Los rebeldes etíopes descartan un "baño de sangre" si entran a Adís Abeba

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Los rebeldes que luchan contra el gobierno de Etiopía restaron importancia a las informaciones según las cuales se enfrentarían a una población hostil o provocarían un "baño de sangre" si avanzan hacia Adís Abeba, incluso cuando decenas de miles de personas juraron el domingo, durante una manifestación progubernamental, que defenderán a la capital de los rebeldes.

Los combatientes del Frente de Liberación del Pueblo de Tigré (TPLF) y sus aliados llevan un año enfrentados en una guerra con el gobierno que ha matado a miles de personas.

El primer ministro Abiy Ahmed, Nobel de la Paz en 2019, envió tropas al Tigré en noviembre del año pasado para derrocar al TPLF, acusándolo de atacar bases militares.

Pero el TPLF y sus aliados se han atribuido varias victorias en las últimas semanas, incluyendo la toma de ciudades a unos 400 kilómetros de la capital, y no han descartado marchar hacia Adís Abeba.

"Decir que la población de Adís se opone vehementemente a nosotros es totalmente exagerado", dijo a la AFP el portavoz del TPLF, Getachew Reda, en una entrevista el sábado por la noche.

"Adís es un crisol de culturas. Allí viven personas con todo tipo de intereses. Decir que habrá un baño de sangre si entramos es absolutamente ridículo", estimó.

Aunque los rebeldes entrarían en la capital para derrocar a Abiy Ahmed, el vocero dijo que tomar la capital no era "un objetivo".

También dijo que el TPLF, que dominó la política etíope durante casi 30 años hasta que Abiy Ahmed llegó al poder en 2018, no tenía ningún deseo de recuperar el poder.

- Masiva concentración -

Varios países han instado a sus ciudadanos a abandonar Etiopía y Estados Unidos ordenó el sábado la salida del personal no esencial de su embajada ante la escalada del conflicto.

El gobierno, que ha negado que la capital esté amenazada, declaró el estado de emergencia nacional y las autoridades de Adís Abeba han pedido a la población que se organice para defender la ciudad.

El Secretario General Adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, Martin Griffiths, y el Alto Representante de la Unión Africana para el Cuerno de África, Olusegun Obasanjo, estuvieron el domingo en Mekele, la capital de Tigré, para mantener conversaciones con funcionarios, entre ellos el jefe del TPLF, Debretsion Gebremichael, dijo Getachew Reda.

El Papa Francisco dijo el domingo desde el Vaticano que observaba el conflicto "con preocupación" y que esperaba que prevaleciera la vía "del diálogo".

Sin embargo, decenas de miles de personas se unieron el domingo a una concentración promilitar en la que los asistentes despreciaron los esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto, encabezados por el funcionario estadounidense Jeffrey Feltman, que llegó al país el jueves.

Los asistentes a la manifestación portaban pancartas en las que criticaban a los medios de comunicación occidentales por difundir "noticias falsas" que exageraban los avances de los rebeldes.

Varios residentes de Adís Abeba dijeron que no temían al TPLF. "No vendrán a Adís porque creo que los militares pueden destruirlos", dijo Kebede Hailu, un vendedor de ropa.

- Avances rebeldes -

El TPLF dominó las estructuras políticas y de seguridad de Etiopía durante 27 años, después de tomar Adís Abeba y derrocar al régimen militar-marxista del Derg en 1991. Gobernó hasta 2018, cuando Abiy Ahmed asumió el poder.

Después de meses de tensión, Abiy Ahmed envió en noviembre del año pasado al ejército a Tigré para destituir a las autoridades regionales dirigidas por el TPLF, a quienes acusó de atacar bases militares.

Declaró la victoria unas semanas después, pero en junio el TPLF retomó la mayor parte del Tigré, incluida la capital, Mekele, y desde entonces ha marchado hacia las regiones vecinas de Afar y Amhara.

El pasado fin de semana, los rebeldes afirmaron haber tomado dos ciudades estratégicas en Amhara.

Reda dijo a la AFP que los rebeldes habían avanzado desde entonces hacia el sur, en dirección a Ataye, una ciudad situada a 270 kilómetros al norte de la capital, y hacia el este, en dirección a Mile, una ciudad situada en la carretera de Yibuti que es crucial para el abastecimiento de Adís Abeba.

El TPLF ha dicho que ahora está llevando a cabo "operaciones conjuntas" con otro grupo rebelde, el Ejército de Liberación de Oromo, que predijo que Adís Abeba podría caer en cuestión de semanas.

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