Reciclaje inclusivo, proyecto que dignifica el trabajo del recolector

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OAXACA, Oax., agosto 22 (EL UNIVERSAL).- Hace ocho años nació el proyecto Reciclaje inclusivo, digno y productivo de SiKanda, una asociación civil oaxaqueña que ha logrado mejorar las condiciones de vida de las personas recicladoras de residuos sólidos en dos municipios del estado.

Inicialmente se pensó para las familias y comunidades que se formaron alrededor del basurero más grande del estado, en la Villa de Zaachila, pero por las condiciones políticas y de otro tipo, no se pudo concretar.

Los integrantes de la asociación civil se percataron de que las personas dedicadas a la pepena de residuos sólidos para la reventa y reciclaje viven en situaciones de muy alta marginación y vulnerabilidad, hay mucha violencia al interior de las comunidades que se van formando, y el dinero que pueden ganar apenas alcanza a cubrir sus necesidades básicas.

Aunque no se pudo concretar, SiKanda trabaja con diferentes programas con las familias que habitan alrededor del basurero en Zaachila; sin embargo, recibieron una invitación de las autoridades municipales de Huajuapan de León en la región de la Mixteca y en San Lorenzo Cacaotepec, Valles Centrales.

La coordinadora de Vinculación e Incidencias de Solidaridad Internacional Kanda (SiKanda), Janet García López, explica que el objetivo es generar y promover los derechos humanos y laborales de las personas que se dedican a reciclar los residuos sólidos como botellas de plástico y aluminio.

Aunque es transversal a los temas medioambientales como reciclaje y separación de basura, precisa, el enfoque central es en las personas recicladoras: generar mejores condiciones de vida para ellas e incrementar sus ingresos, principalmente.

"Porque por lo general, estas personas que conocemos como pepenadoras están en condiciones de alta marginación o viven en situaciones de pobreza, de violencia estructural, etcétera. Creemos que es importante y necesario dignificar su trabajo como personas separadoras de residuos", dice.

Con este proyecto que se implementa desde hace ocho años, han logrado que se mejoren sus condiciones laborales.

En Huajuapan de León, las personas pepenaban en basureros a cielo abierto y en las barrancas. Con ayuda del municipio y con trabajo de un grupo de la Universidad Tecnológica de la Mixteca, se les invitó a participar en un centro de tratamiento que aún no contaba con personal.

"Las personas recicladoras fueron llegando poco a poco, integrándose al trabajo y se fueron haciendo de una organización que finalmente culminó en el 2017 con la formación oficial de una asociación civil de recicla doras y recicladores, única en la región sureste del país".

Esta asociación se encarga del funcionamiento del Centro Integral de Tratamiento de Residuos Sólidos, que opera toda la basura y los residuos que se originan en Huajuapan.

Ahí trabajan bajo techo, a salvo de las inclemencias del tiempo, con uniformes, equipo, maquinaria, bandas de separación y cuentan con comedor que también usan como sala de juntas para sus procesos internos.

Mientras que SiKanda continúa con las capacitaciones; "Actualmente estamos trabajando uno sobre economía social y cooperativismo y nos enfocamos mucho en que conozcan y puedan exigir sus derechos humanos y laborales", explica la coordinadora.

En San Lorenzo Cacaotepec, SiKanda recientemente firmó un convenio con la Secretaría del Medio Ambiente, Energías y Desarrollo Sustentable (Semaedeso), porque es uno de los rellenos sanitarios con más avance y trabajo de las personas recicladoras.

Ahí es un esquema diferente porque trabajadores del mismo municipio, quienes han generado un relleno sanitario que es ejemplar, "porque además de separar todos los residuos, reciclan y reutilizan el material".

También tienen un centro de lombricomposta que SiKanda aportó, donde procesan los residuos orgánicos y los transforman en composta a partir de lombriz californiana, la cual es utilizada en el pequeño huerto de plantas medicinales y de flores que mantienen en la planta.

Además de eso, implementaron un sistema de gallinas ponedoras para tener huevos, venderlos a la misma comunidad y generar ingresos. "Entonces las gallinas consumen mucho del residuo orgánico que va llegando, entonces están haciendo procesos de innovación incluso. Es muy poco común ver estos ejemplos en otros rellenos sanitarios", apunta Janet García.

Aproximadamente son 70 personas recicladoras, en estos dos municipios, que se han beneficiado de este proyecto. En Huajuapan de León son 50 y en San Lorenzo Cacaotepec son 20 personas.

"Nosotros sabemos que es uno de los grupos más vulnerados con carencias y necesidades, se les han violentado sus derechos humanos. Por eso nos enfocamos en estos grupos, porque muchas veces quedan olvidados, por eso consideramos que también es responsabilidad trabajar con ellos y lo que queremos es mejorar esas condiciones y esas formas de vida", finaliza la Coordinadora de Vinculación e Incidencias de SiKanda.

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