Rebelión: los restaurantes se niegan a aceptar las nuevas restricciones

Melisa Reinhold
·6  min de lectura
Controles en bares y restaurantes de Palermo de cara a las restricciones por la pandemia
Santiago Filipuzzi

“Desde ya le digo que yo no voy a cerrar, voy a meter gente contra las ventanas y voy a seguir con el artículo anterior, abierto hasta las 23 horas”, aseguró enojado un gastronómico tras enterarse que las reglas del juego habían cambiado y que los restaurantes solo podrán atender con mesas al aire libre.

Anoche se publicó en el Boletín Oficial un decreto reglamentando las nuevas restricciones de circulación y de cierre de actividades, que comenzaron a regir hoy y se mantendrán vigentes hasta el 30 de abril. En uno de sus apartados, el DNU indicó que tanto los bares como los restaurantes tendrán que abrir de 6 a 19 horas y solo podrán atender a sus clientes en espacios habilitados al aire libre.

Como reacción, el movimiento gastronómico “Sillas al Revés” publicó un comunicado titulado “No acataremos el decreto del Gobierno; es un nuevo atropello contra el sector”. Desde el movimiento remarcaron que la gastronomía “no contagia” e indicaron que son un espacio seguro para trabajar, hecho que “ya se comprobó”.

La historia detrás de la foto de la que habla el país

“Esto es un golpe letal para el sector, tenemos que salir a cerrar locales y despedir gente. Pero antes que hacer eso, vamos a seguir trabajando con apenas el 30% de las personas dentro de los salones, cumpliendo con los protocolos. Sabemos que hay un problema sanitario, pero no hay que atenderlo de esta forma, realmente los focos de contagio están en otros lugares. Y para frenarlo, el Gobierno termina cerrando las escuelas y la gastronomía, que trabajan con protocolos”, expresó Alejandro Cilley, referente del movimiento.

El rubro gastronómico es uno de los más afectados por la pandemia de coronavirus. Según indicaron fuentes del sector, hasta la fecha ya se cerraron más de 10.000 locales y se perdieron 150.000 puestos de trabajo. “Este golpe hará que otros 15.000 locales deban cerrar y se pierdan cerca de 200.000 puestos de trabajo”, advirtieron.

“Imposibilitarnos trabajar en el interior de nuestros locales no cambia el curso de la pandemia, pero sí decide el futuro de pobreza en Argentina. Las pérdidas para los trabajadores del sector serán irrecuperables”, agregaron desde la agrupación.

Ayer, pasadas las 23, los bares y restaurantes de Plaza Serrano comienzan de a poco a plegar sus sillas y mesas y a bajar las persianas
Ayer, pasadas las 23, los bares y restaurantes de Plaza Serrano comienzan de a poco a plegar sus sillas y mesas y a bajar las persianas


Ayer, pasadas las 23, los bares y restaurantes de Plaza Serrano comienzan de a poco a plegar sus sillas y mesas y a bajar las persianas

El dueño de La Cabrera, Gastón Riveira, aseguró que la situación se volvió “insostenible” y que por estos días el sector transita “una mezcla de tristeza y enojo”. “No sé en qué país se vio que sin caja tenés que seguir sosteniendo la estructura. Sin poder facturar tenés que seguir pagando alquileres, sueldos, sindicatos, cargas sociales, te imaginarás que hemos tomado créditos para pagar lo que debíamos del año pasado”, se lamentó.

Respecto al REPRO II, herramienta que busca reemplazar al programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) que se brindó el año pasado, expresaron que solo fue un “anuncio mediático que poco contempla la realidad gastronómica actual”.

“Es un problema muy grande el del REPRO, lo cobran dos de cada diez trabajadores. Pudieron acceder 40.000 personas del sector y en total somos más de 500.000. El ATP era muy accesible, pero el REPRO pide mucha información y requisitos que no siempre se tienen. Por ejemplo, si importaste café te dan de baja, si no tenés el balance al día lo mismo”, detalló Cilley.

Dólar blue hoy: a cuánto cotiza el viernes 16 de abril

Desde el sector resaltaron que están dispuestos a dialogar con el Gobierno nacional y le reprocharon la “inaceptable forma en la que se manejó, sin diálogo y a las escondidas”. Además, llamaron “a la cordura” del jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta y cada uno de los gobernadores para que no adhieran a la medida. El objetivo es que puedan trabajar con un aforo del 30% en el interior de los locales, siguiendo con los protocolos ya aprobados.

Que no se metan más con nosotros. Tengo que seguir bancando a mis 20 empleados y a mi familia, por eso voy a abrir. Que quede bien claro: el gallego de La Gran Taberna, de Combate de los Pozos e Hipólito Yrigoyen, no va a cerrar. Hay que trabajar y punto. Ya casi estoy de quedar trastornado de la cabeza”, aseveró su dueño, José Álvarez.

“A mí, la rebeldía, no”: la respuesta al mensaje de Alberto Fernández

Con el dedo en alto y voz determinante, el presidente Alberto Fernández advirtió: “A mí, la rebeldía, no”. Lo hizo en la conferencia de prensa que llevó a cabo luego de la reunión que mantuvo con el Jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Pero lejos de haberse amedrentado, el sector gastronómico volvió a reiterar que continuarán trabajando hasta las 23 horas y con un aforo del 30% en sus salones. “La postura no cambia”, añadieron.

“Todo el problema es trasladado hacia los malos de los empresarios, siempre somos los malos de la película. Estamos gobernados por gente que nunca pagó jornales. Si nunca pagaron salarios, no pueden saber lo que se vive del otro lado”, apuntó Riveira.

A la par de que siguen trabajando, los dueños de restaurantes y bares buscan entablar diálogo con el Gobierno, aunque por estos días ven que lo que antes era una mesa de discusión se convirtió en una pelea entre el Gobierno nacional y la Ciudad.

Si con los días siguen sin tener respuestas, tanto los sindicatos como las cámaras que nuclean a las empresas del sector recurrirán a la Justicia, tal como hizo Rodríguez Larreta con las clases presenciales. “Se están analizando todas las vías, aunque principalmente esperamos poder hacerlo mediante el diálogo. Si no se logra, tendremos que ir a la Justicia”, le dijeron a LA NACION representantes del movimiento Sillas al Revés.

“No nos gusta nada pararnos en una posición de estar en rebeldía, nosotros estamos trabajando y cumpliendo los protocolos. Rebelde es alguien que no cumple con los protocolos o es foco de contagios, como pasa en las fiestas clandestinas. No tenemos ganas de declararnos en rebeldía o desacatar una orden, pero sí pensamos que tenemos derecho a trabajar”, concluyó Cilley.

Los gimnasios tampoco cerrarán

Al igual que los gastronómicos, los gimnasios se resisten a los cierres. La diferencia es que en su caso la interpretación del decreto es que no se encontrarían alcanzados por las restricciones tal como fueron redactadas por el Ejecutivo. Su negocio, según entienden, no se engloba dentro de las actividades deportivas, recreativas o sociales en espacios cerrados que la medida publicada en el Boletín Oficial suspende.

Para nosotros está muy claro y por eso abrimos las puertas. En general abrieron todos los gimnasios, fue una decisión conjunta. El tema lo analizaron abogados y también algunos funcionarios que interpretaron la norma de esta misma manera. Lo que dice el artículo 4 del DNU es que si alguna jurisdicción entiende que tiene que poner restricciones más severas lo tiene que hacer, ahora depende de cada jurisdicción”, dijo Fernando Storchi, fundador y CEO de Megatlon y presidente de la Cámara Argentina de Gimnasios.