Rebote en "K": la economía de EE.UU. sufrió su peor caída desde 1946, pero empieza a resurgir

Rafael Mathus Ruiz
·4  min de lectura

WASHINGTON.- La economía de Estados Unidos comenzó a dejar atrás la peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial debido a la pandemia del coronavirus, pero todavía más de 18 millones de personas continúan sin trabajo y subsisten gracias a los subsidios del gobierno, y la Casa Blanca quiere que el Congreso apruebe una nueva ronda de estímulo fiscal para sostener la recuperación.

La primera economía global se contrajo un 3,5% en 2020 respecto del año anterior, la primera caída anual desde la crisis financiera global y la más profunda desde 1946, según datos del gobierno federal. Con todo, esa debacle histórica que provocó la llegada de la pandemia del coronavirus y el cierre forzado de muchas actividades ya ha comenzado a ceder y se espera que este año Estados Unidos vuelva a los niveles de actividad que tenía antes de la crisis.

Coronviarus: todo es devastación en la ciudad en la que apareció la variante brasileña

Luego del fuerte rebote en el tercer trimestre del año anterior, la economía creció a un ritmo anual del 4% en el último trimestre, una velocidad que se espera persista un tiempo a medida que avanza la campaña de vacunación y Washington da luz verde al nuevo paquete de estímulo fiscal por casi US$ 2 billones que propuso el gobierno de Joe Biden .

Pero la recuperación de la economía ha sido dispar -los economistas hablan de una reactivación en forma de "K", en la cual una fracción de la población está mejor que antes, mientras que otra ha quedado más empobrecida-, y la Reserva Federal y el Fondo Monetario Internacional (FMI) han advertido que el rebote enfrenta múltiples riesgos, y en última instancia está atado al éxito de la campaña de vacunación y la contención definitiva de la pandemia, y el mantenimiento de los planes de expansión fiscal que ayudaron a acolchonar a la economía de un golpe más duro.

Pese a la recuperación, alrededor de un millón de personas solicitan ayuda de desempleo todas las semanas, más que en cualquier semana durante la Gran Recesión que abrió la crisis financiera global, y todos los programas de asistencia para los desocupados asisten a 18,3 millones de personas.

Sputnik V: las dudas que rodean a la cantidad de vacunados en Rusia

"Una ronda de estímulo adicional y una difusión más amplia de las vacunas deberían apoyar y lograr una mejora en el mercado laboral para la primavera, pero se espera que las peticiones de subsidios sigan altas en el corto plazo", indicó Nancy Vanden Houten, de la consultora Oxford Economics.

El Congreso de Estados Unidos tiene entre manos el juicio político de Donald Trump, que puede llegar a causas demoras en la aprobación del paquete de ayuda pedido por Biden. Muchos republicanos además creen que el estímulo por casi 2 billones de dólares es demasiado amplio, y quieren un plan más acotado. Además de ese plan, Biden tiene previsto enviar luego otro proyecto de ley para poner en marcha su plan "Reconstruir Mejor" que contempla una fuerte inversión en infraestructura para iniciar la transición a una economía limpia.

La economía de Estados Unidos había comenzado a recuperarse en el último verano boreal, a medida que los estados del país comenzaron a relajar las restricciones a las actividades económicas, y la gente volvió a salir a bares, restaurantes y a viajar por el país. Algunos sectores de la economía, como la industria y la construcción, han experimentado un rebote más sólido, pero algunos servicios, como la gastronomía, la hotelería o el entretenimiento, han sufrido mucho más el impacto de la crisis. La lectura generalizada de los expertos es que la recuperación plena dependerá del control pleno de la pandemia, que ha quedado atado al avance de la campaña de vacunación, y de la continuidad de la asistencia económica del gobierno federal respaldada en la capacidad de Estados Unidos para imprimir dinero y contraer deuda.

A pesar de la recuperación, las presiones para que el gobierno federal sostuviera la reactivación se multiplicaron.

"La demora puede ser mortal", escribieron en una columna en el periódico The Washingotn Post los economistas Alan Blinder y Glenn Hubbard. "Esta es una emergencia nacional y debe tratarse como tal. Eso significa acordar rápidamente un gran paquete de ayuda. La vacunación masiva proporciona la luz proverbial al final del túnel. Pero el túnel es largo y ahora estamos en un lugar muy oscuro", afirmaron.

El año más nefasto en Estados Unidos desde la posguerra mostró pérdidas en el consumo -el principal componente del producto- y caídas en las exportaciones debido a la ruptura del comercio global y las recesiones en otros países. Pero, así y todo, la economía tuvo negocios y rincones que tuvieron un desempeño notable, como el mercado accionario -que ya recuperó todo lo perdido por la crisis- o el mercado de bienes raíces, que cerró el año con un fuerte crecimiento.