Con un gol polémico, Racing venció a Colón y se ilusiona en la Copa de la Liga

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Racing juega con Colón en Avellaneda
FOTOBAIRES

Con un gol polémico y agónico, Racing logró ante Colón un triunfo aliviador por 2 a 1, que además le permite ilusionarse con meterse en los cuartos de final de la Copa de la Liga.

La jugada que reclamó todo el equipo Sabalero se dio a los 48 del complemento, casi en el último instante de juego. Llegó un corner desde la izquierda, cabeceó Cáceres y la pelota ingresó junto al palo izquierdo de Burián. Sin embargo, la defensa del equipo conducido por Eduardo Domínguez reclamó la clara posición adelantada de Darío Cvitanich, aduciendo que la presencia del delantero molestó la visión del arquero. Sin embargo, el gol fue convalidado.

Parecía que la Academia no poder salir de su crisis. Ante el Sabalero, en Avellaneda, exhibía una mejor imagen desde los futbolístico, pero inesperadamente quedó en desventaja. Pese a ello, pudo reaccionar rápido y se fueron al descanso 1 a 1.

El desarrollo del primer tiempo fue entretenido, pero con pocas chances claras de gol. Sin embargo, la mala racha del local y el aura que tiene Luis Miguel Rodríguez se fusionaron para que en el primer acercamiento al área racinguista, el Sabalero se pusiera en ventaja.

A los 41, un corner desde la derecha fue peinado hacia atrás por Copetti, en el área chica. Al segundo cabezazo fueron tres jugadores de Racing, pero se molestaron entre sí y la Pulga, sin saltar, acomodó su cabeza para que el balón apenas rebote allí y se vaya derechito al fondo de la red. El 1 a 0 le cayó del cielo a Colón, y potenció el fastidio de Pizzi.

A pesar del inesperado, e injusto, sopapo. La Academia fue en busca del merecido empate. Y lo encontró en el último suspiro del primer tiempo. Un muy buen desborde por derecha de Cáceres terminó con el centro atrás, para que Ignacio Piatti, con la cara interna de su botín derecho, decrete el 1 a 1 parcial.

En la segunda parte el ritmo decayó. Y no solo eso, sino que además ambos equipos comenzaron a cometer errores y a regalarse la pelota. Todo se fue convirtiendo en un gran barullo, en el que cualquiera de los dos podía, en un arrebato de lucidez, quedarse con los tres puntos.

Desde los 30 minutos en adelante, la Academia comenzó a evidenciar su cansancio. Y lo mismo le ocurrió a Colón, que después de un arranque demoledor (cinco victorias consecutivas) apenas pudo ganar un partido de los últimos seis (1-0 a Platense), empató 3 y perdió 2.

Un triunfo hubiera clasificado a Colón a los cuartos de final de la Copa de la Liga, mientras que a Racing solo le servía ganar. Por eso lo celebró con tantas ganas. Porque además de los tres puntos, la victoria es una inyección de confianza, y también aire para el técnico Pizzi.

En la próxima fecha, Colón recibirá a Arsenal, mientras que racing visitará a Central Córdoba en Santiago del Estero.