Reapareció en Avellaneda. Cristina Kirchner, sobre su candidatura: “No hay renunciamiento, hay proscripción”

Cristina Kirchner durante la inauguración del polideportivo Diego Armando Maradona en Avellaneda.
Cristina Kirchner durante la inauguración del polideportivo Diego Armando Maradona en Avellaneda.

En su reaparición tras ser condenada por corrupción, la vicepresidenta Cristina Kirchner cuestionó este martes duramente a la Corte Suprema, también apuntó contra el Gobierno por retroceder en su decisión de desconocer el fallo a favor de la ciudad de Buenos Aires y dijo que está “proscripta” para competir en las próximas elecciones, pese a que su situación judicial no le impide ser candidata.

“Estamos ante un hecho ajurídico, como si hubiera desaparecido el Estado de Derecho”, aseveró la vicepresidenta, en referencia al fallo de la Corte Suprema que obligó al Gobierno a restituir los fondos quitados a la Ciudad.

La mayor parte de su discurso fue destinada a atacar a la Justicia y cuestionar a la Capital Federal. En tono electoral, la vicepresidenta buscó mostrarse interesada por la situación de la provincia de Buenos Aires, el territorio donde el kirchnerismo apunta a resistir como agrupación política.

El evento elegido para su reaparición fue la inauguración del Polideportivo Municipal Diego Armando Maradona en el barrio Villa Corina de Villa Dominico. Allí intentó mostrarse como “proscripta” al momento de negar que su autoexclusión como candidata a 2023 hubiera sido una decisión personal.

“No hay renunciamiento ni autoexclusión, hay proscripción”, dijo Cristina Kirchner.

El público mira el acto de Cristina Kirchner en los alrededores del complejo deportivo de Avellaneda
El público mira el acto de Cristina Kirchner en los alrededores del complejo deportivo de Avellaneda - Créditos: @Rodrigo Néspolo

Como la condena por Vialidad no está firme, la vicepresidenta en realidad se encuentra habilitada para presentarse en las elecciones.

Sin embargo, Cristina Kirchner insistió en definirse como “proscripta”. Y en esa línea agregó: “Esta proscripción la empezaron a pensar ese 9 de diciembre de 2015 cuando escuchaban que cantábamos ‘volveremos’”.

“Lo que dije ese día, después del fallo, fue meditado. No soy una loca”, dijo Cristina Kirchner. Pareció una respuesta al presidente Alberto Fernández.

La vicepresidenta cuestionó también el fallo de la Corte Suprema que ordenó al Ejecutivo incrementar los fondos que recibe la ciudad de Buenos Aires. “¿Qué está pasando con la democracia en la Argentina? Mauricio Macri dio muchísimo a la ciudad más rica de la Argentina”, preguntó Cristina Kirchner.

“La Corte hizo caso omiso a una ley, una cosa insólita”, acusó la exmandataria en relación con el fallo. “Estamos ante un hecho ajurídico. Este partido judicial está influyendo sobre la calidad de vida de todos los ciudadanos; hay que despabilarse”, incitó.

Si bien los dirigentes presentes volvieron a pedir con cantitos que sea candidata, la vicepresidenta no se mostró como postulante. Sin embargo, apuntó a destacar a la provincia de Buenos Aires y cuestionar a la ciudad y a su jefe de gobierno, Horacio Rodríguez Larreta.

También cuestionó, sin nombrarlo, a Alberto Fernández y a sus dirigentes más cercanos, que bautizó en el acto la “agrupación política amague y recule”. La alusión se refería al giro del Presidente en el enfrentamiento con la Corte Suprema, cuando primero amenazó con desobedecer el fallo a favor de la ciudad de Buenos Aires y luego dijo que lo acataría, pero pagaría con bonos.

Reaparición

Su aparición en Avellaneda fue el regreso de Cristina Kirchner después de haber recibido la condena por corrupción en la causa Vialidad.

Fernández de Kirchner envió guiños al PJ, al asegurar que la Justicia entrega “una patente de impunidad para todo aquel que no sea peronista”.

En los tramos finales de su discurso, la exmandataria habló de la existencia de una “doble vara” en la sociedad. A modo de ejemplo, para explicar su teoría, se valió del “caso [Gerardo] Milman”. “Voy a ser un poco grosera”, advirtió, comentario que se llevó los aplausos de quienes asistieron al evento en Villa Corina. Y a continuación relativizó el caso del diputado Juan Ameri, echado cuando apareció sesionando remoto mientras besaba el pecho de su novia. “Me acuerdo de que durante la pandemia, cuando las sesiones se hacía por Zoom, echaron a un diputado [Juan Emilio Ameri]... Voy a ser un poquito grosera... Porque le besaba una teta a la novia. Lo echaron. Era una acto impropio, no lo estoy justificando. Pero, simplemente para graficar, lo echaron”. “Han desaforado a algún otro diputado también, como lo fue el arquitecto [Julio] De Vido, quien estuvo dos años preso por una causa”, sumó luego para justificar la supuesta doble vara con el peronismo. Y volvió entonces sobre Milman: “¿Y qué pasa? Cuando nos enteramos por los medios de que el señor [en referencia a Gerardo Milman] tiene no sé cuántas señoritas a cargo. Pero no solamente eso, que siendo integrante de la Comisión de Seguridad tenía vinculaciones y contratos con empresas de seguridad”.