Rechaza sindicato del ISSSTE obligar a registrar asistencia

CIUDAD DE MÉXICO, enero 3 (EL UNIVERSAL).- El Sindicato Nacional de Trabajadores del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (SNTISSSTE) expresó su completo rechazo a la decisión de las autoridades de ese instituto de obligar a todo el personal a someterse al registro y control de asistencia a sus centros laborales, al considerar que se trata de una medida unilateral, irregular y arbitraria que vulnera derechos y afecta el ambiente laboral.

La presidenta de esa organización sindical, Norma Liliana Rodríguez Argüelles, advirtió que el subdirector de personal del ISSSTE no tiene facultades para adoptar esta disposición y "echar abajo" el "acuerdo de voluntades" suscrito en 1986 entre la administración y el sindicato por el que se determinó el control del personal a través de "listas de asistencia".

En un video difundido en redes sociales, la dirigente gremial, la dirección del Instituto falta el respeto al sindicato y a los trabajadores.

"El subdirector de personal tuvo a bien emitir una circular en donde él aclara que a partir del primero de enero se tiene que llevar a cabo la homologación del registro de asistencia en todas las áreas médicas de nuestra institución sin excepción, lo cual a todas luces es totalmente irregular, ya que él no está facultado para emitir un documento de esta naturaleza y mucho menos echar abajo un convenio que fue suscrito por personas que son las facultadas para ello.

"Obviamente hay un acto arbitrario, un acto de total impunidad, porque además ni siquiera nos marcó copia en ese documento a la representación sindical mayoritaria que somos nosotros y que igual, como lo marca la ley, fuimos electos democráticamente", puntualizó.

Rodríguez Argüelles aclaró que el sindicato está consciente de la necesidad de una transformación profunda del ISSSTE, pero advirtió que ésta no se podrá lograr desde un escritorio y sin la participación de los trabajadores.

"Estamos en total apoyo de la transformación que el licenciado Andrés Manuel López Obrador quiere hacer de esta institución, y por supuesto para beneficio de los derechohabientes, para poderlos tratar con la calidad y calidez que se merecen (pero) rechazamos categóricamente la violación de los acuerdos: las decisiones unilaterales, la imposición de las decisiones. Eso no lo vamos a permitir por ningún motivo, porque a los trabajadores del ISSSTE se les tiene que respetar, además de que el éxito de esta transformación no depende solamente de un control de registro de asistencia", enfatizó.

Además, invitó a los agremiados a no permitir esta clase de imposiciones que generan un ambiente laboral incómodo y que le faltan el respeto a los trabajadores, que advirtió, no pueden seguir siendo tratados como "de segunda".

Subrayó que no es posible que otras instituciones tengan programas de profesionalización, mientras el ISSSTE tiene mil 700 licenciadas en Enfermería que actualmente cobran como auxiliares, o profesionales en trabajo social y en el área de medicina física y rehabilitación que siguen cobrando como técnicos.

"Tenemos que también trabajar en el reconocimiento de un tabulador justo. No es posible que en nuestro tabulador no tengamos reconocido al profesional en trabajo social o al supervisor profesional en trabajo social, que no tengamos reconocido tampoco al profesional en medicina física y rehabilitación, lo mismo que no tenemos reconocido a la licenciada en Nutrición, al licenciado en Optometría", apuntó.

"Los trabajadores del ISSSTE no pueden seguir siendo tratados como de segunda, como tampoco los derechohabientes lo son. Yo les invito a que exijamos el respeto de la base trabajadora y que no permitamos estas imposiciones porque no son justas y por qué no debe de ser así. El trabajo de la representación sindical y de la administración debe ser conjunto, no pueden ir separados. El trabajo en equipo es los único que nos puede sacar adelante, porque de otra manera no habrá avances en esta institución porque estamos generando un ambiente laboral incómodo que no se merecen ni los trabajadores ni los derechohabientes", finalizó.