Reapertura y marcha atrás: Argentina vive diferentes escenarios por COVID-19

Agencia EFE

Buenos Aires, 19 may (EFE).- Argentina atraviesa una situación sanitaria dispar, ya que varias localidades resolvieron dar marcha atrás con el alivio del confinamiento por la pandemia del COVID-19 ante el repunte del número de casos, mientras la provincia de Buenos Aires autorizó la reapertura de industrias en el cordón urbano que rodea a la capital, principal foco de contagio.

La curva de contagios creció de forma lenta en Argentina, ya que el país entró tempranamente en aislamiento obligatorio el 20 de marzo pasado, y hasta este martes registró 8.371 personas con coronavirus, de las cuales 384 fallecieron, con poco más del 70 % de las infectadas concentradas en la capital y la provincia de Buenos Aires, según informó este martes el Ministerio de Salud.

La disparidad del número de casos que muestran las distintas regiones llevó al Gobierno a diferenciar las condiciones de la cuarentena obligat la propia policía, y debe ser seriamente controlado por todas las autoridades responsables de la seguridad pública", puntuaron.

Cifras oficiales señalan que las muertes provocadas por la Policía representaron el 30,34 % de todas las muertes violentas en Río el año pasado, es decir que, de cada tres homicidios en este estado, uno fue provocado por agentes del orden.

Durante 2019 fueron registrados 1.810 casos un 18 % más que los ocurridos en 2018, según datos del Instituto de Seguridad Pública de Río.

La criminalidad en Río de Janeiro aumentó considerablemente tras los Juegos Olímpicos de 2016, lo que obligó al Gobierno a autorizar una intervención militar en 2018.

Aunque las cifras han disminuido, organizaciones defensoras de derechos humanos han criticado las políticas de seguridad pública adoptadas por la actual administración regional para frenar la violencia.

Witzel, un exjuez y exfusilero naval, ha legitimado públicamente la letalidad policial contra delincuentes en las favelas y defiende que francotiradores de elite abatan a criminales que porten fusiles e incluso que los uniformados puedan disparar contra las barriadas desde helicópteros.

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