broadway, Patrick llegó a Hollywood apareciendo en cine y series con papeles pequeños, pero cautivando a la industria como el jovenzuelo rebelde y fornido que defiende su ciudad y país de una invasión soviética en Amanecer Rojo (John Milius, 1984). Luego llegaría la miniserie Norte y sur (1985-1986) y, por supuesto, la película que lo convertiría en ícono romántico, Dirty Dancing (1987). La cantidad de veces que habré visto este clásico.... ya he perdido la cuenta.

Cómo olvidar su canción, She’s like the wind, que utilizaron en la banda sonora de la película y que él compuso pensando ensu esposa Lisa:

Sin embargo, a pesar del éxito de sus trabajos, su lucha nunca cesó. Su imagen de tipo duro nublaba la visión de muchos productores que no lo veían capaz de transmitir dramatismo. Un ejemplo de ello es que él mismo tuvo que convencer a los responsables de Ghost de que podía llevar a cabo la película. En el documental, el director Jerry Zucker afirma que jamás se la había ocurrido pensar en él para el papel de marido enamorado y fallecido que no cruza la luz hasta que no se asegura que su esposa está a salvo. Al recordarlo como el trabajador de seguridad fornido y duro que interpretó en De profesión: duro (o El duro en Hispanoamérica, 1989), Zucker casi echa a Swayze del casting cuando lo vio llegar a la audición.

Pero Swayze sacó todo su armamento interpretativo y los convenció. Leyó todo el guion delante de ellos, provocando las lágrimas entre los presentes, y en ese momento le dieron el papel.

Esa ternura y sensibilidad fue lo que cautivó también a Jennifer Grey años atrás en el rodaje de Dirty Dancing. Si bien se ha rumoreado mucho sobre la mala relación que hubo entre los dos en el set, lo cierto es que la producción en general fue un desastre debido a continuos retrasos y problemas, y el estrés estaba presente entre todos los implicados. Sin embargo, la historia de malas vibras entre los dos viene porque Patrick había sido uno de los “chicos” del reparto de Amanecer rojo que la asustaron al arrojar petardos delante de su puertas mientras dormía. Ella se había apuntado a Dirty Dancing antes que Patrick, y al saber que él sería su Johnny Castle, puso el grito en el cielo.

Patrick Swayze y Jennifer Grey en Dirty Dancing (Vestron Pictures)

Hubo una dinámica muy compleja entre Patrick y yo durante toda la película” recuerda Jennifer en el documental, aunque afirma que en el momento que llegó la hora de bailar, todo cambió. La actriz añade que su compañero le dijo: “Nunca te dejaré caer, nunca dejaré que te lastimes. Quizás me arroje a mí mismo al suelo, no tenga cuidado con mi cuerpo, pero me pararé delante de un tren por ti” ganándose su confianza para siempre. Incluso la convenció de que hiciera el salto final en la película porque ella no se animaba. “Estaba haciendo cosas que jamás había pensado que era capaz, por mi habilidad de permitir que él cuidara de mí” dijo entre lágrimas en el documental.

Patsy y Patrick mantuvieron una relación cercana hasta el día de la muerte del actor, Patsy lo siguió cuatro años después en 2013 a los 86 años.

ALCOHOLISMO Y UNA DESPEDIDA DE DOS AÑOS
En el documental, Niemi descubre entre lágrimas la parte más oscura de su relación cuando Patrick cayó en el pozo del alcoholismo, forzándola a abandonarlo temporalmente. Describe la relación con un adicto como “horrible” porque “quedarme me estaba matando, pero dejarlo me habría matado también”.

Swayze reveló esta parte de su vida en sus memorias publicadas de manera póstuma, Time of my life, donde escribió que bebió “grandes cantidades de alcohol” durante 10 años desde la muerte de su padre. En 1993 entró en un centro de rehabilitación, pero diez años más tarde tuvo una recaída. Y fue en este momento cuando Lisa se mudó tras acordar que no volvería hasta que él no buscara ayuda.

Era extrovertido y divertido y tan pronto como se quedaba solo, recaía” dijo Lisa. “Tuvimos muchos desafíos con los que lidiar, pero todavía lo amaba”.

Tengo estos demonios que corren por mis adentros” dijo Patrick en una entrevista que recoge el tráiler del documental. “Hice todo lo posible pensando que me iba a deshacer de ellos… No sé si algún día lo lograré”. Fue en esa época que Patrick se alejó de la industria (entre 1995 y 1998) para centrarse en su recuperación y su familia. Pasó tiempo en sus ranchos de Las Vegas y California criando caballos árabes, y de vez en cuando daba entrevistas o charlas para recaudar fondos para la lucha contra el cáncer.

En 2008 lo diagnosticaron con Fase 4 de cáncer de páncreas. Probó drogas experimentales y diferentes tratamientos, luchando 20 meses hasta su muerte. “Al final, se demostró a sí mismo que era un héroe verdadero por cómo enfrentó la enfermedad” recuerda Lisa a People. “Su cantidad de amor y amabilidad, ví una sabiduría en él que era más profunda de lo que había visto jamás”.

Patrick siguió trabajando a pesar de todo, protagonizando la serie La bestia (2009) y apareciendo en la película Powder blue con un pequeño papel, hasta que le dijeron que el cáncer se había extendido. Tenía metástasis en el hígado y no quedaba nada más que hacer. “Comencé a pensar que tuve más vidas que 10 personas juntas, y ha sido increíble” escribió Patrick para Reuters antes de morir.

Las últimas palabras de Patrick fueron “Te amo”, dedicada a su esposa tras 34 años de matrimonio, tal y como reveló ella misma en sus memorias de 2011, Worth fighting for. Ella le dijo lo mismo y poco después entraba en coma y moría unos días más tarde.

Aquí puedes ver el tráiler del documental, y aunque todavía se desconoce cuándo o cómo llegará a España, confieso que no veo la hora de verlo completo:

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