En Recoleta: un escritor venezolano se suicidó al tirarse de un noveno piso

Daniel Lozano
·4  min de lectura
El escritor venezolano Willie McKey
El Nacional

CARACAS.- “No sean esto. Crece adentro y te mata. Perdón”. El último tuit del escritor venezolano Willy McKey antes de lanzarse desde su departamento en un noveno piso del barrio de Recoleta, en la Ciudad de Buenos Aires, resume las horas vividas tras el estallido del MeToo venezolano. Las denuncias se acumularon en las redes sociales contra músicos e intelectuales, y entre las más graves las que se dirigían contra el fallecido.

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“He cometido estupro”, reconoció McKey en Instagram tras conocerse cómo acosó a una menor de 15 años hasta mantener relaciones sexuales. El portal Prodavinci había decidido previamente prescindir de sus servicios.

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McKey, de 40 años, abandonó Venezuela en 2019 para establecerse en la Argentina tras formar parte del equipo que redactaba los discursos de Juan Guaidó, presidente encargado del país sudamericano.

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Personal de la Comisaría Vecinal 2 B de la Policía de la Ciudad se desplazó hacia un edificio ubicado en la avenida Córdoba al 3000, en Recoleta, luego de que McKey se arrojara desde el noveno piso. Al arribar al lugar, los oficiales constataron que en el patio del primer piso había un hombre tirado sin signos vitales.

Se hizo presente el SAME, que constató el fallecimiento del hombre, un escritor de nacionalidad venezolana de 40 años, según fuentes de la Policía de la Ciudad. Según una testigo, el hombre se encontraba en los últimos días deprimido por problemas familiares. Además, tenía un pedido de captura vigente en su país acusado de violación.

Interviene la Fiscalía Criminal y Correccional Número 48, a cargo del doctor Eduardo Rosende y ante la Secretaría Única del doctor Rosasco, que dispuso el trabajo de la Unidad Criminalística.

El MeToo venezolano

La campaña #YoTeCreo, el MeTtoo” venezolano, ha desatado decenas de denuncias en el mundo cultural del país sudamericano, un terremoto que parece no tener fin y que tiene como protagonista a menores de edad en su mayoría. Las primeras acusaciones se realizaron contra un miembro de la banda rockera Tomate Frito, Tony Maestracci, y contra los cantantes Alejandro Sojo (Los Colores) y Murachi Palomo.

Una denuncia se sumaba a otra, incluidas las realizadas contra el escritor fallecido y contra los muy conocidos actores y comediantes Luis Gerónimo Abreu y Gabo Ruiz.

“Nunca tuve dudas de que el MeToo llegaría a Venezuela en algún momento. Y llegó. A quienes piden ´perdón´, sepan que ello no reemplaza la responsabilidad por los delitos cometidos. A las valientes víctimas y sobrevivientes que cuentan sus historias, mi apoyo para ustedes”, certificó la activista feminista Luisa Kislinger.

La crudeza de los relatos escandalizó a una sociedad marcada por el machismo, que los 22 años de revolución han profundizado con sus políticas. El fiscal de Nicolás Maduro anunció que investigarán lo sucedido.

Fue la cuenta “Pía” (@mckeyabusador) la que desveló los abusos sufridos por la menor de edad entonces. Relatado en primera persona, Pía describe cómo conoció al escritor a los 15 años: “Yo estaba histérica de la emoción, pensé que había encontrado un mentor, una especie de figura paterna en la que podría confiar mis ambiciones literarias y en cambio recibiría alguna guía, me presentaría poetas de pinga como él”.

Pía reconoce en su relato que McKey “me deslumbraba diciéndome que había trabajado con tal y cual y que esta gente iba a amarme y que tendría la oportunidad de mostrarles mi trabajo y lograr mil vainas, pero nunca hacía nada”.

La entonces menor aporta conversaciones por mensajes de texto y correo electrónico, en donde describe cómo el escritor fue estrechando el cerco hasta que por fin la invita a su casa: “Me practicó sexo oral, me masturbó con sus manos y frotó sus genitales contra los míos incontables veces. Era la primera vez en mi vida que estaba desnuda frente a un hombre”.

McKey reaccionó ante la denuncia, reconociendo el estupro. “Hemos leído las gravísimas denuncias publicadas en redes sociales en contra de Willy McKey, en las que se le acusa de cometer estupro, abuso y acoso. Ante esta situación, hemos decidido cesar inmediatamente su relación de colaboración con Prodavinci”, comunicó el portal, a lo que el escritor sentenció: “Asumo las consecuencias”.

“El suicidio de Willy McKey, además de otro gesto de su narcisismo patológico, es la agresión definitiva a sus víctimas. Escapar de la Justicia, evadir su responsabilidad para siempre, es otra forma de dejar impunes sus delitos”, protestó el intelectual Ramsés Siverio.