No hay razones para el diálogo sino se descongelan fondos: Jefe negociador de Venezuela

FOTO DE ARCHIVO-Conferencia de prensa después de la última ronda de conversaciones con la oposición y el gobierno venezolano en la Ciudad de México

CARACAS, 17 ene (Reuters) - El jefe negociador del Gobierno de Venezuela en los diálogos con la oposición dijo el martes que no hay razones para retornar a esa mesa de conversaciones si los opositores "no devuelven" los recursos congelados y que se supone ambas partes iban a destinar a un fondo para atender las necesidades humanitarias del país.

Delegados del Gobierno del presidente Nicolás Maduro y de la oposición firmaron el pasado noviembre en México un acuerdo para crear un fondo que sería administrado por Naciones Unidas y al que destinarían unos 3.000 millones de dólares.

Desde fines del año pasado el Gobierno sostiene que la oposición debe cumplir su palabra y "liberar" esos fondos, mientras que los opositores recalcan que el acuerdo fue de las dos partes y que ellos no pueden gestionar esos recursos que están congelados en bancos por distintos procesos judiciales y debido a las sanciones impuestas por Estados unidos.

"Si no se cumple con la devolución al pueblo de Venezuela de los 3.200 millones de dólares que le habían robado, que le habían secuestrado y que habíamos acordado que se devolviera pues no hay ninguna razón para continuar un diálogo con gente sin palabra", dijo Jorge Rodríguez, jefe negociador del Gobierno y a la vez presidente de la Asamblea Nacional, dominada por el oficialismo.

Rodríguez, en la sesión del parlamento del martes transmitida por la televisión estatal, agregó que su "obligación moral" es hacer cumplir el acuerdo.

La oposición ha buscado proteger de los acreedores el dinero para el fondo humanitario por lo que han mantenido en confidencialidad los detalles de su liberación.

En los diálogos que se iniciaron en agosto del 2021, y fueron suspendidos casi de inmediato por el Gobierno hasta esa segunda ronda a fines del 2022, se busca llegar a un acuerdo político para realizar elecciones generales "libres y transparentes" como han pedido los opositores, así como países occidentales como Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea.

(Reporte de Vivian Sequera y Deisy Buitrago, editado por Aida Peláez-Fernández)