Las razones del giro de Alberto Fernández sobre el proyecto minero que divide a Chubut

Ana Tronfi
·5  min de lectura
Alberto Fernández viajó a Chubut
Alberto Fernández viajó a Chubut

COMODORO RIVADAVIA. – El presidente Alberto Fernández desembarcó el sábado en Chubut y quedó atrapado en la tormenta perfecta. El PJ, cruzado por las feroces internas que atraviesan la Casa Rosada y se replican en esta provincia; el errante liderazgo del gobernador Mariano Arcioni, cuestionado por la Nación, y una ciudadanía dividida por el proyecto de zonificación minera, confluyeron en una lluvia de piedrazos al vehículo oficial en Lago Puelo.

Atrapado junto a su esposa, Fabiola Yañez, entre los gritos de los grupos antimineros -de mayor representatividad en la cordillera-, Fernández se desligó del controvertido debate y mandó un mensaje propio al círculo rojo de la dirigencia provincial: “A este tema tienen que resolverlo los chubutenses”.

El Gobierno toma distancia de Arcioni tras el ataque con piedras al Presidente en Chubut

Con la discusión en torno a la minería en Chubut resuena la interna a nivel nacional y su consecuente efecto cascada en la Legislatura de Chubut, fracturada por el ajedrez partidario e intereses contrapuestos.

Alberto Fernández ya había quedado expuesto a la falta de coordinación de la dirigencia de esta provincia, como un anticipo de lo que vivió en carne propia el último fin de semana durante su visita oficial a los damnificados por los incendios. En febrero pasado, durante una reunión de la que participaron Arcioni, el vicegobernador Ricardo Sastre y el diputado provincial del PJ, Carlos Eliceche, Fernández dio desde la Casa Rosada su explícito aval al nuevo proyecto productivo de Chubut, dueña de uno los reservorios de plata mas importantes del mundo. El objetivo: ordenar el debate provincial, esperando un efecto instantáneo sobre la Legislatura.

Alberto Fernández viajó hoy a la provincia del Chubut para recorrer las zonas afectadas por los incendios y fué repudiado por los habitantes que dicen No a la megamineria
Marcelo Martínez


Alberto Fernández viajó hoy a la provincia del Chubut para recorrer las zonas afectadas por los incendios y fué repudiado por los habitantes que dicen No a la megamineria (Marcelo Martínez/)

Pero en esta provincia nada sale como se planea: apenas 72 horas después de aquel apoyo oficial, el Presidente recibió en su despacho al presidente del PJ de Chubut y enemigo íntimo de Arcioni, Carlos Linares. Junto al intendente de Comodoro Rivadavia, Juan Pablo Luque, criticaron el proyecto oficial y pidieron mayor participación en la iniciativa provincial.

Lejos de alinearse con la postura presidencial, Linares vociferó públicamente que habría sanciones contra los diputados justicialistas que avalen la zonificación minera. No solo dejó afuera del juego al propio Fernández sino al peronista y prominero Carlos Eliceche, exintendente de Puerto Madryn, referente de peso en el justicialismo provincial y presidente de la Comisión de Recursos Naturales en la Legislatura.

La intervención de Cristina

Detrás del posicionamiento del PJ “opositor” a la iniciativa sobrevoló la figura de Cristina Kirchner que, mapa electoral en mano, observó la supuesta inconveniencia en el tratamiento del proyecto y el riesgo de que en las próximas elecciones derive en la pérdida de alguna de las tres bancas que en el Senado de la Nación hoy le garantizan Mario País, su amiga Nancy González y el converso Alfredo Luenzo.

Alberto Fernández viajó hoy a la provincia del Chubut para recorrer las zonas afectadas por los incendios y fué repudiado por los habitantes que dicen No a la megamineria
Marcelo Martínez


Alberto Fernández viajó hoy a la provincia del Chubut para recorrer las zonas afectadas por los incendios y fué repudiado por los habitantes que dicen No a la megamineria (Marcelo Martínez/)

El proyecto cuyo tratamiento está pendiente en la Legislatura de Chubut es el 128/20 fue presentado en noviembre del año pasado por Arcioni, el principal defensor de la minería. Allí se propone habilitar la explotación minera en los departamentos del Gastre y Telsen, una zona jaqueada por el despoblamiento ovino y la consecuente falta de empleo en el centro de Chubut.

Mas allá del resultado de la votación en la Legislatura, con el tratamiento se saldaría una deuda pendiente desde la sanción de la Ley 5001, que prohibió en 2003 la explotación minera a cielo abierto. Sin embargo, aquella norma daba un plazo de 90 días zonificar la provincia y definir sectores en los que se podría avanzar con esta actividad productiva, previo consenso social.

Aliado de Massa y jaqueado por la crisis

Casi 20 años después y con el explícito aval de Alberto Fernández, Arcioni -un gobernador alineado con Sergio Massa y cuya imagen pública sigue devaluada por el impacto de las demoras en el pago de los sueldos a empleados estatales hasta noviembre del año pasado- mantuvo firme el proyecto.

Fue la comisión de Recursos Naturales que coordina Eliceche la que garantizó el dictamen que dio pie a un próximo tratamiento en el recinto. Incluyó modificaciones como la obligatoriedad de consultar previamente a comunidades originarias, “antes de tomar cualquier medida relacionada con el desarrollo minero dentro del área de zonificación” prevista en la ley, que pudieran afectarlas de manera directa. Se sumó un esquema con percepción de renta y regalías y tuvo participación el Servicio Geológico Minero (SEGEMAR), que depende de Nación. Todo bajo la atenta mirada del secretario de Minería, Alberto Hensel.

Sin embargo, las internas en la Legislatura y la ruptura de los bloques eclipsó el debate de fondo en la Legislatura, que deberá definir por sí o por no el futuro productivo de Chubut. Lo mismo que ocurrió con Alberto Fernández este fin de semana, en donde los intereses cruzados terminaron por cooptar la agenda oficial, dejando sin micrófono a los afectados por los incendios en la cordillera.

Fernández ahora toma distancia del debate minero y de Chubut, la provincia a la que garantizó con algún salvataje y nuevo endeudamiento la posibilidad de salir del pago escalonado a los empleados estatales. El viento de cola que creyó tener Arcioni colapsa ahora en el terreno de la política y la guerra sin cuartel al ala dura del kirchnerismo.

Tras los incidentes en Lago Puelo, el ministro de Seguridad de Chubut, Federico Massoni, apuntó los cañones contra el intendente de Lago Puelo, Augusto Sanchez, y el diputado nacional y amigo de Máximo Kirchner, Santiago Igón, por cambiar el itinerario del presidente en Lago Puelo y vulnerar su seguridad. Los acusó de llevar al presidente a la “boca del lobo”.

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La respuesta llegó del Ministerio del Interior, a través de Eduardo “Wado” de Pedro. “Hoy, en lugar de reconocer la violencia contra la comitiva presidencial, el gobernador elige atacar al intendente de Lago Puelo, que está trabajando junto al Presidente para asistir a su comunidad”, disparó. En su cuenta oficial en Twitter, agregó: “no estaba prevista la presencia del gobernador Arcioni. Sabíamos que eso iba a generar malestar y enojo debido a la gran cantidad de problemas sin solución que acumula la provincia”.