Un ramo de flores, una interrupción y “diferencias profundas”: Vladimir Putin y Angela Merkel se reunieron por última vez

·4  min de lectura
Vladimir Putin y Angela Merkel
EVGENY ODINOKOV

MOSCÚ.- Viejos conocidos, Angela Merkel y Vladimir Putin tuvieron hoy su último encuentro de líderes. La canciller alemana dejará a fines de septiembre su cargo, el mismo que ostenta desde 2005, cuando el actual presidente ruso ya estaba en la cúpula del poder de su país.

Merkel y Putin se reunieron hoy en Moscú con la situación del opositor ruso Alexei Navalny como principal tema de tensión. Pero antes de abordar los temas ríspidos, Putin se permitió un gesto de despedida: entró al salón del encuentro con un ramo de flores para la canciller alemana, según se vio en el video del momento. Luego de entregarle el ramo a un asistente, Merkel saludó en ruso –idioma que conoce, así como su par ruso habla alemán- al ministro de Relaciones Exteriores del Kremlin, Sergei Lavrov.

Durante la reunión –en la que a Merkel le sonó el teléfono, lo que interrumpió brevemente las conversaciones-, la canciller alemana pidió que el diálogo entre los dos países siga adelante después de que ella abandone el poder pese a las “diferencias profundas” que mantienen los dos países.

“Aunque tengamos profundas diferencias, hablamos. Y esto debe seguir así”, dijo Merkel, quien en sus 16 años de mandato ha mantenido una relación compleja y ambivalente con el mandatario ruso.

El mandatario ruso destacó que Alemania sigue siendo “uno de los principales socios de Rusia en Europa y el mundo” y le respondió a la canciller: “Mantenemos un contacto permanente por teléfono. Tenemos muchas cuestiones que deben ser afrontadas en un encuentro cara a cara: estoy seguro de que esta no será solo una visita de adiós, tras su decisión de no ocupar nuevamente el cargo de canciller federal, sino una visita llena de contenidos serios y prácticos”.

Pedido por Navalny

Merkel y Putin han tenido opiniones diferentes sobre muchos temas desde hace años: desde Ucrania hasta Siria, pasando por los ciberataques atribuidos por Berlín a Moscú y el envenenamiento del opositor Alexei Navalny hace exactamente un año, quien luego se recuperó en un hospital de Berlín.

“He exigido una vez más al presidente que libere a Navalny y he dejado claro que seguiremos ocupándonos del caso”, dijo Merkel.

“Desde nuestro punto de vista, la condena a permanecer en un penal sobre la base de un veredicto anterior, que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha calificado de manifiestamente desproporcionado, es inaceptable”, señaló la canciller, sobre el opositor de 45 años.

Elegir la fecha del aniversario no fue casual, ya que como dijo el vocero de Merkel, Steffen Seibert, los requerimientos alemanes “aún no fueron satisfechos”, el caso “no está resuelto” y es un “pesado fardo” sobre las relaciones entre ambos países.

Por su parte, el Ministerio de Relaciones exteriores ruso emitió también hoy una declaración en la que acusa a Alemania y a sus aliados en este asunto de “provocación planificada para desacreditar a Rusia”.

Vladimir Putin y Angela Merkel
Kremlin Pool Photo via AP


Merkel y Putin comparten las esferas del poder global desde 2005 (Kremlin Pool Photo via AP/)

En este vigésimo viaje y último oficial a Rusia, Merkel también abordó con Putin la situación en Afganistán y Libia.

En una conferencia conjunta posterior al encuentro, el presidente ruso pidió a la comunidad internacional que impida el “colapso” de Afganistán y advirtió que debe impedirse que los “terroristas” salgan del país, ocultos como refugiados.

En lo que sería su gira de despedida, la canciller alemana viajará el domingo a Kiev, donde se reunirá con el presidente Volodimir Zelenski. Y el 29 de agosto volará a Israel para una visita de Estado, anunció en Berlín la vocera Ulrike Demmer. Merkel se reunirá con el premier Naftali Bennett, el presidente Isaac Herzog y el ministro de Exteriores Yair Lapid.

El vínculo

Hoy, al arribar, la canciller germana depositó una corona de flores en la tumba del soldado desconocido en la capital rusa, en conmemoración del 80 aniversario de la invasión de la entonces Unión Soviética por parte de la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). En el conflicto, la Unión Soviética lamentó 27 millones de muertos, más víctimas que ningún otro país.

Merkel, rusófona crecida en la RDA, y Putin, que habla alemán por sus años de servicio en el KGB en Alemania del Este, siempre han reivindicado haber establecido una verdadera relación de trabajo a pesar de sus diferencias.

Desde 2005, cuando la canciller llegó al poder, han discutido duramente o con ironía, sobre muchos temas, desde Siria hasta Ucrania o Bielorrusia, los ciberataques atribuidos por Berlín a Moscú o el envenenamiento de Navalni.

Una reunión entre Putin y Merkel en enero de 2006, en Moscú
Jan Bauer


Una reunión entre Putin y Merkel en enero de 2006, en Moscú (Jan Bauer/)

Sin embargo, el diálogo nunca se rompió por completo entre estos dos veteranos de la escena internacional.

Como en julio en Washington, la canciller, de 67 años, llegó a Moscú a despedirse antes de retirarse del escenario político, tras las elecciones legislativas alemanas del 26 de septiembre.

Agencias AFP, DPA y ANSA

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.