Rajapaksa se enfrenta a una batalla legal tras su regreso a Sri Lanka

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Colombo, 5 sep (EFE).- El expresidente de Sri Lanka Gotabaya Rajapaksa se enfrenta, tras regresar a la isla después de casi dos meses de autoexilio en el extranjero, a un caso frente al Tribunal Supremo sobre la desaparición de dos defensores de los derechos humanos hace más de una década, afirmó este lunes a Efe el abogado del caso.

Rajapaksa está desprovisto de la inmunidad que le otorgaba su puesto y, según el letrado Nuwan Bopage, será citado a declarar ante el máximo órgano judicial por la desaparición de los activistas Lalith Kumar Weeraraj y Kugan Muruganandan en 2011.

El exmandatario era en el momento de la desaparición secretario del Ministerio de Defensa, y fue implicado posteriormente en el caso por un antiguo portavoz.

"Cuando Keheliya Rambukwella fue llamado a testificar en el caso, dijo que Gotabaya estaba al corriente de la desaparición. Gotabaya fue convocado a testificar pero nunca apareció ante el tribunal gracias a excusas", dijo Bopage.

Según el abogado, el Supremo citó a comparecer a Rajapaksa el mes pasado, pero para entonces el mandatario ya había salido del país, tras verse obligado a renunciar al poder en julio por una ola de manifestaciones desatadas por la pero crisis económica en la historia de Sri Lanka desde su independencia en 1948.

Rajapaksa, artífice de la ofensiva que puso fin en 2009 a casi tres décadas de guerra civil, ha sido acusado repetidamente de encarnar la brutalidad del conflicto y de atentar contra los derechos humanos.

La ONG Proyecto Internacional de la Verdad y Justicia (ITJP, en inglés) y la organización Periodistas para la Democracia en Sri Lanka condenaron el pasado mayo las sangrientas operaciones contra los insurgentes en los años 80 de soldados bajo el mando de Rajapaksa.

La vuelta del exmandatario a Sri Lanka tuvo lugar mientras una delegación del país isleño se dispone a intervenir en la próxima sesión del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, donde deberá informar al organismo sobre el proceso de reconciliación nacional tras la guerra.

Ante el temor de que la comunidad internacional cuestione la represión de los manifestantes tras las grandes protestas por la crisis económica, las autoridades esrilanquesas advirtieron de que no buscan una "confrontación" ante el Consejo.

El ministro de Exteriores, Ali Sabry, reafirmó este lunes en una rueda de prensa el "compromiso" bajo el "marco constitucional" de Sri Lanka por avanzar en el proceso de reconciliación, pero sin injerencias externas.

"No podemos utilizar mecanismos externos porque nuestra constitución no nos lo permite", dijo Sabry, frente a las presiones de la comunidad internacional a lo largo de los años ante el lento proceso de reconciliación nacional.

(c) Agencia EFE