Reabre renovado el Teatro Tronador, un emblema de Mar del Plata

Virginia Mejía

Después de cinco años de permanecer clausurado y abandonado, el 28 de este mes finalmente se reinaugurará uno de los teatros emblemáticos de Mar del Plata, el Tronador.

Sus salas fueron testigos de la época dorada de la comedia; actuaron allí desde Alberto Olmedo, hasta Susana Giménez y Jorge Porcel. Luego de una puesta en valor integral, esta temporada el teatro volverá a brillar para ofrecerle al público gran variedad de espectáculos.

Además, un sector del inmueble se remodeló para poder albergar la primera sede del Teatro Colón fuera de la ciudad de Buenos Aires, que ya fue habilitada hace dos años.

El Tronador no resultó ajeno al cierre de teatros que padeció la ciudad balnearia durante los últimos años. Fue clausurado en 2015. Sin embargo, a principios del 2017 comenzó la renovación del complejo de más de 3000 metros cuadrados situado en Santiago del Estero 1746.

Si bien es un espacio polifuncional, al pasar por la puerta el público inexorablemente se remonta a la época de las marquesinas iluminadas con nombres de estrellas de la cultura popular de los últimos 40 años, cuando el teatro era una joya sagrada destinada a hacer reír.

"Su estado era deplorable, pero lo hicimos prácticamente a nuevo. Todos los materiales utilizados son de primer nivel. Sin dudas es un lujo, va ser a ser la mejor sala de Mar del Plata y un referente para todo el país", dijo a LA NACION uno de los arquitectos encargados de la puesta en valor, Alfio Sambataro, profesional convocado por el grupo propietario del complejo, liderado por el empresario Marcelo González.

"Tronador es un tipo de teatro que Mar del Plata antes no tenía. Para reinaugurarlo contamos con especialistas que viajan por todo el mundo construyendo salas en Alemania, Suiza, Suecia, España y Francia, por ejemplo", dijo González.

Al ingresar al lugar, saltan a la vista las nuevas escaleras mecánicas que conectan la calle con el foyer, cuyos pisos son de mármol italiano blanco y negro. En el primer nivel funcionan los sectores de la boletería, la confitería, el guardarropa y los sanitarios para el público. Estos espacios también fueron totalmente renovados.

En el segundo nivel se encuentra la sala de teatro propiamente dicha, con cuatro plantas de camarines nuevos: vestuario, maquillaje, grupos y estrellas del espectáculo, explicó el arquitecto Sambataro. En cuanto al escenario, es de 18 metros por 14 metros, desmontable; fue diseñado pieza por pieza por torneros especializados. También posee varas automatizadas traídas de Alemania y un telón motorizado de última generación.

La sala cuenta con 800 butacas de cuero azul frente al escenario. Para mejorar la perspectiva desde las mismas, se redibujaron los niveles del salón. Posee ocho palcos, para entre 8 y 11 personas, que tendrán servicio preferencial de cocheras y de bar. Todo el complejo presenta un nuevo sistema especial de insonorización. Se puede hacer allí desde conciertos sinfónicos hasta un espectáculo de canto lírico o un show de rock.

Debido al mal estado que presentaba, el techo de la sala fue demolido y reconstruido con más de 200 toneladas de hierro para sostener las pasarelas aéreas que cruzan el espacio de lado a lado. A través de ellas transita el público que realiza las visitas guiadas que repasan la historia del lugar.

Sede del Colón

El teatro dejó de ser el Tronador clásico, ya que al foyer se le agregó una radio en vivo y una sala de exposiciones donde van a exhibir el vestuario artístico del Teatro Colón de Buenos Aires.

En su interior funciona también el Instituto Superior de Arte del Colón: se trata de la primera sede del teatro fuera de la Capital. Con ese objetivo, los dos salones que lo componen fueron reacondicionados. Una de las características principales es que cuentan con un sistema de aislamiento acústico y que poseen pisos Harlequin importados, especiales para ballet.

En el lugar se dicta gratuitamente la carrera de Danza con maestros oficiales del Colón, que se instalaron definitivamente en la ciudad balnearia. Al mismo tiempo, hay un anexo del complejo Tronador situado en la esquina del teatro, sobre la intersección de San Martín y Santiago del Estero, donde funciona la Escuela Orquestal de Música y Canto del Colón. Allí se dictan gratuitamente las carreras de Canto Lírico, Caracterización, Dirección Escénica de Ópera y Preparación Musical de Ópera.

El Tronador abrió sus puertas en 1979. La primera obra que se estrenó fue Operativo Contable y el último espectáculo antes del cierre definitivo fue Kiene Soneto. El 28 de este mes será reinaugurado con un show de la Sinfónica y el Coro Estable del Teatro Colón. Entre la programación que tendrá este verano se destaca la presentación de Les Luthiers.