Rebeldes prepararían avance a Damasco

BEIRUT, Líbano (AP) — Los insurgentes sirios se acercaron el viernes a kilómetro y medio (una milla) del corazón de Damasco, tomaron retenes del ejército y bloquearon una autopista vital con una hilera de neumáticos en llamas, en un avance notable dentro de su campaña en pos de la capital, celosamente resguardada por las fuerzas del régimen y considerada el bastión que, de caer, desencadenaría el fin a la guerra civil de casi dos años.

Los enfrentamientos provocaron temores de que Damasco, un gran centro cultural y una de las ciudades que más tiempo han permanecido habitadas en la historia, pueda ser el foco de una larga batalla que le provoque la destrucción observada ya en otras urbes. Semejante lucha podría desencadenar también un éxodo masivo de refugiados hacia países vecinos.

"Cualquier intento de los rebeldes por avanzar hacia el centro de Damasco significará el comienzo de una lucha muy larga", dijo el activista sirio Rami Jarrah. "Imagino que Alepo sería un ejemplo pequeño de lo que podría ocurrir en Damasco".

Alepo, el centro urbano más extenso de Siria y su principal polo comercial, ha sido convulsionada por la violencia desde mediados del año pasado, cuando los rebeldes lanzaron una ofensiva para apoderarse de la ciudad. Desde entonces, la violencia ha continuado, en un estancamiento mortífero, y la ciudad arrasada ha quedado dividida entre bastiones del gobierno y de los opositores.

La ofensiva más reciente en Damasco, lanzada desde el noreste de la ciudad, no parece coordinada con los rebeldes a otros extremos de la capital, y se desconocía si la insurgencia tendría capacidad para retener sus posiciones.

Intentos anteriores de avanzar sobre la capital han fracasado. Mediante una red de puestos de inspección, el gobierno controla el ingreso y la salida en esta ciudad fuertemente defendida, en la que los rebeldes no han logrado penetraciones importantes.

En Ginebra, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados reportó un aumento considerable en el número de personas que huyen de Siria. Unos 5.000 refugiados cruzan las fronteras diariamente hacia países vecinos. El éxodo masivo "es realmente una crisis", dijo el vocero de la agencia, Adrian Edwards.

Unos 787.000 sirios se contabilizan ya como refugiados, principalmente en Líbano, Irak, Jordania y Turquía, dijo Edwards. Esa cifra representaría un aumento de 25% tan sólo en enero.

Un avance rebelde sobre Damasco, que hasta ahora se ha salvado de la destrucción que ha envuelto a otras zonas del país, probablemente derivaría en una ola nueva de refugiados en Jordania y Líbano, donde los recursos comienzan a agotarse.

La crisis en Siria comenzó en marzo de 2011, con protestas mayoritariamente pacíficas, inspiradas por las revueltas que derrocaron dictadores en la región, un fenómeno que se conoció como la "Primavera Árabe". Pero la situación en Siria degeneró en una guerra civil, a medida que los opositores tomaron las armas para enfrentar a un régimen que reprimió brutalmente a los inconformes.

Tanto los rebeldes como el régimen del presidente Bashar Assad consideran posiblemente a Damasco como el punto definitivo en la guerra civil en la que han perdido la vida más de 60.000 personas.

Un portavoz de los grupos de oposición que luchan en la zona dijo que los insurgentes pretenden abrir un camino para un futuro asalto contra la ciudad.

"Esta no es la batalla por Damasco. Esta es la batalla para preparar la entrada a Damasco", dijo vía Skype el portavoz, que sólo se identificó por su apodo, Abu al-Fida, por temor a sufrir represalias.

La lucha giraba en torno a la principal carretera que conduce de la capital al norte del país.

Abu al-Fida dijo que un puesto de control en la carretera cambió el jueves de manos en dos ocasiones, pero dijo que los rebeldes ya habían asegurado su control el viernes.

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