Radiografía: un estudio sobre ausentismo escolar encendió alertas y ya buscan cómo atacar la problemática

·6  min de lectura
En Mendoza, los docentes pueden registrar de manera digital las asistencias
En Mendoza, los docentes pueden registrar de manera digital las asistencias - Créditos: @Fotografía Gobierno de Mendoza

MENDOZA.- La pandemia dejó al desnudo las falencias educativas en la Argentina y la importancia de la presencialidad de los chicos en las aulas. Sin embargo, antes de la crisis sanitaria ya se vislumbraba el impacto negativo de las inasistencias. De todas maneras, esta realidad no había sido estudiada a fondo y diagnosticada en el país, principalmente por la escasez de datos digitalizados. En este sentido, toma gran relevancia en esta provincia, que cuenta con información nominalizada online, un reciente informe realizado por Alejandro Ganimian, profesor asistente de Psicología y Economía Aplicadas de la Escuela Steinhardt de Cultura, Educación, y Desarrollo Humano de la Universidad de Nueva York.

“El piso queda prendido, no se puede ni caminar”. Los incendios acorralan a los isleños y a la fauna del Delta

El documento, titulado “Las ausencias de los estudiantes a la escuela en la provincia de Mendoza. Incidencia, antecedentes y posibles consecuencias”, muestra a las claras, con datos duros y precisos, el efecto que produce el ausentismo escolar, sobre todo en las poblaciones más vulnerables, y las soluciones para revertir la problemática, que se observa mucho más en las naciones en vías de desarrollo.

El estudio, con datos registrados antes de la pandemia, reveló varias cuestiones a tener en cuenta: en primaria, el alumno promedio tuvo un ausentismo de hasta 24 días, y en secundaria, de hasta 17 días. Además, perdió hasta 13% del calendario escolar en primaria y hasta 10%, en secundaria. También, el trabajo muestra que los estudiantes de primaria que se ausentaron perdieron hasta 121 horas de clases; y los de secundaria, hasta 111. Y un dato llamativo y preocupante: las ausencias varían más en el nivel primario, con mayor incidencia en escuelas públicas, donde la mayoría falta hasta 32 días; mientras que en las privadas registra hasta 19 jornadas. Otra referencia que alerta: las faltas fueron más altas en escuelas públicas de áreas marginales y escuelas privadas rurales de frontera. Y otro dato contundente: en general, los alumnos con las notas más bajas son mucho más propensos a ausentarse. También, se detectó cuándo se produce el mayor número de ausentes: los estudiantes faltan más en mayo, antes de las vacaciones de invierno, y de agosto a noviembre las ausencias se mantienen altas. También, los alumnos faltan más los viernes, antes del fin de semana; y se ausentan más los días antes o después de los feriados.

El análisis también se focaliza en la realidad de las familias y su incidencia en el ausentismo. Por ejemplo, los estudiantes con madres de mayor nivel educativo y con ocupación remunerada son menos propensos a ausentarse.

Artemis: los curiosos moonikins, el principal reto científico y el anhelo de pisar el planeta rojo de la nueva misión espacial estadounidense

Medidas

¿Qué se puede hacer para reducir las ausencias? Es otra de las preguntas clave que se responde en el informe. En este sentido, explica Ganimian, varios estudios internacionales encuentran que cuando las escuelas se comunican con los padres, las faltas se reducen. Sin embargo, estas iniciativas combinaban llamadas, mensajes de texto y correos electrónicos, lo que es difícil de hacer en gran escala. Otras usaban cartas, lo que resulta menos viable en contextos en los que los envíos tardan tiempo y son menos propensos a ser leídos. Estudios posteriores demostraron que enviar solamente mensajes de texto reduce las ausencias de forma similar. Sin embargo, algunos se realizaron en pocas escuelas. Otros requirieron que los investigadores digitalicen los registros de ausencias en papel para poder procesarlos. “El desafío es diseñar un sistema de comunicación con los padres que pueda implementarse a gran escala. En Mendoza, algunas escuelas ya envían mensajes de texto a los padres cuando sus hijos faltan; una experiencia sobre la que se puede construir”, aporta el especialista.

Por tal motivo, ya comenzó una evaluación de impacto de dos intervenciones para reducir el ausentismo. La muestra incluirá a 598 escuelas públicas primarias. Se asignarán a los establecimientos por sorteo a tres grupos: al primero enviarán mensajes de texto bisemanales para informar a los padres cuando los estudiantes faltan a la escuela (correctivos); al segundo, enviarán mensajes de texto antes de los fines de semana, para recordar sobre la importancia de la asistencia, los efectos del ausentismo y el rol que los padres pueden cumplir en prevenir las ausencias (preventivos); el tercer grupo será uno de control al que no se le enviarán mensajes. A fin de año, el estudio permitirá entender si alguna de estas iniciativas reduce las ausencias, y de ser así, cuál funciona mejor.

Impacto

Hubo una motivación para desarrollar el estudio, según expuso el experto. Varias investigaciones, principalmente, en países de ingreso alto, indican que cuando los estudiantes faltan a la escuela, son menos propensos a un buen desempeño en la escuela en el corto y mediano plazo: sacarse buenas notas, pasar de grado y graduarse; o bien, son más propensos a comportamientos que impactan adversamente sus oportunidades en el largo plazo: consumir alcohol o drogas y delinquir. A pesar de esta evidencia, explicó Ganimiam, existen muy pocos estudios sobre la incidencia, antecedentes y consecuencias de las ausencias de los estudiantes en países de ingresos bajo y medio.

“En la Argentina, contamos con escasa evidencia acerca de la prevalencia de las ausencias de los estudiantes a la escuela”, señaló a LA NACION el especialista, en relación a las encuestas de estudiantes. Por ejemplo, en 2016, el 8,2% de estudiantes de sexto grado de primaria y 30,4% de quinto y sexto año de secundaria reportaron más de 17 inasistencias en el año, según las Pruebas Aprender. “Lo ideal sería poder tener datos sobre las ausencias registradas por las escuelas que ofrecen una perspectiva más cercana a la realidad. Todas las escuelas registran las ausencias de sus estudiantes en papel. Sin embargo, pocas jurisdicciones digitalizan estos datos para facilitar su análisis y ninguna difunde los resultados de análisis estos datos públicamente”, completó Ganimian en el estudio.

¿Por qué se eligió a Mendoza para el estudio diagnóstico de ausentismo escolar? La provincia es pionera en recolectar sistemáticamente datos sobre las ausencias de los estudiantes y aprovecharlos para informar el diseño de políticas públicas para reducirlas, destacó el informe. De acuerdo con resoluciones del gobierno escolar mendocino, desde 2018, los docentes suben información sobre las faltas de sus estudiantes a la plataforma online Gestión Educativa Mendoza (GEM), para permitir su digitalización. Además, desde 2019, el GEM reemplaza a los registros en papel, y reduce el trabajo requerido para cargar esta información y, por lo tanto, incrementando las chances de que se realice. En tanto, el GEM registra toda esta información de forma nominal, y permite un diagnóstico preciso de las ausencias de cada estudiante. “El GEM recolecta mucha otra información sobre las escuelas y los estudiantes, permitiendo así su cruce con los datos de ausencias. Desde 2020, vengo trabajando con la provincia para entender mejor los patrones de las ausencias y así poder diseñar, pilotear y evaluar el impacto de una intervención en 2022″, destacó el profesional, quien trabajó con la Dirección de Evaluación de la Calidad Educativa (DECE), dentro de la Dirección General de Escuelas (DGE).