La posible razón por la que te cuesta quedarte dormido por la noche

Con las tardes tan oscuras y sombrías, uno pensaría que resulta más fácil acurrucarse y quedarse dormido en invierno. Pero, si te encuentras dando vueltas por la noche, es hora de configurar la alarma y levantarte para salir por la mañana.

Puede sonar contraproducente cuando estás cansado, pero absorber la luz del sol de la mañana, incluso en los días nublados, puede ayudarnos a dormir por la noche, según una nueva investigación de la Universidad de Washington.

El estudio encontró que quedarse dormido más tarde es común en los meses de invierno. Y todo tiene que ver con la cantidad de luz que recibimos durante el día y cuándo la recibimos.

Para evaluar cómo cambia nuestro sueño a lo largo de las estaciones, los investigadores equiparon a más de 500 estudiantes universitarios con rastreadores de muñeca para monitorizar sus patrones de sueño y de exposición a la luz.

Los datos indicaron que los estudiantes dormían aproximadamente la misma cantidad de horas cada noche, independientemente de la estación. Sin embargo, se dormían más tarde en los meses de invierno en comparación con los de verano (y también se levantaban más tarde al día siguiente).

De hecho, los resultados encontraron que en los días escolares del invierno los estudiantes se acostaban de media 35 minutos más tarde y se despertaban 27 minutos después que en los días escolares de verano.

Los investigadores concluyendo que la iluminación insuficiente durante el día genera problemas durante la noche.

“Nuestros cuerpos tienen un reloj circadiano natural que nos dice cuándo irnos a dormir por la noche”, dijo el autor principal Horacio de la Iglesia, profesor de biología de la UW.

“Si no nos exponemos lo suficiente a la luz durante el día cuando sale el sol, eso ‘retrasa’ el reloj y, por tanto, el inicio del sueño por la noche”, agregó.

Los datos indicaron que cada hora de luz diurna “aumentaba” las fases circadianas de los estudiantes en 30 minutos. Los investigadores también encontraron que la exposición a la luz durante el día tuvo un mayor impacto que la exposición a la luz durante la noche, por lo que es beneficioso obtener el aporte de vitamina D más temprano en el día. Y, desafortunadamente, la luz artificial no es suficiente.

“La luz del el día, especialmente en la mañana, adelanta tu reloj, por lo que te cansarás más pronto por la noche, pero la exposición a la luz tarde en el día o temprano en la noche lo retrasará, lo que hará que te sientas cansado”, comentó De la Iglesia.

“En última instancia, el momento en el que te quedas dormido es el resultado del tira y afloja entre estos efectos opuestos de la exposición a la luz en diferentes momentos del día”, agregó.

Entonces, ¿qué significa todo esto?

En pocas palabras, significa que, si puedes encontrar la motivación para levantarte de la cama por la mañana, resistir a la somnolencia y salir al aire libre, dormirás mejor esa noche.

“Muchos de nosotros vivimos en ciudades y pueblos con mucha luz artificial y estilos de vida que nos mantienen en el interior durante el día”, señaló el experto.

“Lo que muestra este estudio es que necesitamos salir, aunque sea un rato y especialmente por la mañana, para obtener esa exposición a la luz natural. Por la noche, habría que minimizar el tiempo frente a la pantalla y a la iluminación artificial para ayudarnos a conciliar el sueño”, puntualizó.

Este artículo fue originalmente publicado en la edición británica del HuffPost y ha sido traducido del inglés

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